Investagación señala posible espionaje en el teléfono de Anna Gabriel

La separatista catalana Anna Gabriel, posa en el Muro de la Reforma en Ginebra, Suiza, en febrero de 2018. © Keystone / Salvatore Di Nolfi
Este contenido fue publicado el 14 julio 2020 - 14:47

El teléfono de Anna Gabriel, figura destacada del movimiento separatista de Cataluña que reside en Ginebra, pudo ser objeto de un "posible caso de espionaje político interno", según una investigación de los diarios El País y The Guardian.

De acuerdo a las informaciones publicadas en estos dos destacados diarios el 13 de julio, Gabriel ha sido una de las 100 personas que supuestamente han sido blanco el año pasado de esta filtración en la aplicación WhatsApp, que puede dar acceso a los datos del teléfono y convierte un teléfono móvil en un dispositivo de escucha.

La investigación conjunta destaca que el presidente del Parlamento regional catalán, Roger Torrent, ha sido también el objetivo de este espionaje y señala al Estado Español por el supuesto ataque. El activista Jordi Domingo también forma parte de la lista de los posibles concernidos.

"Teníamos nuestras sospechas sobre este asunto", indicó el abogado de Anna Gabriel, Olivier Peter. "Dado que los servicios de inteligencia españoles no las niegan, creemos que esto lo confirma". El abogado añadió que Gabriel no descarta iniciar un procedimiento penal en Suiza por el presunto delito.

"Si el Estado español intervino realmente un teléfono en Suiza sin autorización, lo encuentro problemático y sería ilegal", dijo Peter.

‘Pegasus’

Según las investigaciones que revela el equipo periodístico ibero-británico, los ataques se produjeron durante un período de dos semanas en abril y mayo de 2019, cuando un total de 1 400 de sus usuarios fueron presuntamente blanco del programa de espionaje ‘Pegasus’, vendido por la empresa israelí NSO Group solo a a clientes gubernamentales con el fin de localizar a terroristas y otros criminales.

Más de 100 miembros de la sociedad civil se vieron afectados, incluidos periodistas en la India, activistas de derechos humanos en Marruecos, diplomáticos y altos funcionarios.

En un comunicado, la oficina del primer ministro español señaló al The Guardian: "El gobierno no tiene pruebas de que el presidente del parlamento catalán, Roger Torrent, la ex diputada Anna Gabriel y el activista Jordi Domingo hayan sido objeto de pirateo a través de sus móviles. Además, hay que decir que cualquier operación con un teléfono móvil se realiza siempre de acuerdo con la autorización judicial correspondiente".

En agosto pasado, el periódico SonntagsBlick informó de que diplomáticos españoles seguían de cerca las actividades de los separatistas y simpatizantes catalanes en Suiza. El servicio secreto español estaba supuestamente involucrado. La embajada española en Berna dijo en ese momento que sus actividades en Suiza cumplían plenamente con los términos de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

Y en octubre, el diario ginebrino Le Temps señaló de que Suiza se había convertido en la plataforma de lanzamiento de una plataforma digital que alimentaba las protestas en España. La plataforma Tsunami Democrático se ha convertido en "la columna vertebral de la protesta popular" en Barcelona y otras ciudades catalanas. "Aunque los principales actores lo niegan, hay muchos signos que apuntan en la misma dirección: el origen del tsunami democrático está en Ginebra", añadió.


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