Reglas de transparencia con impacto limitado

El público puede acceder con más facilidad a los documentos de la Administración. imagepoint

A partir de ahora, el acceso del ciudadano a los documentos oficiales de la Administración federal será más sencillo. El objetivo es fortalecer la confianza.

Este contenido fue publicado el 03 julio 2006 - 12:50

No obstante, el impacto de las nuevas normas sería limitado a corto plazo. El encargado de la protección de datos teme una sobrecarga de trabajo en su despacho.

A juicio del ministerio de Justicia, esta nueva ley que regula el acceso del público a la información oficial no es ni muy liberal ni particularmente restricitiva en comparación con la europea.

"Esta ley pretende crear una Admnistración más transparente, acrecentar el acceso del público a la información y desarrollar la cooperación entre las oficinas federales", explica Simone Füzesséry, del ministerio de Justicia.

El nuevo texto normaliza una pequeña y verdadera revolución en materia de prácticas políticas. Desde ahora, los documentos oficiales de la Administración dejarán de ser conservados en secreto. En principio, pueden ser públicos si un ciudadano lo solicita.

Pero aún existen fronteras. Es posible limitar o incluso denegar el acceso a ciertos documentos si hay riesgo para la seguridad nacional. O si su publicación pone en peligro la capacidad del gobierno o de una comisión parlamentaria encargada de decidir.

Esta legislación se aplica también a los servicios públicos como son el Correo o los Ferrocarriles Federales. Pero no al Banco Nacional Suizo (BNS) ni a la Comisión Federal de Bancos, por ejemplo.

Una versión edulcorada

Jurista y autor, Beat Leuthardt se muestra escéptico sobre la eficacia real del instrumento jurídico que entró en vigor después de décadas de discusiones.

"Se trata de una versión edulcorada del proyecto legal inicial" señala Leuthardt, a cuyo juicio la nueva regulación no garantiza necesariamente una mayor transparencia. "Si no se quiere divulgar una información, la autoridad podrá encontrar en la ley una justificación que le permita mantener el secreto".

"En el mejor de los casos, un representante oficial deseoso de comunicar una información tendrá protección legal; y el ciudadano que insista, una mayor posibilidad de acceder al documento".

Beat Leuthardt va más lejos. Considera que el principio de la protección de datos ha sido tratado de manera un poco ligera. "El encargado federal de la protección de datos tiene más trabajo sin otorgársele más poderes ni más personal".

En los casos controvertidos

Esta crítica tiene eco en el encargado federal de la protección de datos Hanspeter Thür, quien hará las veces de mediador en los casos polémicos en los que la Administración desee limitar el acceso a la información.

Hanspeter Thür ya ha expresado que su oficina no podrá asumir ese trabajo suplementario, porque el gobierno se niega actualmente a contratar más colaboradores.

Fuera de la oficina de Hanspeter Thür nadie en los círculos jurídicos como de los medios de comunicación cree que la nueva ley tenga un impacto importante en el trabajo cotidiano.

"En principio, acogemos esos cambios con beneplácito. Esta ley es una manera de fortalecer los controles en la Administración", indica Michael Hüppi, responsable en el seno de la Federación suiza de Abogados.

Los expertos legales ya tenían acceso a todos los documentos necesarios en el marco de los asuntos de justicia, explica Hüppi.

Cambio de actitud

Michael Hüppi considera sin embargo que para el ciudadano común es un beneficio, porque puede acceder con más facilidad a las informaciones fiscales o de infracción vial.

"Pienso que esta ley va a mejorar las relaciones entre los ciudadanos y las instituciones públicas".

Refiriéndose a una norma similar que se aplica en el nivel cantonal, un representante del Consejo de la Prensa asegura que se debe esperar una revolución inmediata.

Martin Künz considera que "a mediano plazo podría modificar la actitud con respecto a los medios".

A los periodistas les corresponder luchar

Hans Stutz, jefe de redacción de la revista "Klartext" -consagrada a los medios de comunicación-, ve las cosas con pragmatismo. "Ahora corresponde a los periodistas y a los editores luchar para ampliar el acceso a los documentos acudiendo a la justicia", sentencia.

Sólo falta saber si este especialista cree en el resurgimiento del periodismo de investigación. "Los periodistas que investigan de manera amplia y prolongada ya no son verdaderamente requeridos en Suiza. Muchos editores han reducido sus presupuestos. Ya no pueden permitirse los 'scoop' onerosos".

swissinfo, Urs Geiser

Contexto

El Parlamento aprobó en diciembre de 2004 la nueva ley vigente desde este mes.

La Unión Europea dispone de medidas de transparencia que desde 2001 se aplican en el Consejo, en la Comisión y en el Parlamento.

Muchos países -Francia, Gran Bretaña, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y otros- han también introducido leyes similares.

Suecia es pionera en leyes de transparencia en la Administración, desde hace más de 200 años.

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