Navigation

Voluntarios suizos en Chiapas

Acteal conmemora el 4° aniversario de la masacre del 22 de diciembre de 1997: 45 indígenas murieron a manos de los paramilitares. Keystone

Más de 80 helvetas han trabajado en los últimos tres años en la conflictiva región mexicana. Isabelle Heyer acaba de regresar de una misión de dos meses.

Este contenido fue publicado el 26 diciembre 2001 - 14:47

Isabelle Heyer, de 25 años y estudiante de Letras en la Universidad de Ginebra, es una de los voluntarios suizos que han viajado a Chiapas para aportar su granito de arena a la construcción de la paz en esa convulsionad región del sudeste mexicano. Acaba de regresar, dispuesta a compartir, informar y multiplicar su experiencia.

"No puedo decir que haya de un lado los buenos zapatistas y de otro los malos gubernamentales. La realidad en Chiapas es mucho más compleja que una simplificación de esta naturaleza", enfatiza al trazar un balance de sus los meses transcurridos en tierras mexicanas.

Lo que sí puedo asegurar "es que la presencia de observadores internacionales en las Brigadas Civiles de Observación, y entre ellos los suizos, constituye un aporte real a las comunidades locales, a su protección, a su resguardo, y un esfuerzo adicional por distender el clima bélico en esa conflictiva región", prosigue.

Observación para la paz

Es justamente en esa situación explosiva en la que vive Chiapas desde inicios de 1994 - cuando indígenas campesinos zapatistas se alzaron en armas contra el Gobierno - que el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas decidió tomar la iniciativa.

La activa organización chiapaneca propuso la creación de campamentos civiles por la paz, que buscan establecer y mantener un espacio vital para la sociedad civil del sureste mexicano.

En esos campamentos, centenas de observadores internacionales, entre ellos los voluntarios suizos enviados por la Coordinación suiza para los campamentos civiles a favor de la paz en Chiapas (CORSAM) aseguran un acompañamiento de la población local y la prevención de la violencia.

"Cada lunes, el Centro Bartolomé de las Casas, luego de una formación práctica, envía a voluntarios por dos o tres semanas a las comunidades en conflicto", explica Isabelle Heyer.

"En mi caso, estuve presente en dos períodos en dos comunidades diferentes en la zona selvática cercana a Ocosingo y acompañando a un grupo de refugiados que habían regresado a su lugar de origen", precisa.

Lo primordial es estar con la gente

Los objetivos de la presencia de los voluntarios suizos son claros.

"Por una parte, y tal vez lo más importante, debemos estar con la gente, acompañarla, ver la situación y señalar con nuestra presencia tanto a los policías, militares y eventualmente a los paramilitares, que las comunidades no están solas. Que hay presencia internacional de observación."

Cumplida esta primera tarea, los participantes en las Brigadas de Paz se comprometen también a escribir, informar y testimoniar en sus países de origen, señala Isabelle Heyer.

En los últimos tres años, más de 80 de voluntarios suizos - junto con otros centenares de Europa, Estados Unidos y América Latina - han visitado y permanecido en las regiones más alejadas de Chiapas, explica swissinfo Alma Noser, una de las fundadoras de CORSAM y activa colaboradora de ese programa que hoy es parte integral de la asociación Observación Suiza por la Paz.

No dudamos del impacto significativamente positivo de los voluntarios por la paz, prosigue, señalando la estima que las contrapartes mexicanas tienen de esta iniciativa.

"Desde el ex obispo Samuel Ruiz hasta los responsables del Centro Bartolomé de las Casas, pasando por otras instituciones chiapanecas, todos reconocen el aporte sensitivo de estas misiones para resguardar a la población civil", subraya.

Creada en su origen por una decena de organizaciones de desarrollo y solidaridad, CORSAM intenta hoy fortalecer sus estructuras y extender su apoyo a otras regiones mexicanas y a países en conflicto, señala Noser.

Asimismo anticipa que se está elaborando una propuesta para que los voluntarios suizos refuercen otros proyectos por la paz en Chiapas, que implementan ONG helvéticas (entre ellas Acción de Cuaresma, HEKS, Caritas y Pan para el Prójimo) y que respaldada el Ministerio suizo de Asuntos Exteriores.

Sergio Ferrari

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.