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Protestas anti-Davos degeneraron en violencia

Opositores anti-mundialistas confrontados a la policía en Berna y Zúrich. Keystone Archive

Zúrich y Berna fueron escenario de actos de violencia desatado por manifestantes anti globalización.

Este contenido fue publicado el 26 enero 2003 - 16:06

En Davos, el dispositivo policial y la división de los anti-mundialistas impidió la gran protesta contra la guerra de Irak.

En un comienzo, una gran protesta contra el Forum Económico Mundial (WEF) estaba prevista en Davos la tarde del sábado. Sólo que para ingresar al santuario de los grandes de este mundo, era necesario someterse a rigurosos controles de seguridad, que los grupos anti-mundialización más extremistas no aceptaron.

La división entre organizaciones moderadas y las más radicales llegó en ese momento a su punto más álgido. Sólo cerca de una centena de personas lograron manifestar pacíficamente en las calles de Davos, ante la casi indeferencia total.

Desmanes callejeros

Los grupos más radicales, tras negarse a pasar los controles de seguridad impuesto en Fideris (comuna cercana a Davos), se replegaron hacia la ciudad de Zúrich donde protagonizaron los primeros enfrentamientos con la policía provocando desmanes de todo tipo. Vitrinas de los comercios quebradas, policías y manifestantes heridos, centenas de detenidos fue el saldo de esa escaramuza.

Otro grupo se embarcó en un tren especial y en la madrugada del domingo desembarcaron en Berna con la intención de organizar una gran protesta frente al Palacio Federal, sede del gobierno suizo. La policía bloqueó los accesos y reprimió a los manifestantes.

El descontento de los anti mundialistas se descargó en los símbolos más vistosos de la capital federal. Los edificios bancarios, los negocios y la misma policía fueron blancos de la ira de los grupos más extremistas. Las fuerzas policiales respondieron con bombas lacrimógenas, carros lanza aguas, y procedieron a detener a varios manifestantes.

La austera capital helvética se despertó la madrugada del domingo como si saliera de un escenario de una película de guerra. El marco de las manifestaciones anti mundialización habían desbordado el estricto perímetro de Davos. La violencia sacudió a principales ciudades suizas, Zúrich y Berna.

División de los alter mundialización

El movimiento anti-globalización consumía a su vez la división que les opuso desde los comienzos de los preparativos de protestas. El Partido Socialista, por boca de su presidenta Christiane Brunner culpó de la división a la Alianza de Olten y a los autonomistas del Bloque negro de Zúrich.

La Alianza de Olten, por haber impedido la gran marcha pacífica autorizada en el mismo perímetro del Centro de Congresos en Davos, y al Bloque Negro, por haber desatado los actos de violencia callejera.

La cumbre de Davos continúa, los que hace presagiar que los actos de violencias continuarán.

swissinfo y agencias

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