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Kosovo, un país nuevo que sufre su pasado


Por Julie Hunt, Kosovo


La participación democrática local se desarrolla en Kosovo. (swissinfo.ch)

La participación democrática local se desarrolla en Kosovo.

(swissinfo.ch)

Dada la falta de infraestructura, la vida cotidiana es como una batalla constante en Kosovo, tres años después de la declaración de independencia. Un Programa de Cooperación Suiza apoya la labor de las autoridades municipales.

El 17 de febrero de 2008, Kosovo se convirtió en el Estado-Nación 193 del mundo. El júbilo en la capital, Prístina fue transmitido por las pantallas de la televisión a todo el mundo.
En pancartas gigantes la población esgrimía la leyenda ‘New Born’ (vuelto a nacer), expresión sintomática de una explosión de orgullo nacional que se producía ese día.

Para la mayoría de la población, de etnia albanesa, la independencia marcó el fin de décadas de opresión serbia. Tres años más tarde, el vecino no ha cesado de reclamar derechos sobre la que considera su tierra histórica.

Pero la alegría de 2008 ha dado paso a la desilusión. La población advierte,  aunque a regañadientes, que Kosovo no va tan bien como debería. El Estado “recién nacido” todavía no ha resuelto los “viejos” problemas del pasado.

 Infraestructura en mal estado

Mientras que muchas ciudades tienen buenos almacenes y restaurantes y bares calurosos, las carreteras que conectan esas urbes están en malas condiciones.  Más allá de los contaminados suburbios de Prístina, la infraestructura del país debe ser renovada o reconstruida. No es raro que empresas privadas inviertan  en sus propios generadores, ya que son frecuentes los cortes de energía.

El agua potable no está disponible para todos los hogares. Cuando lo está, no es de manera permanente porque las tuberías son arcaicas. La recolección de desechos no está organizada y la gente tira su basura en los ríos, con lo que hacen sórdidos rincones del país que otrora fueron paisajes idílicos.

En lo que concierne a la sanidad, la situación no es mejor. Incluso durante los inviernos rigurosos, los hospitales y las escuelas no tienen calefacción todo el tiempo. Los municipios carecen de medios y de recursos para hacer frente a todos esos problemas.

La situación obedece en gran parte a los años de abandono durante la presidencia del serbio Slobodan Milosevic. La guerra de dos años y la falta de inversión por parte del gobierno central tras la conclusión del conflicto en 1999, aceleraron el deterioro de la infraestructura.

“El presupuesto que nuestro gobierno otorga a la ciudad solo cubre los salarios de los empleados”, dijo a swissinfo.ch Gradimir Mikic, alcalde de Ranillug, municipio de mayoría serbia. “Eso hace que cualquier inversión sea prácticamente imposible”.  

Creación de municipios

En 2007, el gobierno adoptó, sin embargo, una serie de leyes que promueven la descentralización y los principios de buen gobierno, con la introducción del principio de transparencia y eficiencia de los servicios públicos.

Un año más tarde, el Ejecutivo aprobó una nueva ley que lleva el nombre del enviado especial de las Naciones Unidas, Martti Ahtisaari, el ‘Plan Ahtisaari’.  Ese programa integra leyes para la creación de instituciones y para la protección de los derechos de las diferentes comunidades étnicas y debe permitir el establecimiento de una verdadera democracia multiétnica.

 Se crearon nuevos municipios para satisfacer las necesidades de los grupos étnicos. Es el caso de Klokot y de Ranilug, para las comunidades serbias.  Novobrdo fue ampliado para convertirse en un municipio con una mayoría serbia también y Strepce, que ya existía, eligió un gobierno bajo las reglas de la República de Kosovo.

Suiza apoya a esos y otros cuatro municipios, en el marco del proyecto LOGOS, en lo que toca a la administración local y la descentralización. Su objetivo es que las autoridades municipales sean más fiables, más transparentes y más eficientes para que cada miembro de la comunidad tenga acceso a los mismos servicios.

Con un presupuesto total de más de 4,7 millones de francos, LOGOS ayuda a las municipalidades en la planificación de la gestión de recursos, la administración y los servicios públicos.

Nación multiétnica
 

Otra forma de apoyar la reconstrucción: la cofinanciación, con los municipios, de un fondo de inversión para el desarrollo de las infraestructuras. De esta manera, Ranillug podrá pagar la reconstrucción de su centro, que carece de aceras.
 
El programa fue elaborado por la Oficina de Cooperación Suiza en Prístina, por encargo de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) y la Secretaría de Estado de Economía (Seco).  Iniciado en 2007, LOGOS, bien situado geográficamente, al sur-este, ha podido ampliar su área de acción a los nuevos municipios serbios nacidos a finales de 2009.
 
“Suiza contribuye de esta manera a la creación de una nación multiétnica”, declara el director de la oficina de Suiza, Samuel Walty. “Al aumentar el poder de decisión a escala local y fomentar la participación ciudadana, permitimos al  Kosovo multiétnico hacerse más democrático y más estable”, añade.
 
Participación ciudadana
 
LOGOS colabora con organizaciones no gubernamentales (ONG) y consultores que trabajan en actividades de cooperación entre los municipios asociados. Un elemento clave es convencer a los ciudadanos de que participen en la toma de decisiones. Los municipios publican boletines informativos sobre su trabajo.
 
La comuna de Viti ha desempeñado un papel pionero. Con el apoyo de una ONG local, Elita, un grupo de ciudadanos elaboró un plan de desarrollo considerado “modélico”, explica el director del proyecto, Ibrahim Sefadini.
 
“Según diversas encuestas, la población se siente más feliz ahora, gracias a la transparencia introducida y a los servicios disponibles”, señala, por su parte,  Sazan Ibrahimi, presidente de la Asociación de Municipios de Kosovo (AKM).
 
Ayuda a mujeres y a jóvenes
 
LOGOS también se centra en ayudar a las mujeres y a los jóvenes. En Viti, por ejemplo, un centro juvenil abrirá pronto sus puertas. En lo que atañe a las  mujeres, están previstas cuotas de representación en los municipios y una medida especialmente importante: los casos de violencia doméstica son denunciados a la policía.
 
Abide Osmani, de la ONG Legjenda, activa en Viti, recuerda que “antes, en nuestra sociedad patriarcal, las mujeres sufrieron abandono, violencia doméstica y represión económica ...”

Kosovo

Después de la Segunda Guerra Mundial, la provincia de Kosovo goza de un estatuto de autonomía. Este estatuto es inscrito en 1974 en la Constitución de la Federación yugoslava.

En 1989, el presidente serbio Slobodan Milosevic anula el estatuto de autonomía y envía el ejército a Kosovo para acallar  las protestas.

En 1998, decenas de miles de kosovares abandonan sus hogares tras una ofensiva de Belgrado contra el Ejército deLliberación de Kosovo (UCK).

En 1999, la OTAN lanza una serie de bombardeos aéreos contra Serbia para poner fin al conflicto entre las fuerzas serbias y los independentistas albanokosovares. Después de dos meses y medio de bombardeos, 50.000 soldados de OTAN son estacionados en Kosovo. La provincia es colocada bajo la administración de las Naciones Unidas.

En 2007, el líder separatista Hashim Thaci gana las elecciones parlamentarias y anuncia que la independencia de Kosovo pronto será proclamada.

El 17 de febrero de 2008 el Parlamento de Kosovo proclama la independencia. Suiza la reconoce diez días más tarde.


(Traducción: Marcela Águila Rubín) , swissinfo.ch



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