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Suiza prolonga el cierre del tráfico aéreo

Aspecto del vacío aeropuerto de Zúrich este lunes, que sigue cerrado desde el pasado viernes. Reuters

Suiza extiende el cierre de su espacio aéreo para los aviones comerciales hasta el martes a las 8 de la mañana debido a los riesgos que supone para la aviación el paso de la nube de ceniza volcánica procedente de Islandia, según anuncian las autoridades helvéticas.

Este contenido fue publicado el 19 abril 2010 - 16:59

Este lunes se anularon 850 vuelos que debían salir desde los aeropuertos de Ginebra y Zúrich.

"Dado que la nube de cenizas permanecerá en Suiza este lunes, y que, después del mediodía se espera la llegada al país de otra capa de nubes con ceniza volcánica, la Oficina Federal de Aviación Civil (OFAC) toma la decisión de prolongar el cierre del espacio aéreo hasta el martes", indica el gobierno en un comunicado.

Suiza mantiene cerrado su espacio aéreo desde el pasado viernes por la tarde debido a la proximidad de la nube volcánica procedente de Islandia. El domingo se alargó el cierre del espacio aéreo suizo hasta las 14 horas de este lunes.

Como resultado, hoy se anularon 850 vuelos que debían salir desde los aeropuertos de Ginebra y Zúrich: 300 en el primero y otros 546 en el segundo.

La aerolinea helvética Swiss anuló este lunes 400 vuelos, 53 de sus aviones permanecen en suelo suizo mientras que 25 de sus aparatos para vuelos trasatlánticos se encuentran bloqueados por el mundo. Swiss ya había anunciado que no iba a operar vuelos de largo recorrido este lunes.

"Los vuelos de Swiss anulados hoy lunes representan 42.000 reservas. En total, cerca de 170.000 reservas no se han podido hacer efectivas desde el pasado jueves, cuando se cerró el espacio aéreo europeo", informó el portavoz de la empresa, Jean-Claude Donzel. Donzel no quiso valorar las pérdidas previstas por Swiss pero dijo que "150.000 personas se han visto afectadas por las citadas cancelaciones".

La nube de cenizas volcánicas ha descendido, indicó este lunes el portavoz de la Oficina Federal de Aviación Civil (OFAC), Daniel Göring.

Eso sí, desde este lunes se puede volar a una altura superior a los 6.400 metros, mientras que durante el fin de semana esta cifra se situaba en los 11.000 metros de altitud.

El ministro de Transportes de Suiza, Moritz Leuenberger, se encontró hoy en Bruselas con el comisario europeo de Transportes, Siim Kallas. En los debates la atención se ha centrado en las consecuencias para el tráfico aéreo de la nube volcánica surgida en Islandia.

Según el gobierno suizo, mañana martes se podría abrir algún corredor de vuelo. "Depende de los Estados y no a las compañías aéreas tomar la decisión en este ámbito", declaró el responsable del Ministerio de Transportes a su llegada a Bruselas.

Ayudas a Swiss

Leuenberger espera además que los aviones puedan volar nuevamente pero "todavía la prioridad es la seguridad", añadió.

Ante la pregunta de un periodista sobre so Suiza podría conceder ayudas estatales a la compañía aérea nacional Swiss, Leuenberger respondió que es algo que "hasta el momento no se ha considerado".

La Oficina Federal de Aviación Civil (OFAC) había aplazado ayer domingo la apertura del espacio aéreo hasta las 14 hora de hoy lunes. “Por razones de seguridad, la OFAC no tiene otra elección”, dijo a la agencia suiza ATS el portavoz Daniel Göring.

La decisión de la OFAC se basa en medidas meteorológicas tomadas por diferentes globos sondas y por vuelos privados de especialistas. Según Göring, los datos obtenidos son medidas puntuales y no permiten tener una visión general de la intensidad de la nube.

Las mediciones realizadas el domingo a las 6 de la mañana en la estación meteorológica de Payerne mostraban, sin embargo, que la nube se estaba diluyendo, explicó Bertrand Calpini de ‘Meteosuisse’. La nube había descendido hasta los 2.000 metros por encima del sol.

“Las partículas están cayendo hacia el sol”, indicó a la agencia ATS el profesor Calpini. La primera nube está en camino de desaparecer, destacó. Aunque no descartó que el volcán islandés pudiera enviar una nueva bocanada de humo.

Detectada el pasado viernes por la tarde a más de 6.000 metros del sol, planeó después una buena parte de la jornada del sábado a 3.500 metros por encima del sol, “como un sombrero sobre Suiza”.

El tren, muy solicitado

En Suiza, el número de pasajeros afectados por la anulación de los vuelos de salida y llegada en los tres aeropuertos nacionales se cifró en decenas de miles. Algunos renunciaron a su viaje, como la presidenta de la Confederación Doris Leuthard, que debía asistir el domingo a los funerales del presidente polaco Lech Kaczynski en Cracovia.

La FFS, la compañía ferroviaria suiza, dobló este domingo prácticamente todos sus trenes internacionales para dar respuesta a la elevada demanda de viajeros.

Cinco días de crisis aérea

Las autoridades esperaban este lunes incrementar significativamente el número de vuelos al comenzar una nueva semana en Europa, y ministros de la Unión Europea se reunirán mientras crece la presión para encontrar una solución a una crisis aérea que ya dura cinco días.

Poco más de un quinto de los vuelos programados que pudieron despegar el domingo, mientras que se espera que la cantidad pueda aumentar a la mitad el lunes, dijeron las autoridades.

El cierre de la mayor parte del espacio aéreo de Europa por una enorme nube de ceniza procedente de un volcán islandés ha costado a la industria de la aeronavegación cientos de millones de dólares. Millones de pasajeros han quedado en tierra y exportadores e importadores sufrieron las consecuencias.

La crisis ha tenido repercusiones en todo el mundo y su efecto en la vida cotidiana de Europa se ha profundizado.

Sólo 5.000 vuelos surcaron el domingo el espacio aéreo europeo, comparados con los 24.000 que lo hacen normalmente, dijo Eurocontrol. La agencia detalló que 63.000 vuelos habían sido cancelados desde el jueves.

swissinfo.ch y agencias

Eyjafjalla

El volcán comenzó su erupción el pasado miércoles (14.04.) por segunda vez en un mes desde la parte inferior del glaciar Eyjafjalla, arrojando a la atmósfera una nube de ceniza de entre 6 y 11 kilómetros que se propagó al sureste durante la noche.

El volcán está bajo el citado glaciar, el quinto mayor de Islandia, y ha hecho erupción en cinco ocasiones desde que Islandia fue habitada en el siglo IX.

Islandia se encuentra en un lugar candente en la cordillera mesoatlántica y tiene erupciones relativamente frecuentes, aunque la mayoría se producen en zonas escasamente pobladas y suponen poco peligro para personas o propiedades.

Antes de marzo, la última erupción se produjo en 2004.

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