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Tasas de interés históricamente bajas, riesgo para Suiza

Anne Héritier Lachat, presidenta de FINMA, ratiofica compromiso de mejorar la reputación y competitividad de la plaza financiera helvética.

Anne Héritier Lachat, presidenta de FINMA, ratiofica compromiso de mejorar la reputación y competitividad de la plaza financiera helvética.

(Reuters)

FINMA, guardián del sistema financiero suizo, rinde cuentas anuales y advierte que mantener tipos cercanos a cero durante casi dos años incentiva a los bancos a tomar más riesgos para asegurar ganancias.

Y destaca que se han reforzado los mecanismos para proteger a los clientes de la plaza financiera helvética de estafas al estilo Madoff.

La Autoridad Federal de Supervisión de los Mercados Financieros de Suiza (FINMA) sufrió una metamorfosis durante el último año.

Criticada por su falta de autonomía con respecto al gobierno helvético y por extralimitar sus funciones, en ambos casos, durante la gestión de la crisis del UBS en EEUU (2008-2010), el guardián financiero rinde sus cuentas anuales.

Hace balance del 2010 y  bajo la entrante presidencia de Anne Héritier Lachat ventila los problemas de casa y coloca sobre la mesa los riesgos a los que se enfrentan los bancos suizos si no son cautos.

Las tasas de interés, extraordinariamente bajas en Suiza desde hace 23 meses, podrían ser una nueva bomba de tiempo para la economía.

En riesgo la estabilidad bancaria

En su encuentro anual con la prensa, Patrick Raaflaub, director General de FINMA, fue poco optimista.

“El actual entorno de tasas de interés bajas entraña riesgos importantes para las instituciones financieras”, dijo.

Y refirió que hace 23 meses ya que el Banco Nacional de Suiza (BNS) se maneja a partir de una política monetaria expansiva que privilegia los tipos de interés cercanos a cero.

Una tendencia que se repite en el Banco Central Europeo (BCE), que lleva 21 meses sin ajustar al alza sus tipos de interés; y en la Reserva Federal de EEUU (FED) desde hace 26 meses. Decisión que incentiva el gasto y la expansión económica, pero que no está exenta de riesgos.

Una política monetaria expansiva con bajas tasas de interés durante un periodo prolongado, alerta Raaflaub, “genera riesgos que los instrumentos de supervisión prudencial no pueden acotar sino sólo parcialmente”.

Cuando las tasas son bajas, añade, las instituciones tienden a salir a la “caza” de rendimientos, lo que implica que tomen  más riesgos para asegurar rentabilidad y ganancias futuras.

Hacen falta nuevas coberturas

Las coberturas son instrumentos que permiten, a quien las contrata, protegerse contra vaivenes en el tipo de cambio, los precios del petróleo u otro insumo, o las fluctuaciones del mercado bursátil, entre muchas otras variantes.

De acuerdo con el Director General de FINMA, los bancos suizos deben ponderar los riesgos que asumen en la presente coyuntura de tasas de interés.

Y Raaflaub agregó que debido a que los tipos de interés son bajos en el presente –lo que implica dinero barato en la economía-, la demanda de créditos ha crecido de forma importante, especialmente en el rubro hipotecario.

Concretamente, cita, los créditos para la compra de vivienda crecieron 6,5% en Suiza en 2010, y los clientes contratan sobre todo hipotecas con tasas fijas porque esto les genera certidumbre.

No obstante, advierte, cuando las tasas de interés se ajusten al alza –como se espera durante el segundo semestre del 2011-, estos créditos podrían implicar una pérdida de ingresos importante para los bancos, que debe incurrir en más costos de administración para atender a sus nuevos clientes, lo que se sumará una pérdida de ingresos (para mantener las tasas que ofrecieron a sus clientes), lo que vulnera la posición de las instituciones.

El fenómeno descrito por FINMA es abiertamente conocido en el sistema financiero internacional porque fue justo el que vivió Estados Unidos y que derivó en la crisis de los subprime.

“Los bancos deben medir pues de forma autónoma los riesgos que asumen”, destacó el director de FINMA, y un camino es contratar coberturas complementarias para blindarse contra futuras alzas en las tasas de interés.

Too big to fail

En su oportunidad, Anne Héritier Lachat, presidenta de FINMA desde el inicio del año, aseguró que la FINMA que encabeza se compromete a trabajar en la detección precoz de riesgos.

Y también en mejorar la reputación y competitividad de la plaza financiera helvética.

Pero para ello, dijo, se requiere un trabajo colegiado en donde las instituciones sean más responsables, la autoridad supervisora más atenta y activa, y el gobierno y el parlamento se ocupen de los grandes temas que atañen al sector.

Héritier Lachat hacía referencia concreta al dossier Too big to fail, esto es, el relativo al manejo que Suiza dará a instituciones que, en caso de quiebra virtual, ponen en riesgo de colapso a la economía.

Es importante que avance el proyecto de ley que está pendiente en las cámaras federales, dijo, y deben adoptarse medidas que hagan posible la liquidación ordenada de una institución en quiebra, conservando sus funciones sistémicas esenciales.

No más casos Madoff

Por su parte, el Informe Anual 2010 de FINMA, hace recuento de los avances del año y enfatiza la intención del guardián financiero de asegurar su autonomía con respecto al gobierno y el banco central.

Y hace referencia a un tema sensible para los clientes. A principios de marzo, el auditor internacional Ernst & Young afirmó que el gendarme financiero suizo debía esforzarse más por proteger los intereses de los clientes bancarios.

Ernst & Young lamentó que, a diferencia de lo que sucede en el resto de Europa o en mercados financieros sofisticados como Hong Kong, en Suiza no exista mayor desarrollo en la clasificación de los clientes en función de la comprensión de los riesgos que asumen.

FINMA afirma que “la presentación clara de información, para las clientes sobre las perspectivas de ganancia y pérdida de un instrumento financiero no era exacta en el pasado, y tras las experiencias ligadas a los problemas vinculados con la estafa Madoff y la quiebra de Lehman Brothers, se ha avanzado oen la materia.

Suiza avanza en la materia y dio origen a una Reglamentación sobre la Producción y Distribución de Productos Financieros –noviembre del 2010- que protegerá mejor los intereses de los clientes de la banca, puntualizó.

FINMA

FINMA es la autoridad encargada de supervisar al sistema financiero en su conjunto. La operación de los bancos, las aseguradoras, las pensiones y de vigilar que no existan operaciones de lavado de dinero al interior de la plaza financiera helvética.

Como autoridad, debe velar también por los intereses de los ahorradores, y general, de todo cliente del sistema financiero.

La plaza financiera helvética es una de las tres más importantes del mundo, junto con sus homólogas de Londres y Nueva York. Es, no obstante, líder en la administración de fortunas privadas. Y dos de sus bancos, UBS y Credit Suisse, concentran 55% de la actividad del mercado.

Las cuentas de FINMA se inscriben en el presupuesto público de la Confederación Helvética.

Los ingresos netos obtenidos en 2010 sumaron 100 millones de francos suizos, el 85% de ellos se derivan de una tasa que sobra FINMA a las instituciones financieras por supervisarles.

Sus gastos totalizaron 91 millones de francos suizos, de los cuales 71 millones de francos se dedican al pago de una nómina.

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swissinfo.ch


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