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Revista de prensa


Un sutil freno a la inmigración que atropella la voluntad popular


Por Peter Siegenthaler


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El diputado del Partido Radical Liberal (derecha) Kurt Fluri quien "ideó" la denominada 'preferencia nacional light'. En la imagen se dirige a la ministra de Justicia Simonetta Sommaruga durante el debate en la cámara baja. (Reuters)

El diputado del Partido Radical Liberal (derecha) Kurt Fluri quien "ideó" la denominada 'preferencia nacional light'. En la imagen se dirige a la ministra de Justicia Simonetta Sommaruga durante el debate en la cámara baja.

(Reuters)

Un día después de que el Parlamento suizo aprobara la denominada ‘versión light’ de un proyecto de ley para frenar la inmigración, la prensa suiza no escatima en críticas. Varios comentaristas piden una nueva votación para esclarecer la situación.

Preferencia nacional versión ‘light’

La cámara baja ha aprobado un modelo en dos fases que se denomina ‘preferencia nacional light’.

En primer lugar, según la situación del mercado laboral, los empresarios deben comprometerse a comunicar los puestos vacantes a las oficinas de empleo regionales.

Además de esta obligación, el Gobierno se reserva el derecho a adoptar medidas para frenar la inmigración –que se decidirán en una comisión mixta de representantes de la UE y Suiza–, siempre y cuando no vayan en contra del acuerdo de libre circulación de personas.

Más de dos años después de la votación sobre la iniciativa ‘contra la inmigración masiva’, el Parlamento aprobó este miércoles el proyecto de ley para poner en práctica el veredicto de las urnas. La fórmula mágica que ha encontrado el Legislativo para salir del dilema se denomina preferencia nacional en versión ‘light’.

La iniciativa que los suizos aprobaron el 9 de febrero de 2014 viola el acuerdo de libre circulación de personas con la Unión Europea (UE), que en su momento aprobaron la población y los cantones. Dado que la UE (aún) no está dispuesta a negociar una adaptación del acuerdo, Suiza se ve ante una disyuntiva: ¿Qué prima? ¿Frenar la inmigración o evitar poner en peligro los acuerdos bilaterales con Bruselas?

“La decisión del Consejo Nacional [cámara baja] nada tiene que ver con lo que estipula la Constitución”, sostiene el diario ‘Berner Zeitung’ (BZ). Lo que hace es “fomentar la desconfianza en la política”.

Los diputados pretenden hacer creer a la población que han encontrado una salida a un dilema irresoluble. “Esto es un descaro. Así proceden solo quienes tienen miedo y no confían en la capacidad de la ciudadanía – o sea, una nueva decisión en las urnas.

“Basta ya de jugar al escondite”, es el título del editorial del BZ que publican otros diarios. El Gobierno tiene “que hablar claro” y explicar que es imposible hallar una solución de común acuerdo con la UE. “Y que para salvar los acuerdos bilaterales hay que cambiar la Constitución. El Consejo Federal debe esclarecer los pormenores a la población, si la decisión definitiva recae sobre ella”.

Cédric Wermuth, socialista: “Renuncio a describir lo que ustedes se han permitido, señorías de la UDC, como un comportamiento de párvulos, porque sería un insulto para los puericultores”. (Keystone)

Cédric Wermuth, socialista: “Renuncio a describir lo que ustedes se han permitido, señorías de la UDC, como un comportamiento de párvulos, porque sería un insulto para los puericultores”.

(Keystone)

“Ganar tiempo”

Los rotativos ‘Tages-Anzeiger’ (Zúrich) y ‘Der Bund’ (Berna) manifiestan comprensión por el difícil trance en el que se encuentran el Gobierno y el Parlamento.

“El tema de la voluntad ciudadana es más complejo de lo que parece. La mayoría de los votantes quiere menos inmigración. Pero también quiere preservar los acuerdos bilaterales con la UE, como reflejan los sondeos. Ambas cosas no pueden ser por ahora. Esto significa: La voluntad popular no se puede poner en práctica en este momento”, concluye el editorial que comparten ambos rotativos.

Pero quienes creen y defienden la democracia directa, no pueden perder los nervios ahora, advierten el ‘Tages-Anzeiger’ y ‘Der Bund’. La denominada ‘preferencia nacional light’ sirve como solución transitoria, porque deja abierta la puerta bilateral y permite ganar tiempo.

‘La Liberté’ (Friburgo) ve un aspecto positivo en la decisión del Consejo Nacional. La cámara baja ha salvado probablemente la adhesión de Suiza al programa europeo de investigación Horizon2020. Las medidas son “eurocompatibles”, escribe el diario, porque permiten al Gobierno ratificar el acuerdo que contempla la ampliación de la libre circulación de personas a Croacia. “Una condición ‘sine qua non’ para que los investigadores suizos no se vean marginados”.

‘Le Temps’ (Ginebra) califica el debate sobre la iniciativa de ejecución de cacofonía. La cámara baja intenta hacer malabares en torno al artículo constitucional. Nunca hasta ahora un proyecto de ley para aplicar una iniciativa se había alejado tanto de las exigencias fundamentales del mandato constitucional. El diario ginebrino reivindica que se regule la cuestión de la constitucionalidad.

Adrian Amstutz, UDC: “Desafortunadamente se olvida continuamente quién es el jefe supremo en este país. … [o sea] los votantes de Suiza y no los que estamos en esta sala ni tampoco el Consejo Federal”. (Keystone)

Adrian Amstutz, UDC: “Desafortunadamente se olvida continuamente quién es el jefe supremo en este país. … [o sea] los votantes de Suiza y no los que estamos en esta sala ni tampoco el Consejo Federal”.

(Keystone)

Para ’24 heures’ (Lausana), la aplicación de la iniciativa ‘Contra la inmigración en masa’ se asemeja a un “número de malabarismo” que no hace si no “atizar el funesto sentimiento de que los políticos hacen lo que les viene en gana”. El resultado se aleja mucho de la promesa de la UDC [derecha conservadora, autora de la iniciativa] que pretendía frenar la inmigración. Pero la culpa es de ambos, pues la UDC nunca precisó claramente en cuánto había que reducir la inmigración”.

La restricción en el artículo constitucional de que la inmigración debe regularse en función de los intereses del sector económico también puede interpretarse como una invitación “a abrir las puertas y recibir con los brazos abiertos a la mano de obra extranjera en tiempos de bonanza económica”. Así, ’24 heures’ aboga por una nueva votación, no para corregir la precedente, sino para obtener una aclaración indispensable. “Si no se esclarece lo suficiente una cuestión, es difícil dar una respuesta acertada”.

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Traducción del alemán: Belén Couceiro

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