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Nuevo estatuto de Palestina en la ONU ¿Amenaza el voto la neutralidad suiza?

Niñas palestinas en Gaza vuelven a la escuela tras el alto el fuego entre Israel y Hamás.

Niñas palestinas en Gaza vuelven a la escuela tras el alto el fuego entre Israel y Hamás.

(Keystone)

La Asamblea General de Naciones Unidas decide este 29 de noviembre si otorga a Palestina el estatuto de Estado observador. Suiza votará a favor. Así lo confirmó este miércoles el jefe de la diplomacia helvética, Didier Burkhalter.

No se trata en absoluto de posicionarse más a favor de un Estado que de otro, sino únicamente de intentar dar un impulso adicional al proceso de paz en Oriente Medio. La posición del Gobierno suizo irá acompañada de una declaración en ese sentido, precisó el ministro de Asuntos Exteriores.

Esta posición no pone en riesgo la credibilidad del papel mediador de la Confederación Helvética en el conflicto de Oriente Medio ni tampoco la neutralidad suiza, sostiene Georg Kreis, historiador y desde hace muchos años presidente de la Comisión Federal contra el Racismo.

“En asuntos que atañen a los principios del derecho internacional, sobre todo a la ocupación directa o indirecta de territorios ajenos, no puede haber reserva política neutral. Eso perjudicaría, en este caso, no solamente a los palestinos, sino también a Suiza misma”, explica Kreis a swissinfo.ch. Cuando se trata de cuestiones humanitarias o de derechos humanos, remarca, no cabe la neutralidad de ninguna naturaleza.

Según el politólogo Laurent Goetschel, una abstención de Suiza en la Asamblea General de la ONU hubiera equivalido “tomar una posición clara” a favor Israel.

Asombro aquí, continuidad allá

“Me ha sorprendido la decisión del Consejo Federal (Gobierno)”, declara a swissinfo.ch Corina Eichenberger, presidenta de la Sociedad Suiza-Israel (SSI). “El Gobierno suizo siempre ha sostenido que el Estado palestino debería ser reconocido solo después de que ambas partes negocien una solución de dos Estados. El Consejo Federal se aparta ahora de esa postura”.

A juicio de la diputada del Partido Radical Liberal (PRL), “esa actitud es desfavorable para un país neutral”. Por ello hubiera preferido que Suiza se abstuviera en la votación.

El de Suiza está en línea con la política que aplica actualmente en Oriente Medio sobre los derechos del pueblo palestino, sostiene a su vez Daniel Vischer, presidente de la Sociedad Suiza-Palestina (SSP).

“No tiene nada que ver con el problema de la neutralidad. Al contrario, neutralidad significa adoptar la posición del derecho internacional correcta: el reconocimiento de Palestina en el nivel del derecho internacional y las resoluciones de la ONU. Cualquier cosa que no fuera un de Suiza hubiera sido sorprendente”, precisa Vischer, diputado de los Verdes.

¿Cambio de estrategia?

La antigua ministra de Asuntos Exteriores, Micheline Calmy-Rey, se mostró crítica con Israel (intervención en Libia en 2006, Guerra de Gaza 2008/2009) y siguió una política comprometida en el conflicto de Oriente Medio (Iniciativa de Ginebra 2003, ver enlace). Su sucesor, Didier Burkhalter ha mostrado una actitud más cautelosa y sopesada en la cuestión Israel-Palestina, lo que ha llevado a una relación más distendida con Israel.

A Georg Kreis no le sorprende que el Consejo Federal se manifieste -a través del ministro Burkhalter-, a favor del reconocimiento de Palestina como Estado observador. “Hay diferencia en el estilo, pero en el fondo no hay cambio”.

Corina Eichenberger considera, por el contrario, que esta decisión implica un cambio de estrategia en la política sobre Oriente Medio. “Suiza ha respaldado hasta ahora la iniciativa de Ginebra. Y un probable de la Asamblea General de la ONU descalificaría la Iniciativa de Ginebra”.

Para Daniel Vischer no se trata de una marcha atrás. “Es simple y llanamente la continuación de la política practicada hasta ahora. Y, dicho sea de paso, no fue creada por la señora Calmy-Rey, sino que desde los años 80 constituye la posición helvética con respecto a Palestina. Tampoco estoy seguro de que el señor Burkhalter practique, como se presume, una política totalmente distinta”.

Evolución de la política suiza

La postura de Suiza en el conflicto de Oriente Medio se ha transformado desde la fundación del Estado de Israel. La actitud de Berna fue favorable a Israel durante muchos años. El pequeño país alpino se sentía solidario con el pequeño Estado de Israel, situado en un entorno hostil; admiraba la gran fuerza militar que lo ha convertido en la mayor potencia militar de Oriente Medio. En la actualidad, Israel gasta más que sus cuatro vecinos juntos en el mantenimiento de su ejército.

El que fuera jefe de la diplomacia helvética entre 1977 y 1987, Pierre Aubert, fue miembro activo de la Sociedad Suiza-Israel. En su condición de presidente de la SSI, el político socialista consiguió que el Consejo Federal redujera en 1975 la subvención a la UNESCO, porque ésta había criticado a Israel.

Posteriormente, la política helvética respecto a Oriente Medio adoptó una posición más ponderada. Suiza intercedió a favor de los derechos de los palestinos (solución de dos Estados), condenó los asentamientos israelíes en los territorios ocupados e incluso entabló el diálogo con Hamás, cuya victoria electoral de 2006 en la Franja de Gaza Berna reconoció, a diferencia de Estados Unidos y la Unión Europea.

En opinión de Georg Kreis, la actitud del Gobierno israelí es la que ha cambiado fundamentalmente. “Su política de conquista y asentamiento se ha vuelto desde 2007 más directa y evidente. Al principio se apoyaba en la identificación con los pequeños y más débiles frente a la supremacía árabe. Pero estas condiciones han cambiado. Israel es ahora la gran potencia que, al amparo del cuestionable argumento de autodefensa, estima que puede permitirse casi todo”.

No es ni antiisraelí ni antisemita considerar que estos hechos no son ni buenos ni necesarios. “Al contrario, el apoyo al actual Gobierno de Israel perjudica a Israel y desanima a la oposición interna del país”, recalca Kreis.

Presión israelí a Suiza

Según el embajador de Israel en Berna, Tel Aviv “ha exhortado a todos los países amigos y favorables, como Suiza” a que se opongan a la iniciativa palestina en la ONU. Solo las negociaciones de paz directas, dice, podrán contribuir a la solución del conflicto.

Georg Kreis no considera que esto sea una intromisión de Israel en la política suiza. “El Gobierno israelí tiene legitimidad, incluso para plantear demandas injustas e inadecuadas. Pero eso no quiere decir que se les tenga que dar curso”. Y, en efecto, Berna ha decidido respaldar el cambio de estatuto de Palestina en la ONU.

Estatuto de Palestina

Desde que Naciones Unidas reconoció en los años 70 a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), los palestinos poseen un estatuto de entidad observadora comparable al que tienen las organizaciones internacionales. En 1998, obtuvieron derechos suplementarios, como el de expresión en los debates generales.

En la resolución que vota este 29 de diciembre -fecha coincidente con otro aniversario de la división de Palestina en 1947- la Asamblea General de Naciones Unidas no se trata–como ocurrió hace un año- de reconocer a Palestina como Estado miembro de pleno derecho, sino concederle el estatuto de Estado observador.

Suiza también tuvo ese estatuto hasta su adhesión a la ONU en 2002. Para elevar el estatuto de entidad a Estado observador es suficiente la mayoría de votos de la Asamblea General. No se necesita la aprobación del Consejo de Seguridad. Muchos Estados occidentales han señalado que respaldarán la iniciativa. Los únicos que han manifestado su negativa son Estados Unidos, Canadá, Alemania y Gran Bretaña.

El estatuto de Estado observador significa para los palestinos algo más que ganar prestigio. Los expertos citan ejemplos concretos: esa elevación podría hacer que el Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya investigue los delitos de guerra en el conflicto palestino.

El Tribunal de la Haya lo ha rechazado hasta ahora, porque Palestina no es un Estado reconocido. Si Palestina obtiene el reconocimiento como Estado observador, el TPI ha dado a entender que reexaminaría el caso.

Fin del recuadro


(Traducción: Juan Espinoza), swissinfo.ch


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