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La tragedia climática de Nova Friburgo

Distrito de 'Duas Pedras' en Nova Friburgo, imagen del 16/01/2011.

Distrito de 'Duas Pedras' en Nova Friburgo, imagen del 16/01/2011.

(Keystone)

La noche del 11 al 12 de enero de este 2011 quedará en la historia de la ciudad brasileña, fundada por suizos en el siglo XIX, a causa de las inundaciones que provocaron cerca de 300 víctimas.

Desde la segunda ciudad más afectada por las lluvias en Brasil, relato personal de un morador.













































Sometida a una lluvia torrencial desde la víspera del día 11 de enero, la ciudad tiene un registro exorbitante de tragedias relacionadas con los desbordamientos de ríos y riachuelos, desprendimientos, derrumbe de árboles, postes y puentes.

Infelizmente, la mayoría de las ciudades brasileñas han tenido un crecimiento acelerado en el número de casas y calles para acceder a los nuevos barrios, pero esta dinámica ha estado impulsada en regiones a orillas de los ríos y colinas donde los más necesitados levantan su hogar, sin las previsiones de construcción adecuadas para hacer frente a los desastres naturales como el recién vivido.

Hasta ahora, un barrio sin preocupaciones

Desde mi casa, en un barrio considerado de clase media, y calles bien pavimentadas; en principio, un barrio sin preocupaciones, con un bello valle que justifica su nombre: ‘Vale dos Pinheiros’, se sucedieron también muchas cosas.

El problema es que no estamos solos, otras regiones nos rodean, no tan seguras como la nuestra. Son barrios también de clase media pero con otros problemas. Por eso estamos siempre a merced de las condiciones de las vías de acceso, la mayoría de veces precarias, que pasan por declives y subidas, construidas sin planificación, simplemente hechas por el paso continuo de los transeúntes, algunos junto a los precipicios.

Una lluvia torrencial en la madrugada, de esas como las de las películas de catástrofes realizadas en EE.UU., provocó el desmoronamiento de una de las montañas que circunda nuestro barrio.

La cima de la colina se desmoronó de tal modo que descendió un cauce de lodo inimaginable con piedras de todos los tamaños, llevándose a su paso centenares de árboles que acabaron por ser una avalancha que arrasó con todo lo que encontraba a su paso.

El Hotel Olifas, cerrado actualmente, al igual que otro club que resulta muy frecuentado en el periodo de vacaciones, terminaron sepultados por el mar de lodo. En Lagoinha, el barrio donde estamos ubicados, tuvo la suerte de no haber sido destruido por entero porque la gran corriente de lodo descendió por una de las laderas, causando apenas algunos destrozos materiales: dos o tres personas en este barrio perdieron sus casas y pertenencias, pero no la vida, como lamentablemente fue el caso en otras regiones de la ciudad.

Lo más grave, la muerte de muchos

Dicen que habría sido una o más trombas de agua, comunes en las regiones de montaña en esta época del año. No hay un foco principal del problema pero las inundaciones afectaron toda Nova Friburgo, así como otras ciudades de la  llamada Región de la Serranía.

Desde mi casa, es noche fatídica, pude oír un estruendo que parecía una explosión, pero no momentánea. Fue un ruido que se prolongó por unos segundos, algo que jamás escuché antes. Fue la serie de desprendimientos de tierra y piedra que escurrían de la montaña.

Por la mañana, como de las inundaciones nosotros no resultamos realmente afectados, salí en dirección al centro de la ciudad, pero ya desde la puerta de casa ya me percaté de que algo anormal aconteció en la madrugada. A 200 metros pude ver personas desoladas, caminando por las calles para ver los daños y socorrer a otros.

Me die cuenta entonces de nuestra situación, como les ocurrió a casi todos los vecinos de mi barrio: sin energía eléctrica, sin teléfono, sin posibilidad de salir del barrio, sujetos a racionamiento de agua y con la posibilidad de poder comprar víveres en un pequeño supermercado local, cuyos productos a estas alturas están a punto de terminarse.

Se sabe ahora que nueve municipios de la Región de la Serranía han sufrido consecuencias de mayor o menor grado de los terribles desasatres climáticos. En toda la región ya se habla ya de cerca de 600 muertos.

En Nova Friburgo, se habla de unas 300 víctimas y que la cifra pudiera ascender a 500. Cerca de 5.000 quedaron sin techo.

A la ciudad, esta vez, va a llevarle un buen tiempo recuperarse, física y emocionalmente.

Suiza organiza ayuda

La presidenta de Suiza, Micheline Calmy-Rey, quien se ocupa también de la cartera de Asuntos Exteriores, declaró que Suiza no podría abandonar Nova Friburgo, que acoge una de las mayores inmigraciones suizas de todos los tiempos.

Sin definir aún el apoyo concreto, dejo claro que un fondo de auxiliado creado por el gobierno será destinado a toda la región serrana del Estado de Río.

Suiza envió tres especialistas del área de desarrollo y cooperación internacional para evaluar las necesidades y las medidas a tomar.

En Suiza, suizos y brasileños han manifestado su preocupación por parientes, amigos y conocidos que viven en la región afectada por las intemperies en Brasil.

Nova Friburgo fue fundada por colonos suizos, venidos principalmente de los cantones de Friburgo y de Jura. Conocida durante mucho tiempo como la ‘Suiza brasileña’, Nova Friburgo, a casi 200 años de su fundación, mantiene una relación muy próxima con su homónima helvética.

Fin del recuadro


(Traducción: Patricia Islas), swissinfo.ch


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