Navigation

Skiplink navigation

Plantas transgénicas: ¿por qué y para quién?

En Suiza, al igual que en el resto de Europa, la población planta cara a los transgénicos. Actualmente, tres de cada cuatro consumidores no están dispuestos a ingerir estos productos genéticamente modificados (PGM). ¿Comparte su resistencia?

Este contenido fue publicado el 27 septiembre 2012 - 11:00

Tras varios años de estudio, los científicos del Programa Nacional de Investigación sostienen que la actitud de los consumidores puede cambiar en el futuro. Por ejemplo, si los cereales o las verduras transgénicas costaran menos que los productos tradicionales. O si se pudieran conservar más tiempo y los cultivos fueran más ecológicos y sostenibles.

¿Y usted, está dispuesto a ingerir transgénicos ¿Cuáles son los argumentos centrales a favor y en contra de estos transgénicos? Su opinión nos interesa.

Transgénicos en Suiza

La moratoria que introdujo Suiza en 2005 prohíbe el cultivo de organismos genéticamente modificados (OGM) con fines comerciales. Solamente hay plantas transgénicas en los laboratorios, los invernaderos y en pequeñas parcelas a cielo abierto de los investigadores.

Para los productos importados, todos los alimentos que contienen OGM deben ser sometidos a una autorización (que hay que renovar cada cinco años). La presencia de ingredientes transgénicos debe indicarse claramente en la etiqueta.

Suiza permite la venta de cuatro variedades de transgénicos: una de soja y tres de maíz. Las solicitudes pendientes conciernen a más de 30 tipos de soja, maíz, colza y algodón.

Cada año, las autoridades sanitarias realizan controles en los comercios y a veces identifican cantidades de OGM prohibidos o no indicados en la etiqueta.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo