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Tecnología suiza al servicio del A380

El avión más grande del mundo tiene también algo de la tecnología suiza. (Foto Airbus)

Cuando los nuevos Airbus A389 surquen los cielos en 2006, utensilios de análisis puntuales, hechos en Suiza, vigilarán la eficiencia de sus motores.

El sistema elaborado por la empresa vibro-meter, establecida en el cantón suizo de Friburgo, se encargará de proporcionar en todo momento imágenes detalladas sobre el estado de los motores.

"Engine Monitoring Unit" (Unidad de vigilancia de los motores) es el nombre dado a este sistema instalado sobre los cuatro motores de cada A380. Su función: analizar los parámetros vitales de los motores y proporcionar un balance de su estado. Signos de vibración, velocidad de rotación, presiones, temperatura y otras informaciones serán de esta forma recolectadas y pasadas por un tamiz de la caja electrónica.

Seguridad y mantenimiento

"Las mediciones de estos parámetros sirven para dos cosas", explica Peter Huber, director de la compañía friburguesa. "Por una parte respaldan la seguridad: toda señal previa a un defecto es detectada y permite al piloto reaccionar con antelación. Por otra parte, contribuye a la planificación del mantenimiento."

Esta unidad permite, en efecto, reducir los gastos de mantenimiento, ya que sólo los elementos que deben ser remplazados son señalizados por el aparato. "Se debe imaginar al motor como un conjunto de piezas en rotación", precisa Huber.

El menor desperfecto en una de estas piezas desequilibra el sistema completo y produce vibraciones idénticas a aquellas que se perciben cuando un auto no tiene una llanta bien balanceada.

El recién nacido de los productos vibro-meter, cuyo costo para su desarrollo ha sido evaluado en 10 millones de francos suizos, está compuesto de un complejo y amplio número de programas, y debe resistir un medio ambiente rudo.

"Debe soportar, por ejemplo, temperaturas de entre los –54° y los 120°C. Algo mucho más complicado de construir que un ordenador de oficina, que no soportaría eso", ejemplifica el empresario friburgués.

En los próximos 20 años –que representan la esperanza de vida promedio de un avión- el sistema deberá permitir a vibro-meter la obtención de ganancias de entre 3 a 5 millones de francos anuales.

"Pero el aspecto estratégico es sin duda el más importante para nosotros. La unidad instalada en el A380 es la primera en su genero y otros constructores se mostrarán interesados", estima Peter Huber.

Buena posición

"Estamos también en conversaciones con Rolls-Royce, General Electric y Boeing para el nuevo 787", se congratula el director de vibro-meter. "Estamos en buena posición para hacer negocio con todas las flotas que se desarrollarán en los próximos 10 a 20 años."

Fundada en 1954, la empresa friburguesa se especializó desde sus inicios en la producción de captores que proporcionen mediciones precisas de indicadores mecánicos como presión, torsión, vibración y desplazamiento.

Brown Boveri (actualmente ABB) fue uno de sus primeros grandes clientes. Para esta multinacional, los friburgueses desarrollaron captores analizadores de los parámetros de turbinas a gas.

Después, en las décadas de los 60 y 70, dos hechos permitieron a vibro-meter tejer lazos con los medios aeronáuticos.

Puertas abiertas, gracias a la F1

El primero de estos contactos fue con Swissair. Sus ingenieros encontraron solución a un problema que la otrora compañía helvética tenia con sus aviones Coronado. Después, gracias a su relación con el piloto friburgués de Fórmula 1, Jo Siffert, vibro-meter tuvo la oportunidad de examinar los motores de F1.

"En algunas fotos de antaño se puede leer nuestro nombre en la monoplaza de Jo Siffert", recuerda Peter Huber.

"Esta publicidad nos abrió las puertas en Gran Bretaña y, especialmente, en la división aeronáutica de Rolls-Royce."

Actualmente la compañía produce toda una paleta de productos (captores, electrónica, programas) para mercados de alta tecnología como la industria aeronaval, espacial o marítima.

En cuanto al futuro, vibro-meter, actual filial del grupo británico Meggitt, está tranquilo. La dirección prevé duplicar sus ventas en los próximos 10 a 15 años.

"Nuestro equipo es de punta en el sector tecnológico. Nos encontramos en todos los proyectos de construcción aeronáutica actuales y, gracias al apoyo de nuestra casa matriz, estamos en posición de adquirir algunos de nuestros competidores", concluye Peter Huber.

swissinfo, Robert Brookes
Traducido por Patricia Islas

Datos clave

Además de vibro-meter, otras empresas suizas están implicadas en la construcción del Airbus A380, entre ellas RUAG Aerospace, Liebre, Leica y Alu Menziken.

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Contexto

El A380 es el mayor avión para el transporte de pasajeros en el mundo.
El recién nacido de Airbus es un "superrumbo" de cuatro motores. Puede transportar 555 pasajeros.

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