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Violencia juvenil: tema electoral

Keystone

A tres meses de las elecciones federales, los partidos políticos creen tener la receta para frenar la violencia de los jóvenes y poner fin a una creciente sensación de inseguridad.

Este contenido fue publicado el 11 julio 2007 - 14:22

Aún corriendo el riesgo de crear división en sus líneas, el Partido Socialista pisa un terreno que hasta ahora ocupaba sobre todo la derecha dura de la Unión Democrática de Centro (UDC).

"Todos los políticos, sin excepción, comienzan diciendo que no hay cifras fiables, pero eso no les impide seguir lanzando verdades sobre el aumento de la violencia juvenil y especialmente de los extranjeros", constata el presidente de la Comisión federal para asuntos de la juventud, Pierre Maudet.

Habrá que esperar hasta 2009 para tener un registro nacional de la delincuencia y de la criminalidad extranjera y, por ende, para saber si la violencia aumenta en términos cuantitativos.

A semejanza de otros especialistas Pierre Maudet afirma que ese no es el caso. El ginebrino considera mucho más inquietante "el aumento cualitativo con el fenómeno de las bandas, las lesiones corporales y, sobre todo, la reincidencia y la reincidencia múltiple".

El monopolio de la derecha nacionalista

Presionados por la actualidad, los políticos creen tener su propia pócima mágica, con dósis que varían desde la integración y la prevención hasta la represión y la expulsión.

La Unión Democrática de Centro (UDC) ejercía desde hace mucho tiempo una especie de monopolio sobre la explotación del sentimiento de inseguridad. De ahí su insistente lucha por que los ciudadanos tengan el control de las naturalizaciones y se proceda a la expulsión de los delincuentes extranjeros -incluyendo a su familia-, si se tratara de menores.

Este último punto ha originado una iniciativa popular lanzada el martes pasado con una campaña de afiches costosa e impactante: tres corderos blancos echados de Suiza por un cordero negro. La UDC quiere expulsar a todos los extranjeros que cometan delitos, pero también a quienes abusen de las prestaciones sociales.

Por su parte el ministro de Justicia y Policía Christoph Blocher (UDC) ha elevado a consulta proposiciones que combinan represión y prevención. Los cantones están llamados a "dar una señal clara" expulsando sistemáticamente a los delincuentes extranjeros. La dificultad, a su juicio, es que los cantones son soveranos en la materia.

De otro lado, los juristas como el profesor bernés Jörg Paul Müller, ponen énfasis en la inaplicabilidad de esas medidas, porque contradicen a los tratados internacionales sobre derechos humanos y del Niño, ratificados por Suiza.

El PS entra en escena

Y bien, el Partido Socialista (PS) decidió entrar por primera vez en este terreno. En noviembre pasado publicó su nueva política de integración, y a fines de junio reciente sus delegados votaron resoluciones contra la violencia de los jóvenes porque consideran que "el problema no es étnico, sino social".

Las soluciones deben combinar prevención, protección e intervención, dicen al tiempo de aludir a la participación de la familia y la escuela.

La consejera federal (ministra) socialista Micheline Calmy-Rey ha criticado a su colega Christoph Blocher porque considera que las proposiciones de la UDC son "lo contrario de lo que nosotros queremos y lo último que necesitamos".

La prisión antes de los 15 años

En Zúrich, donde la izquierda ha perdido terreno en las últimas elecciones, el Partido Socialista toma la iniciativa. Su candidata al Consejo de los Estados (Senado) Chantal Galladé ha propuesto encarcelar a los delincuentes menores de 15 años. Tal planteamiento ha desatado críticas, incluso en el PS.

Los adversarios de una mayor represión sostienen que tal actitud supondría una revisión del Código Penal del Menor, cuando el nuevo derecho entró en vigor recién a principios de 2007.

Pierre Maudet lamenta que el ministro de Justicia no haga un balance del nuevo código y, sobre todo, que ningún político plantea las preguntas adecuadas: "¿Por qué es tan lenta la justicia? ¿Por qué la Confederación no ayuda a los cantones a construir centros de detención? ¿Por qué los jueces de menores disponen de tan pocos medios?".

A juicio del ginebrino, la política está distante de la realidad. "El fenómeno preocupa, pero no de modo sumario como describen los políticos, porque sus gérmenes (del fenómeno) están lejos de los síntomas que se proponen combatir", declara a swissinfo antes de precisar que "todo eso tiene resabios electoralistas".

swissinfo, Isabelle Eichenberger

Datos clave

En 2006, la policía ha recibido 288.156 denuncias (303.270 en 2005); es decir, 6,6% menos que en 1982, cuando llegó a 323.525. En ese año fue creada la estadística federal.

Hay una notable disminución en las infracciones contra el patrimonio, la extorisón y el chantaje (-24,6%), la estafa (-13,9%), los robos (-7,3%)y el robo de vehículos (-2,6%).

En cambio han aumentado las lesiones corporales (+14,5%), el apremio (+11%), el rapto y el secuestro (+10,1%), y las amenazas (+8,6%).

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Movilización de los partidos

El 10 de julio, la UDC comienza a reunir firmas para su iniciativa popular "Crear seguridad", que pretende la expulsión de los delincuentes extranjeros.

El 30 de junio, los delegados del Partido Socialista (PS) adoptan resoluciones contra la violencia juvenil.

El 29 de junio, Christoph Blocher, ministro de Justicia (UDC), somete a consulta las proposiciones que instan a los cantones a proceder con las expulsiones sistemáticas.

Viola Amherd, diputada demócrata cristana (PDC)propone un debate sobre el asunto en el Consejo Nacional (Cámara Baja).

El PDC y el PS solicitan una ley federal sobre la política de la juventud y la infancia.

El Partido Radical (PRD) pide a su vez una ley sobre la integración de los extranjeros.

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Estadísticas

Las estadísticas federales en materia de criminalidad fueron creadas en 1982, pero las 26 policías cantonales tiene métodos de cálculo diferentes.

De aquí a 2009, las policías cantonales deben unificar sus sistemas informáticos y su forma de registrar los delitos, de manera que se pueda mejorar el rastreo de los delincuentes y crear un fichero nacional.

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