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Tarjeta roja para los camiones al sur de los Alpes

La medida trata de atajar el caos que reina desde el pasado martes en las autopistas A2 y A13.

(Keystone Archive)

Este jueves, los túneles del Gotardo y San Bernardino permanecieron cerrados al transporte pesado de mercancías.

De las 09.30 horas de la mañana hasta las 16.30 horas de la tarde, la policía del cantón del Tesino detuvo todos los camiones a la altura de Bellinzona, la capital cantonal. A los camioneros que se disponían a entrar en Suiza se les notificó de la situación en Chiasso, la frontera con Italia.

Con la clausura de los túneles del Gotardo y del San Bernardino las autoridades cantonales tratan de atajar el caos que reina, desde el martes pasado, en las autopistas A2 y A13.

La medida ha provocado reacciones contundentes, tanto en Suiza como en Italia. Y es que los camiones que se encontraban en territorio helvético en el momento de decretarse la denominada 'fase roja' deberán esperar 24 horas antes de poder proseguir su ruta.

Falta de información

Giorgio Colato denuncia la política de información de las autoridades suizas. El presidente de la Asociación de Camioneros Italianos (FAI) de la región de Como asegura que no se le notificó de la situación.

Para él, el cierre de los tramos viales Bellinzona-Amsteg (cantón Uri) y Bellinzona-Thusis (cantón Grisones) no es razonable. Además, no respeta el principio de la libre circulación que estipulan los acuerdos bilaterales entre Suiza y la Unión Europea.

También Stefan Engler, miembro del Ejecutivo cantonal de los Grisones, critica la falta de comunicación. El alcalde de la localidad tesinesa de Quinto, por su parte, estima las autoridades hubieran tenido que intervenir antes.

"Las últimas tres noches fueron infernales", afirma Fabricio Cieslakiewicz. "Los camioneros enfurecidos no cesaron de tocar el claxon."

Un máximo de 3.500 camiones

El miércoles (13.03.), el atasco de tráfico en dirección norte era ya de 15 kilómetros. A ello se suma que unos 500 camioneros tuvieron que pasar la noche en sus respectivos vehículos.

Fabricio Cieslakiewicz solicita que en el futuro se limite a un máximo 3.500 vehículos el transporte pesado de mercancías que llega a la aduana de Chiasso. "Los italianos hacen huelga por todo o por nada. ¿Por qué nuestros funcionarios no deberían cruzarse de brazos, después de haber cobrado los derechos de aduana de una determinada cuota de camiones?", opina.

También el portavoz de la Oficina Federal de Carreteras, Michael Gehrken, considera que "procedía adoptar las medidas el miércoles".

Gemma d'Urso, Lugano


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