María Magdalena, un encuentro con lo sagrado

Los santos como protectores.

Una de las más destacadas colecciones de esculturas de la Edad Media en Europa se presenta en el Museo Nacional de Zúrich.

Este contenido fue publicado el 11 marzo 2008 - 14:10

Su objetivo es el de familiarizar al público de hoy con la función que tenían esas figuras sagradas de madera.

Como si se tratara de una verdadera y solemne peregrinación, acompañada con música y cantos, por la exhibición van desfilando imágenes que antiguamente realzaban los rituales y las celebraciones religiosas, entre ellas la Navidad y la Pascua.

Según como se leía en la Biblia, santos y santas, ángeles y demonios, vírgenes, mártires y patrones de pequeños y grandes poblados, todos estos personajes cumplían con una misión particular en la conmemoración de los ciclos del año litúrgico.

Tradiciones inmemoriales

El Nacimiento y la Pasión de Cristo son quizás los pasajes religiosos que con más frecuencia aparecen en las esculturas y pinturas de la Edad Media.

Por eso, el belén con el pesebre que alberga a la Sagrada Familia no podía faltar y, por supuesto, el cuerpo patético de Jesús clavado en la cruz. Este tipo de representación se hacía con el fin de despertar en el creyente la piedad y la compasión hacia el Salvador, durante las celebraciones de la Semana Santa.

Asimismo, los retablos en los que se narra una historia bíblica, llegaron a adquirir una importancia considerable en el arte de los siglos XV y XVl. Éstos son conjuntos de figuras talladas o pintadas, colocados como ornamentos en lo alto de los grandes altares de las iglesias.

El trabajo y la minuciosidad de los retablos son excepcionales puesto que funcionan también como piezas móviles, ya que varios de ellos pueden abrirse o cerrarse, como un enorme libro, frente a los feligreses que acuden al templo.

Otra estatua que hay que mencionar es la de Cristo montado en un asno de madera. Según la costumbre impuesta por la Iglesia, esta escultura de gran sobriedad era presentada ante la muchedumbre, recorriendo las calles para recordar la entrada de Jesús a Jerusalén, el domingo de Ramos.

Santos y santas, auxiliadores de lo divino

En la tradición eclesiástica los santos y las santas, así como los patrones de países, ciudades o monasterios, han desempeñado el papel de verdaderos mediadores entre el mundo de los humanos y el de Dios.

A través de ellos el creyente puede mejor y más fácilmente ser el acreedor de las gracias divinas. Existen numerosas historias y leyendas extraordinarias acerca de santos y santas, que hacen de su vida algo ejemplar: San Mauricio en el Valais, mártir conmemorado el 22 de septiembre de cada año en Suiza, es uno de ellos.
Otra es la Santa Catalina de Alejandría. Su historia cuenta que fue una mujer bella, noble y sabia, que convirtió a reyes y filósofos al cristianismo, martirizada después y, al final, condenada a la decapitación. A Santa Catalina se le identifica con el estudio y es la patrona de las universidades y las bibliotecas. ¿Un personaje que prefigura a la mujer intelectual y moderna de hoy?

Entre los santos suizos que destacan en la exhibición se encuentran San Galo y Verena. El primero, fundador de un importante monasterio en la ciudad que lleva su nombre (St. Gallen), y la segunda, patrona de los enfermos en Zurzach, actualmente una conocida estación de aguas termales.

La transformación del culto mariano

La sala dedicada a las "doce Marías" es sin duda el punto central en esta muestra.

Los cambios iconográficos que ha sufrido la representación de la Virgen María a lo largo de los siglos no son más que una consecuencia del paso de las épocas históricas. Estas transformaciones reflejan igualmente el modo de ver y entender a la mujer dentro de la sociedad cristiana, y la injerencia que ha tenido en ella.

Una de las más antiguas estatuas de María que aparece en esta exhibición, es una Madona romana encontrada bajo las osamentas y cráneos de un osario, en el poblado de Rarogne, en la región de Valais. La costumbre de enterrar las esculturas de María entre los cráneos y los huesos, indicaba que éstas habían dejado de satisfacer los gustos del momento.

Más tarde, hacia el siglo Xll, la Virgen María se convierte en una figura con rasgos severos y hieráticos. Por el contrario, durante el siglo XVl, con el afianzamiento de la sociedad burguesa en Europa, la Madre de Cristo surge como una dama coqueta y elegante llevando a su niño entre los brazos.

María Magdalena, una mujer perturbadora

Considerada por la Reforma protestante como una mujer indecente, María Magdalena ha sido objeto de controvertidas y largas discusiones. Según narra Jacobo de Voragine en la Leyenda de Oro (probablemente del siglo XIII), Magdalena fue una pecadora que causaba escándalo entre los seguidores de Jesús, pero convertida más adelante a la fe cristiana.

Su vida ambivalente cobra gran relevancia al lado de la historia de Jesucristo y, en cierta forma, por sus actos y decisiones se transforma en una mujer liberada.

Si en un primer momento las estatuas de vírgenes que no correspondían más a los criterios estéticos establecidos, eran abandonadas en los osarios de los poblados; con la ola iconoclasta de la Reforma en Suiza éstas fueron quemadas. María Magdalena junto con otros santos y santas fueron reemplazados por la lectura de las Sagradas Escrituras, imponiéndose así la palabra sobre la contemplación de imágenes de culto.

La exhibición 'María Magdalena Mauricio, el encuentro con los santos', en el Museo Nacional de Zúrich, cerrará sus puertas el 24 de marzo de 2008.

swissinfo, Araceli Rico

Contexto

El Museo Nacional de Zúrich posee una extraordinaria colección de esculturas medievales talladas en madera, compuesta de 400 piezas individuales y 20 retablos.

La mayoría de las imágenes sagradas que forman el actual fondo de este museo proviene de los antiguos retablos de las iglesias suizas.

La colección comenzó a formarse a principios del siglo XX, como puede verse en su primer catálogo publicado en 1936. Setenta años más tarde aparece otra versión moderna del inventario. En él se informa sobre las nuevas adquisiciones y el estado actual de las últimas investigaciones que se han hecho de las piezas, en el ámbito artístico, histórico, científico y tecnológico.

El catálogo recién publicado del Museo Nacional consta de dos volúmenes: el primero incluye las esculturas individuales consideradas como objetos de culto y devoción, fechadas entre el siglo lX y mediados del XVl. El segundo se refiere a los retablos con sus figuras, construidos entre 1420 y 1530.

Esta nueva publicación está dirigida a especialistas, estudiantes e interesados en el arte y la cultura.

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