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Suiza anticipa eventual flujo de migrantes tunecinos

En Lampedusa, migrantes tunecinos aguardan para entrar al campo de refugiados.

En Lampedusa, migrantes tunecinos aguardan para entrar al campo de refugiados.

Suiza, que en 2010 registró un flujo exponencial de solicitantes de asilo nigerianos, espera una nueva ola de inmigrantes procedentes del Magreb. Las autoridades siguen con atención el éxodo masivo de tunecinos hacia el norte.

La temática de la migración figura en buen sitio en los programas de los partidos políticos suizos con vistas a las elecciones federales del próximo otoño. Los flujos migratorios también estuvieron en el centro de los debates del reciente Foro Social Mundial de Dakar, en Senegal.

Y, con los acontecimientos políticos que sacuden al Magreb y al Machrek, el tema se hizo más candente que nunca -también en Suiza-, ya que la rebelión popular aceleró las salidas de esos migrantes.

En un lapso de 5 a 6 días, unos 5.000 tunecinos que salieron de su país a bordo de embarcaciones improvisadas, llegaron a las costas italianas de Lampedusa. Esa pequeña isla, situada al sur de Sicilia, está geográficamente más cerca de las aguas jurisdiccionales tunecinas que de Italia.

 

Refugiados económicos

Con unas condiciones climatológicas favorables y una ausencia de vigilancia de las costas tunecinas, los emigrantes dejaron su país y llegaron a la Península por oleadas de miles de personas.

En su mayoría son jóvenes de sexo masculino que salieron del golfo de Gabès y Zarzis, según los observadores y las autoridades europeas, por razones económicas.

“Todavía no sabemos si esas personas intentarán llegar a Francia, España o venir a Suiza”, indicó Marie Avet, portavoz de la Oficina Federal de Migraciones (ODM). El hecho es que tanto en Berna como en el cantón del Tesino, frontera sur por la que llegan a Suiza más de 95% de los solicitantes de asilo, las autoridades siguen de cerca la situación.

 

Declaraciones divergentes

El lunes (14.02) la ministra suiza de Justicia, Simonetta Sommaruga, que precisamente había visitado el sur del Tesino y el Centro de Registro de Chiasso, unos días antes, indicó que “las autoridades han comenzado a prepararse para un eventual flujo de refugiados norafricanos”.

Casi al mismo tiempo, la Oficina Federal de Migraciones daba a conocer “que ninguna estrategia se había puesto en marcha dado que la llegada de solicitantes de asilo procedentes del Magreb, vía Lampedusa, tomaría alrededor de un mes”.

Sin embargo, el jefe de la ODM, Alard Dubois-Reymond, indicó a la radio suiza de expresión francesa (Radio Suisse Romand) que “Suiza debía prepararse en dos ejes. A escala internacional, en colaboración con la agencia europea de vigilancia de las fronteras, Frontex, y en el plano interno, con una coordinación entre cantones y Confederación”.

Marie Avet subrayó también que “hasta ahora, Suiza nunca ha sido un destino privilegiado para los refugiados tunecinos, que prefieren particularmente Francia”. Una opinión compartida por Jalel Matri, miembro de la Asociación de Tunecinos de Suiza y militante por los derechos humanos. “Estas personas se van normalmente hacia Francia, donde tienen un primo, un pariente o un amigo. En general no vienen a Suiza, porque aquí no conocen a nadie y la vida es demasiado cara”.

Empero, según el balance de los flujos migratorios en la frontera meridional del país, los tunecinos llegan en tercera posición, después de los georgianos y los nigerianos. Estos últimos fueron los más representados entre los solicitantes de asilo en Chiasso en 2010, indicó Davide Bassi, portavoz de los guardias fronterizos del Tesino, a swissinfo.ch.

 

Menos de una semana

Los primeros concernidos por una ola de emigrantes, los guardias fronterizos del Tesino, esperan ver llegar a los primeros grupos que desembarcaron en el sur de Italia el pasado fin de semana.

“Un 90% de los clandestinos africanos que quieren entrar en Suiza prueban suerte con el tren”, indicó Fabio Ghielmini, del cuerpo de guardias fronterizos de la región IV de Lugano. Las vías de la línea Milán-Chiasso están a apenas unos metros del centro del registro para solicitantes de asilo y de la aduana de la autopista de Chiasso.

El funcionario precisó que sobre la ladera del Tesino “no se ha previsto ninguna medida concreta por el momento por las guardias fronterizos”, pero no excluyó que en caso de emergencia, sean destacados al sur de los Alpes  “en uno o dos días”, refuerzos de otras regiones y cantones suizos.

 

Polémicas

Mientras tanto, fuera de las fronteras helvéticas, han estallado diversas polémicas. La primera opone Bruselas a Roma tras las declaraciones del ministro italiano del Interior, Roberto Maroni, que acusó a la Unión Europea (UE) “de abandonar a Italia en esta situación de urgencia humanitaria”. El ministro (de la Liga Norte), aprovechó el asunto para pedir una ayuda de 100 millones de euros a la UE.

El otro movimiento de descontento concierne a la Frontex (Agencia europea para la gestión de la cooperación operacional en las fronteras exteriores de los Estados miembro de la Unión Europea), cuya acción para cortar el paso a los emigrantes del continente africano no cuenta con la aprobación de todos.

Y luego, para otros, como para el director de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Jean-Philippe Chauzy, “la colaboración entre Libia e Italia habría permitido cesar el flujo de emigrantes con destino a Europa”.

Una opinión que comparte Claire Rodier, del Grupo de Información y Apoyo a los Inmigrados (Gisti) en Francia, que habla de una verdadera “brecha en el Mediterráneo que podría estar ligada a un relajamiento de la vigilancia por parte de Libia”.

Y por fin, en el sur de Suiza, la Liga de los Tesineses (Lega dei Ticinesi), aprovechó para exigir que “un muro de hormigón de cuatro metros de altura, sea erigido entre Suiza e Italia. Un país a la deriva, en la incapacidad de administrar a la vez los flujos migratorios y la criminalidad”, dixit el presidente de la Lega, Giuliano Bignasca.

Lampedusa

El centro de ayuda de Lampedusa está cerrado desde hace dos años. En 2008, más de 36.000 solicitantes de asilo africanos habían encallado, a riesgo de su vida, en la pequeña isla italiana.

Dos agentes de la Frontex fueron despachados al lugar.

Este martes (15.02), un colaborador del Oficina Federal de Migraciones (ODM) fue enviado a Bruselas para conocer entrevistarse con los agentes.

Para el director de la ODM, Alard Dubois-Reymond, la estrategia de Suiza para hacer frente a un eventual flujo de inmigrantes debe darse mediante una colaboración internacional y una preparación interna.

Mientras que la ODM y los cantones esperan la llegada al Tesino, al sur de los Alpes, dentro de un mes aproximadamente, se estima que los primeros grupos de solicitantes de asilo tunecinos podrían presentarse a la frontera dentro de una semana aproximadamente.

En Suiza, la acogida y la estancia de los solicitantes de asilo se hace según un sistema de reparto entre los cantones y la Confederación (ejemplo: el 8,4 % de los demandantes es atribuido al cantón de Vaud).

Fin del recuadro


Traducción, Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch


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