Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Retrospectiva de De Chirico

Giorgio de Chirico: 'La recompensa del adivino' (1913).

(www.kunstsammlung.de)

El historiador de arte suizo, Gottfried Boehm, interpreta la obra del pintor italiano "como parte fundamental de una modernidad revisada".

El arte de los fundadores de la pintura metafísica, Giorgio de Chirico y su hermano Andrea, más conocido como Alberto Savinio, "puede ser considerada como parte fundamental de una modernidad revisada", afirmó este fin de semana en Dusseldorf el catedrático suizo de Historia del Arte en la Universidad de Basilea, Gottfried Boehm, durante un simposio dedicado estos dos creadores nacidos en Grecia, pero de origen italiano.

Boehm pronunció una conferencia titulada 'Regreso inesperado. El otro lado de la modernidad' en el simposio que tuvo lugar en la Kunstsammlung de esa ciudad alemana occidental, en el marco de una exposición que se celebra allí estos meses sobre 'Los otros modernos, De Chirico/Savinio', la primera gran retrospectiva de De Chirico desde hace casi 20 años.

"La pintura metafísica contribuyó específicamente a esa revisión de la modernidad, porque consideró muy seriamente la crisis de la representación que se hizo evidente en el siglo XIX", dijo Boehm en el encuentro, primero en el que se somete a discusión la controvertida trayectoria de De Chirico, a la luz de sus trabajos más importantes y en diálogo con la labor pictórica de su hermano.

Precursor de la pintura moderna

La exposición de la Kunstsammlung de Dusseldorf, cuyos comisarios son Paolo Balducci, de Milán, Wieland Schmied, de Munich y Pia Vivarelli, de Roma, incluye alrededor de 100 cuadros de De Chirico - con especial énfasis en su período metafísico entre 1909 y 1919 - y una condensada selección de 30 obras de Savinio.

Con la invención del arte metafísico, Giorgio de Chirico (Volos, Grecia 1888-Roma 1978), y su hermano Alberto Savinio (Atenas 1891-Roma 1952) encabezaron una de las más importantes revoluciones artísticas del siglo XX.

Aún cuando De Chirico, influido por los cuadros del suizo Arnold Böcklin y los textos del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, combatió apasionadamente la pintura moderna, no pudo evitar encontrarse entre sus figuras precursoras.

"De las relaciones con Nietzsche y con el también filósofo alemán Arthur Schopenhauer surgen indicios del proceso artístico que sirve de base a la pintura metafísica", señaló Boehm, quien se ha formado asimismo en filosofía y ha publicado varios libros, y que ha dictado numerosas conferencias sobre arte moderno, teoría del arte, estética y metodología.

"Los signos en el cuadro no deben remitirse más, sino que deben configurarse en su relación abierta con una incógnita", agregó. "Su peculiaridad estará determinada por una 'infinita' retardación del sentido", subrayó el catedrático, quien es también cofundador y vicepresidente del Instituto de Estudios Avanzados de Viena.

Boehm analizó en profundidad el proceso de creación de De Chirico, en comparación con la representación de las figuras mitológicas de Böcklin (Basilea 1827-San Domenico, cerca de Fiesole, 1901). "Su vuelta a la mitología", afirmó el catedrático al subrayar el sentido del título de su conferencia, "se transforma en procesos de evocación en la pintura metafísica".

Influencia sobre el arte europeo

Todo el arte moderno europeo, desde el dadaísmo, pasando por el surrealismo y la nueva objetividad, hasta el "pop-art", el 'arte póvera' y la 'transvanguardia' italiana de la década de 1980, fue inspirado por las ideas y las obras de los dos hermanos. En París, donde ambos estuvieron entre 1911 y 1915, fueron entusiastamente recibidos por los surrealistas y promovidos por Guillaume Apollinaire.

En la obra de De Chirico "se trata de melancolía, fatalidad y de momentos de asombro", indicó Boehm. "La diferencia con respecto a la fórmula de Nietzsche sobre el eterno retorno de un valor auténtico" - para lo cual, según el filósofo alemán, es necesario afirmar con alegría la vida y aceptar su diversidad; lo esencial del superhombre anunciado en 'Así hablaba Zaratustra' - "es inequívoca y volitiva", acotó el historiador de arte de la Universidad de Basilea.

Fue a partir de 1909 cuando De Chirico comenzó a desarrollar su poético mundo de imágenes: lugares vacíos rodeados de arcadas, sombras alargadas, estatuas, chimeneas y muñecos articulados

"El proceso de evocación que pone en marcha la pintura tiene una perspectiva inconclusa", señaló el catedrático, quien analizó las consecuencias que tuvo la pintura metafísica para el arte pictórico e investigó el conflicto entre lo espacial y lo temporal, haciendo asimismo en este nivel una breve comparación con la pintura de Alberto Savinio.

La obra de Savinio

Savinio, músico desde su cuna y más tarde escritor, fue el primero en formular el sistema teórico artístico que sirvió de base para una nueva forma de ver las cosas y con ello para la concepción de la 'otra' modernidad.

Más tarde, a finales de la década de 1920, también él comenzó a trasladar a la pintura sus visiones artísticas.

Hasta hoy siguen siendo muy dispares los juicios sobre la pintura metafísica. En el marco del vanguardismo, unos la ven como un fenómeno irracional de una fantasía visionaria. Como temprana expresión de una corriente antimoderna, en cambio, otros afirman que adelantó a comienzos de la década de 1920 el denominado "retorno al orden".

Ambas tesituras, en su parcialidad, parecen equivocarse sobre el profundo significado de la pintura metafísica. El espectador que contempla los cuadros de De Chirico se encuentra a menudo ante una incógnita: los objetos conocidos, despojados de la perspectiva habitual, pierden su carácter unívoco.

Los objetos se convierten en signos, metáforas de significados ocultos, detrás de las apariciones del mundo visible.

La perenne conjura de las figuras mitológicas, el diálogo seguido conscientemente, tanto con el pasado propio como con el colectivo, son para De Chirico y Savinio el tema principal de su creación.

Ambos concibieron aquí "otra" modernidad, fundamentada en un proceso de pensamiento, de motivación filosófica. El arte metafísico, en su totalidad, imprimió nuevos impulsos que fueron desarrollados en la modernidad: el objetivo de la búsqueda artística no es representar lo visible, sino traducir el proceso de pensamiento en un lenguaje pictórico y de imágenes adecuado.

Juan Carlos Tellechea, Berlín

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes