Navigation

Vigilia de mujeres por un cambio de sociedad

Gabriela Bader con Sidal, el pequeño hijo de Sancha Spörri durante una jornada de vigilia. swissinfo.ch

La protesta que cumplirá 278 días de vigilia surgió luego de las elecciones del Consejo Federal del 10 de diciembre del 2003, cuando sólo una mujer quedó en el Gobierno.

Este contenido fue publicado el 09 diciembre 2004 - 12:38

Estas mujeres que se alternan cada 24 horas y se alojan en un autocaravana testimonian de una experiencia de vida diferente y hacen escuchar la voz de otra Suiza.

La vigilia femenina duró del 10 de marzo al 10 de diciembre: dos fechas simbólicas. Pero si la fiesta de las mujeres era un fenómeno internacional, que algunos relacionan con las luchas feministas de 1900 y a las 129 obreras quemadas vivas en una fábrica de Chicago el 8 de marzo de 1908, el 10 de diciembre es un recuerdo doloroso para la democracia helvética.

Recapitulemos los hechos: El 10 de diciembre de 2003 el Parlamento eligió el Consejo Federal (los miembros del Gobierno). En lugar de reconfirmar a la ministra de Justicia saliente, Ruth Metler, los parlamentarios eligieron a Christoph Blocher, el representante de la derecha dura.

Para reemplazar a Kaspar Villiger, que había dimitido, los liberales propusieron, entre otros, a una mujer, Christine Beerli, pero en su lugar fue elegido Hans-Peter Merz.

“Fue un día negro”, comenta Gabriela Bade, militante feminista. “Las mujeres quedaron sin voz. En el Gobierno tenemos todavía la fuerte presencia de Micheline Calmy-Rey, pero es la única voz femenina al lado de hombres que practican una política dura frente a los más débiles de la sociedad.

Un auto-caravana para los sueños de una sociedad que cambia

Los acontecimientos del 10 de diciembre desataron una ola espontánea de protestas. No solamente por parte de las mujeres, sino también de muchos hombres, que no aprueban el deslizamiento a la derecha del gobierno suizo y que aspiran también a una sociedad diferente.

Para Yvette Barbier, médico de Lausana, se trataba de canalizar esta energía en un acto de protesta que revelara un espacio de expresión para la lucha femenina. La idea de realizar una vigilia permanente nació de la constatación de que velar – por los hijos, los enfermos, por la casa- es una tarea típicamente femenina.

La iniciativa gustó y el 8 de marzo un auto-caravana azul, con las primeras vigilantes, se instaló a la sombra del Palacio Federal, sede del Gobierno.

Una estadía temporal, porque en el mes de abril las autoridades hicieron trasladar la caravana al patio de un ex gimnasio, cercano al Palacio, pero alejado de su campo visual. Un hecho que amenazaba con mermar el valor simbólico de la vigilia. Pero no sucedió, los 278 días de vigilia contaron con animadoras.

Sin imposiciones de arriba

“Es un proyecto muy simple” comenta Gabriela Bader, madre de 3 hijos y comprometida profesionalmente con los Verdes. “No hay estructuras, no hay organización, y sin embargo funciona. Tampoco es un acto espectacular. Su fuerza reside en el hecho de que a través de la vigilia muchas mujeres entraron en contacto entre ellas”.

Junto a Sancha Spörri, pedosiquiatra, Gabriela se ocupó de una de las últimas vigilias. Un día frio y lluvioso de diciembre, transcurrido en el espacio estrecho del auto-caravana y acompañado por un pequeño. Sidal, de un año y medio, es el tercer hijo de Sancha y acompaña a su madre. “Estoy aquí también por su futuro”, dice.

Gabriela y Sancha no hacen proyectos especiales durante la jornada, sólo conversan con la gente que se detiene, e intercambian experiencias. Pero otras vigilantes organizaron un seminario y actividades artísticas. Una coleccionó sueños.

Las permanencias fueron asumidas en gran parte por personas particulares. En el resto de las jornadas participaron militantes de organizaciones femeninas y de partidos políticos, con excepción de la Unión Democrática de Centro (UDC).

Un feminismo con hombres y para los hombres

¿Una vigilia de mujeres para las mujeres? “No”, responde Sancha Spörri. “Es una iniciativa en femenino, pero es importante también tener el respaldo de los hombres. Si mi compañero no hubiera estado dispuesto a ocuparse de los niños, no habría podido estar aquí para vigilar”.

“El nuevo feminismo”, agrega Yvette Barbier “no es agresivo como en el pasado. Trata de temas que interesan a las mujeres y a los hombres. Como el trabajo a tiempo parcial. Cada uno puede decidir si trabaja a tiempo completo, pero debe tomar en cuenta las ventajas y desventajas en el ámbito de su carrera”.

También Gabriela Bader sustenta el ideal de una sociedad diferente, donde a los padres se les permita pasar más tiempo con los hijos y buscar la realización desde el punto de vista profesional. Esta es otra experiencia consignada en el diario de bordo de la vigilia, que será entregada a los parlamentarios el 10 de diciembre.

“Y una vez terminada la viligia, cada mujer, cada organización femenina, deberá buscar sola un seguimiento a su propia experiencia”, concluye Yvette Barbier.

La vigilia de mujeres habrá sido para muchas, su primer acto cívico, preludio tal vez, de un compromiso más fuerte en la vida política helvética.

swissinfo, Doris Lucini, Berna
(Traducción: Alberto Dufey)

Datos clave

10.12.2003 En el Gobierno quedó una sola mujer.
8.03- 10.12.2004: Vigilia de las mujeres frente al Palacio Federal.
Turnos de 24 horas durante 278 días.
104 vigilias de asociaciones y partidos políticos.
Edad de las vigilantes, entre 15 a 75 años.

End of insertion

Contexto

Las mujeres que participaron en las vigilias expresaron objetivos comunes, como:
No al proyecto de la 11a revisión del seguro de pensión de vejez (AVS.
Permiso materno pagado, y el fín de toda forma de discriminación.
Las mujeres entregarán el 10 de diciembre a los parlamentarios el diario de bordo de los 278 días de vigilia.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.