Navigation

América Latina transita su mejor década

Discurso del presidente mexicano Felipe Calderón en el Foro de Davos. Keystone

Las potencias emergentes toman el timón del crecimiento mundial en 2012. México preside el poderoso G-20 y en Foro Económico Mundial de Davos (WEF), la región latinoamericana entregó a la zona euro sus mejores consejos para salir de la crisis.

Este contenido fue publicado el 30 enero 2012 - 11:00
Andrea Ornelas, swissinfo.ch

La fragilidad de la eurozona y el desgaste del capitalismo actual fueron los dos grandes protagonistas de la 42ª edición del WEF.

La edición 2012 del World Economic Forum (WEF) concluyó este domingo en Davos y sus debates tuvieron un denominador común: la inquietud sobre el rumbo que tomará la economía mundial.

En Iberoamérica los claroscuros son evidentes. Mientras España camina hacia una nueva recesión este año, Latinoamérica dará cuenta de un crecimiento promedio superior al 3,5%, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El ex banquero central mexicano y asiduo asistente al WEF, Guillermo Ortiz Martínez, sintetizó con pragmatismo la situación: “Esta es la década de América Latina. La región jamás había estado mejor equipada para avanzar y transitar sin contratiempos la crisis”.

Tanto, que los roles se invirtieron de forma inhabitual, y los países emergentes compartieron con Europa sus mejores consejos para salir de una crisis que, en opinión de expertos como el catedrático de la Universidad de Yale, Robert Shiller, tomará una década en resolverse.

México preside el G-20

Las economías emergentes tiran las riendas del crecimiento mundial. Y el poderoso G-20 representa sus intereses. Este 2012, la presidencia corre a cargo de México.

En Davos, el presidente conservador Felipe Calderón, quien atraviesa su sexto y último año de gobierno, pidió al Viejo Continente actuar con celeridad en materia de crisis.

“El mundo tiene una bomba de tiempo en las manos, y ésta lleva por nombre Europa”, dijo y recordó que en 1995, cuando México enfrentó una severa devaluación y una aguda crisis de liquidez, el gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo, también presente en Davos, apostó por un ajuste fiscal radical.

La misma medicina que hoy demandan Bruselas y Berlín a países como Grecia, España o Italia. Lo que omitió decir el mandatario mexicano es que dicho saneamiento fiscal no estuvo exento de secuelas sociales: para el año 2000, el 53% de la población mexicana había caído en algún grado de pobreza.

Con respecto al G-20 y la agenda de su próxima cumbre, que se celebrará en junio en Los Cabos (México), Felipe Calderón citó los temas prioritarios que enarbolarán las potencias emergentes:

reformas estructurales para el crecimiento, el empleo, la estabilización económica, la autosuficiencia alimentaria para los países más pobres y el combate al cambio climático.

Perú: potencia minera

El WEF convocó a 2.600 invitados de distintas disciplinas. Muchos de ellos, inversores potenciales.

Perú asistió a Davos con buenas cuentas. Durante los últimos cinco años la economía ha crecido a una tasa del 7% y en 2012, que augura una nueva desaceleración de la economía mundial, el país avanzará incluso un 5,5%.

El conservador presidente Ollanta Humala expresó en el WEF su intención de despertar el interés de los inversores en la minería peruana. Su país es el primer productor latinoamericano de plata, zinc, oro y estaño, y el segundo más importante de cobre después de Chile.

“Deseamos que conozcan las reglas de la nueva minería, buscamos una explotación rentable, pero también un respeto constante al medioambiente y el desarrollo social”, señaló.

Ollanta Humala tomó parte también de la tradicional cena que organizó la delegación latinoamericana el pasado viernes (27.01), en donde se abordó el tema Transformación en un nuevo contexto global”, que destacó el papel activo que la región debe jugar en los años por venir.

El controvertido Martinelli

El tercer mandatario latinoamericano presente en Davos fue el panameño Ricardo Martinelli, cuyo gobierno es laureado por sus resultados, pero cuya gestión es simultáneamente cuestionada por la personalidad del presidente.

Ubicado en la centroderecha ideológica, el controvertido empresario convertido en político llegó a Davos, primero a recordar que la economía de su país es la única que crecerá a una tasa superior al 10% en 2012, un dinamismo que se acompaña de una tasa de desempleo de solo el 4,4%.

“Somos un destino seguro para las inversiones”, dijo. Pero su participación no estuvo exenta de críticas.

Concretamente, Martinelli ha sido cuestionado por ejercer un gobierno autoritario. Acusación que el político negó y respondió con otra pregunta: “¿Es compatible un gobierno autoritario con un nuevo Tribunal Electoral que es justo lo que estoy promoviendo en mi país?”.

España busca caminos

España tuvo una presencia discreta en Davos. Su camino es escarpado y su misión, recuperar la confianza.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, quien formó parte de un panel que debatía el futuro de la zona euro el mismo día que Madrid anunció que el desempleo afecta ya a casi el 5,3 millones de personas, afirmó que su país merece un nuevo voto de confianza.

Concretamente, dijo, España está dispuesta a “hacer sus deberes para lanzar señales claras a los mercados, para demostrar de lo que somos capaces, y para recuperar la credibilidad perdida”, citó.

Con respecto a la disciplina fiscal, España expuso en Davos su compromiso de conseguir un balance en finanzas públicas para el año 2020. Gastar solo lo que ingresa y ni un euro más, una meta aún más ambiciosa que la que pide la Unión Europea (UE). Bruselas está dispuesta a consentir un déficit público del 0,5% del PIB entre los países de la UE.

Pocas veces tiene ese privilegio, pero en 2012, Latinoamérica brilló en Davos, mientras el Viejo Continente busca nuevas fórmulas para conducir su economía.

foro económico mundial

El World Economic Forum'(WEF), conocido también en español como Foro Económico Mundial, fue fundado en 1971 por el entonces catedrático alemán Klaus Schwab.
 
Su objetivo inicial era reunir, en el ambiente relajado y acogedor de la estación alpina de los Grisones, a un grupo de hombres de negocios para debatir sobre economía y política.

En principio, la convocatoria incluía solo a empresarios y académicos europeos, pero la reunión cobró importancia y prestigio y fue sumando a exponentes de distintas latitudes.

La sede del WEF se encuentra en Ginebra. Su foro más representativo tiene lugar cada mes de enero en Davos.

End of insertion

contexto

El tema central de la edición 2012 del WEF fue La gran transformación: configurando nuevos modelos.

El futuro de la economía mundial, especialmente de la zona euro, fue una de las principales preocupaciones de los debates. Se desgranaron generosas críticas en torno a un modelo capitalista que está en decadencia y que no responde a las necesidades de la sociedad.

Países latinoamericanos como Brasil, que fue rescatado de una profunda crisis a finales de los 90, hoy ofrecen apoyo y fondos para el rescate europeo.

Enrique Iglesias, titular de la Secretaría General Iberoamericana y ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), afirma que América Latina tiene valiosas lecciones por compartir con Europa con respecto a la reestructuración de deudas y el saneamiento de las finanzas públicas.

End of insertion

datos clave

La 42ª edición del WEF se celebró entre el 25 y 29 de enero de 2012.

Asistieron un total de 2.600 líderes políticos, económicos, académicos y del mundo de la cultura y el deporte.

Tuvieron lugar 260 debates.

Un total de 5.200 militares resguardaron la seguridad de Davos durante estos días.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.