Vaya directamente al contenido
Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Indocumentados


La mano de obra barata que Suiza no puede deslocalizar




Los indocumentados, en sectores inamovibles de la economía suiza: trabajo doméstico (53%); construcción (18%), hotelería (16%), agricultura (5%) y otros (8%), según el  estudio dado a conocer por la SEM. (Reusser & Islas)

Los indocumentados, en sectores inamovibles de la economía suiza: trabajo doméstico (53%); construcción (18%), hotelería (16%), agricultura (5%) y otros (8%), según el  estudio dado a conocer por la SEM.

(Reusser & Islas)

Trabajan en Suiza, pero de modo ilegal: “Cuido a una anciana desde hace 9 meses”. “Limpio casas desde 1999”. “Tengo 6 años como sirvienta y prostituta”. Berna quiere saber más sobre la vida de sus ‘sin papeles’. Atisbos en esas vidas ocultas.

Rita (51) gana por 5 días de trabajo 500 francos. “Es un buen dinero. Cuido a una viejita todo el día, limpio la casa y cocino para ella, su hijo y su esposa”. De profesión secretaria, durante 2 años buscó sin éxito un nuevo empleo en su Guatemala natal, antes de viajar en septiembre a Suiza.

"Cuido a una viejita todo el día, limpio la casa y cocino": Rita

Su hija, Laura (29), le consiguió esta ocupación. “Un profesor conocido mío buscaba a alguien que cuidara a su madre, de casi 90 años. Le propuse a mi mamá, pero el riesgo es demasiado. Creo que esto terminará pronto”, indica la cajera de una tienda en un poblado bernés y con permiso de estancia ‘B’, por matrimonio.

¿Y el profesor no tiene problema de ocupar a tu madre de modo ilegal? “Dice que es una forma de ayudarles y ayudarnos, pero que hay que ser discretos porque, aunque se necesita gente para cuidar a los ancianos en casa, el Gobierno suizo no da permisos de trabajo.” Y de que swissinfo.ch pudiera conversar con él: “¡Ni pensarlo!”, responde Laura, asustada.

Apenas un ejemplo de la mano de obra ilegal en Suiza, dispersa por todo el país y conformada por unos 76 000 inmigrantes, estima el estudio ‘Los sin papeles en Suiza en 2015’, publicado por la Secretaría de Estado para la Migración (SEM). Se trata de una cifra indicativa, admiten los autores: “Su número no se puede establecer con certeza; se sitúa muy probablemente entre 50 000 y 99 000”.

Dos de 10, solicitantes de asilo

Según la primera gran investigación sobre el número de sin papeles realizada desde 2005, solo un 18% son solicitantes de asilo rechazados.

“La gran mayoría de los ‘sin papeles’ jamás tuvieron contacto con el sistema de asilo. Su objetivo es llegar o permanecer en Suiza para trabajar, respondiendo a la demanda de indocumentados en el mercado laboral helvético”, indica Martin Reichlin, portavoz de la SEM.

El estudio lo confirma: Nueve de diez ‘sin papeles’ mayores de edad tienen una o varias actividades remuneradas, es decir, unos 60 000 indocumentados, hombres y mujeres por igual, participan, en la sombra en el mercado laboral helvético. La mitad de ellos, anota el documento, en los hogares de Suiza.

“Son inmigrantes económicos y son indocumentados por la simple razón de que Suiza no permite otra inmigración laboral que la de la Unión Europea (UE) y de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), con excepciones para personal con una cualificación especial” explica, por su parte, Francisco Merlo, especialista en migración y consultor en el centro de asesoría para los inmigrantes La Fraternité, en Lausana, una de las instituciones que participó en el estudio de la SEM.

Del divorcio a la clandestinidad

El 63% de los indocumentados cruzaron la frontera helvética sin ninguna autorización en mano o como turistas.

"Mis citas las hago por el móvil. Así no tengo que exponerme": Ana

Otro 19% disponía de permiso de estancia, pero caducó: “Personas social y profesionalmente mejor integradas y, por ende, menos visibles”, apunta la investigación.

Es el caso de Ana (30), de Brasil. Vive en Zúrich, con “familiares”. Su pasó a la clandestinidad, dice, fue involuntario: “Mi exmarido – suizo – me pidió hace 4 años el divorcio, antes de que yo obtuviera el permiso de estancia permanente”.

Se quedó, a escondidas. “Limpio casas y soy 'dama de compañía'”. Ana se prostituye. “Todas mis citas las hago por el móvil. Así no tengo que exponerme. Tengo mis clientes fijos. Con esto y las horas de sirvienta mantengo a mi hijo y a mi madre en Brasil”.

Ecuatorianos, brasileños, kosovares

La mayor parte de los indocumentados (43%) proviene de Latinoamérica, según el estudio de la SEM.

“Son, sobretodo, de Ecuador, Bolivia y Brasil. Han creado nichos de trabajo en la limpieza y el cuidado de niños y personas mayores en casas particulares”, comenta Merlo, que conoce muy de cerca las historias de la inmigración ilegal actual.

Detrás de los latinoamericanos, y con bastante distancia, está la mano de obra irregular de los países de Europa (24%) que no pertenecen ni a la UE, ni a la AELC (de la que forman parte Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein).

Muchos de estos “extracomunitarios” son de la antigua Yugoslavia, origen de una fuerte inmigración en Suiza a partir de la década de los 70, hasta que Berna limitó la mano de obra extranjera solo al trabajador de la UE (y la AELC) y suprimió el estatuto de temporero en 2002. La única posibilidad para la gente de Macedonia y Kosovo sin permiso de trabajo fue, entonces, la clandestinidad. Amigos y familiares “legales” les dan empleo.

“Varias pequeñas empresas del sector de la construcción que se han creado en las últimas décadas en el oeste del país son albano-kosovares que ofrecen trabajo a sus compatriotas”, indica Merlo.

Así se gana la vida Tiko* (47), que descarta lo encontremos personalmente. “No quiero problemas”, responde al teléfono. Hace más de 15 años trabajaba como albañil, en la región de Ginebra. “Desde hace 8  cocino en el restaurante de un primo”. ¿Y nunca ha sido objeto de un control de las autoridades? “No.”

Clandestinos, también de la UE

El estudio de 2015 excluyó de su análisis a la eventual inmigración ilegal de la UE, pero Francisco Merlo, al igual que otros expertos, afirma que ese fenómeno es muy frecuente, pese al acuerdo de libre circulación de personas entre Berna y Bruselas.

Esto ocurre cuando un trabajador comunitario pierde el empleo y el permiso de estancia, pero permanece en Suiza, dice. O “cuando el trabajador trae a su mujer e hijos, pero sin espacio suficiente en la vivienda, como lo exige la norma suiza, se le niega el permiso de estancia para ellos”.

De estos casos hay muchos en este momento, asegura: “Trabajadores de Portugal, España o Italia que no van a enviar a la familia de vuelta a su país. Así que permanecen aquí, indocumentados, hasta que la oportunidad de una vivienda llegue y con ello, el permiso de reagrupación familiar”.

"Deslocalizamos todo lo posible para abaratar costos. Pero tres sectores no se pueden mudar: la construcción, el trabajo doméstico y la restauración": Francisco Merlo

Los límites de la deslocalización

Algo fundamental: el número de 'sin papeles' permanece invariable en comparación con los datos de 2005, reiteran los autores del nuevo estudio y citan las razones que se evocan para justificar la ocupación de ‘sin papeles’: la necesidad (a corto plazo) de mano de obra flexible y la presión de los costos, especialmente en los sectores productivos poco rentables.

Para Merlo, “esto deja ver la ineficacia de una política antiinmigración restrictiva, mientras la economía, la sociedad, tiene una demanda estable de esta mano de obra barata. Esto se debe, entre otras cosas, a que el esfuerzo estatal para crear guarderías infantiles y opciones para el cuidado de los ancianos no ha dado frutos”.

“Deslocalizamos todo lo posible para abaratar los costos. Pero tres sectores no se pueden mudar de la Europa a puertas cerradas: la construcción, el trabajo doméstico y la restauración. Así que, a conveniencia, toleramos que sea la gente la que se mude acá, dispuesta a trabajar a su riesgo y sin derechos. Una hipocresía colectiva”.

Sin papeles: 12% son niños

La Secretaria de Estado para las Migraciones (SEM) es la encargada de reglamentar las condiciones de entrada, estancia y trabajo en Suiza. En el estudio ‘Sin papeles en Suiza en 2015’ indica que de un total de 76 000 indocumentados, el 88% son adultos (66 880) y el 12%, menores de 18 años (9 120).

Tiempo de vivir en Suiza

  • El 19% de los 'sin papeles' tiene más de 10 años de vivir de modo clandestino en Suiza.
  • El 35%, entre 5 a 10 años.
  • El 25%, menos de 5 años.
  • El 21%, menos de un año. 

Regularizaciones

Solo dos de 26 cantones se muestran dispuestos a evaluar la regularización de trabajadores indocumentados: Vaud y Ginebra, con el 93% de las regularizaciones en 2014 en el marco de la Ley de Extranjería: 275 de 294.

Contacte a la autora, vía Twitter: @PatiIslas

¿Y usted, a favor o en contra de que se regularice a los indocumentados que llevan años viviendo en su país? Su opinión nos interesa.

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

swissinfo.ch

Derechos de autor

Todos los derechos reservados. Los contenidos de la oferta web de swissinfo.ch están protegidos por los derechos de autor. Solo se permite su utilización para fines personales. Cualquier uso de contenidos de la oferta web que excede esta finalidad, especialmente su difusión, modificación, transmisión, almacenamiento y copia, solo puede tener lugar con el previo consentimiento por escrito de swissinfo.ch. Si tiene interés en un uso en estos términos, le rogamos que nos envíe un correo electrónico a contact@swissinfo.ch.

Más allá del uso personal, se permite únicamente la colocación de un hiperenlace a un contenido específico en el propio sitio web o en un sitio web de terceros. Los contenidos de la oferta web de swissinfo.ch solamente pueden incorporarse respetando su integralidad y en un contexto sin publicidad. Para todo soporte lógico, directorio, todos los datos y sus respectivos contenidos de la oferta web de swissinfo.ch que explícitamente se ponen a disposición para descargar, se otorgan licencias exclusivas y no transferibles que se limitan a la descarga y al almacenamiento en equipos personales. Todos los derechos extensibles que van más allá, continúan siendo de la propiedad de swissinfo.ch. No se admite, en particular, la venta o cualquier tipo de uso comercial.

×