Investigadores suizos frente al COVID-19

Micrografía por barrido electrónico coloreada de una célula infectada por el virus del SARS-COV-2 que causa la enfermedad de COVID-19.

Mientras Suiza sigue siendo un foco de casos de coronavirus, los científicos y las empresas farmacéuticas del país están desempeñando un papel importante en el esfuerzo mundial por desarrollar tratamientos o una vacuna para el virus.

Clare O'Dea

“La comunidad científica ha respondido de manera mucho más eficaz al brote de COVID-19 que al brote de SARS”, ha declarado Francesco Stellacci, profesor de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL). 

Stellacci ha estado trabajando durante los últimos 10 años en el desarrollo de un medicamento antiviral de amplio espectro. En una entrevista publicada por la EPFL, señala que los datos han sido compartidos muy rápidamente y que todos se han ayudado mutuamente.   

“La comunidad científica ha comprendido realmente la importancia de ampliar el alcance de la investigación y compartir todo abiertamente”, dice Stellacci.  

Y la colaboración parece estar dando sus frutos. Solo han transcurrido tres meses desde que, el 31 de diciembre de 2019, las autoridades sanitarias chinas informaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por primera vez sobre un grupo de 41 pacientes con una neumonía misteriosa en Wuhan. A pesar del breve plazo, en el ámbito de la investigación se está avanzando.

Progresos y convocatoria de propuestas

Desde enero, el Departamento de Inmunología del Hospital Universitario de Berna (Inselspital) trabaja en una vacuna. Enseguida se aislaron las secuencias iniciales del virus. Y la vacuna ya se ha probado en animales.    

Mientras tanto, Peter Burkhard, un inmunólogo con laboratorio privado en el cantón de Basilea-Ciudad, también ha desarrollado un previo a la vacuna COVID-19, que ya se ha probado en animales y ahora se la está probando a sí mismo. Tiene más información en este vídeo de swissinfo.ch. 

Después de que el 25 de febrero, el Fondo Nacional Suiza para la Investigación Científica (FNS) hiciera un llamamiento urgente para que se presentaran propuestas que tuvieran como objeto investigar los coronavirus “para hacer frente a la crisis actual y prepararse para probables futuras epidemias”, pronto habrá más investigaciones en curso. Para estos proyectos se han destinado 5 millones de francos (5,2 millones de dólares).

A la primera convocatoria realizada por el FNS se han presentado 220 solicitudes. La mayoría, proyectos biomédicos (incluyendo estudios de virus e infecciones, la respuesta inmune en los humanos y la propagación de la enfermedad).  

Los proyectos seleccionados “servirán de base para el posterior desarrollo industrial de agentes activos”. Las subvenciones disponibles oscilan entre 50 000 y 300 000 francos por proyecto. 

Vía antiviral

Una vacuna es la mejor defensa contra este virus. Pero como es probable que para desarrollar una hagan falta como mínimo 18 meses, un fármaco antiviral de amplio espectro permitiría ganar tiempo, según Franceso Stellaccio.    

Mientras una cura milagrosa sigue siendo el sueño de quienes trabajan duro en el laboratorio, Stellaccio explica que un fármaco menos eficaz también sería beneficioso para la sociedad.   

“Los datos actuales muestran que cada persona que contrae el virus infecta a otras 2,6 personas, de media. Así que un medicamento con una eficacia del 50% reduciría esta cifra a 1,3. Y eso frenaría la propagación del virus considerablemente”, indica Stellaccio. 

Adecuación de fármacos

Un fármaco desarrollado para una condición a menudo puede resultar útil para otras indicaciones. En un progreso alentador, Relief Therapeutics, con sede en Zúrich, está haciendo avances con Aviptadil, su medicamento para la disfunción eréctil que ha resultado útil para tratar a los pacientes con síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).  

En el caso del coronavirus, la muerte viene ocasionada, principalmente, por el síndrome de dificultad respiratoria aguda. En este caso, la inflamación severa hace que los pulmones se llenen de líquido. Aviptadil es una fórmula patentada del Péptido Intestinal Vasoactivo (VIP), una hormona peptídica natural que se concentra en los pulmones.    

Relief Therapeutics el 26 de marzo anunció que ha solicitado a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos permiso para investigar un nuevo fármaco en colaboración con NeuroRx (una empresa americana de desarrollo de medicamentos). La solicitud es para realizar un ensayo en segunda fase de Aviptadil en el tratamiento de la dificultad respiratoria aguda y moderada en pacientes infectados por el coronavirus.     

Esta última semana el gigante farmacéutico suizo Roche también ha dado a conocer que va a poner en marcha un ensayo clínico de un posible nuevo fármaco contra el COVID-19. Se trata de otro caso de adecuación. Roche colabora con la Administración de Alimentos y Medicamentos y el Gobierno de Estados Unidos para poner en marcha la tercera fase de un ensayo para evaluar la seguridad de Actemra (un fármaco utilizado para tratar dos enfermedades inflamatorias). Este medicamento se conoce como RoActemra fuera de Estados Unidos. El estudio abarcará a unos 330 pacientes en todo el mundo, incluidos de Estados Unidos. Actemra actúa inhibiendo la respuesta inmunitaria.    

Detección de la inmunidad

Mientras tanto, varios hospitales universitarios suizos –en Zúrich, Lausana, Ginebra y San Galo– se preparan para realizar pruebas serológicas que detecten la presencia de anticuerpos de COVID-19 en la sangre.  

El objetivo es estimar la proporción de la población que ya es inmune a la enfermedad. Cuanto mayor sea esta proporción, mejor será la protección contra una segunda oleada de infecciones.  

“Hoy sabemos que tenemos cierto número de personas infectadas pero no tenemos la cantidad exacta, porque solo se están haciendo pruebas a personas sintomáticas. Sería útil disponer de esas cifras para gestionar mejor la crisis en su conjunto”, dijo a la televisión pública suiza RTS Gilbert Greub, médico jefe del Instituto de Microbiología del Hospital Universitario de Lausana.  

Aunque se están siguiendo de manera simultánea muchas vías diferentes, no habrá una solución rápida al problema inmediato a través de un medicamento o una vacuna. El profesor Stellacci recalca la importancia de gestionar las expectativas del público en este momento tan estresante.

“Tenemos que ser más claros sobre lo que estamos haciendo, los desafíos a los que nos enfrentamos y el tiempo que llevará. De lo contrario, podríamos estar vendiendo falsas esperanzas”, indica Stellacci.

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