Lecciones de liderazgo en tiempos de crisis

Para el ex ministro británico, Gordon Brown, ya no es tiempo de poesía para los dirigentes políticos. Keystone

El Foro Abierto de Davos abordó la víspera la responsabilidad de los líderes en tiempos de crisis. Si la necesidad de actuar rápidamente y de tomar medidas enérgicas parece ser reconocida por todos, el debate generó una escasa sino es que nula orientación sobre la forma de avanzar.

Este contenido fue publicado el 27 enero 2012 - 10:53
Stefania Summermatter, Davos, swissinfo.ch

La sala de la Escuela Alpina está llena de jóvenes este jueves (26.01). Vienen de diferentes regiones de Suiza, pero también de países lejanos como Filipinas y Argentina. Sus ojos están puestos en los invitados de honor en esta primera reunión del Foro Abierto. En particular, el ex primer ministro británico Gordon Brown y el ex presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet.

La crisis financiera y la deuda ponen a prueba los nervios de los líderes mundiales. Están obligados a tomar decisiones importantes y rápidas, a veces contra la voluntad de sus pueblos. “Estamos enfrentando la peor crisis desde la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias no son fáciles de predecir”, dice Jean-Claude Trichet. “Lo único cierto es que, por primera vez, las respuestas no están en los libros de economía. Hay que inventarlas y tener la valentía de aplicarlas”.  

El papel de un líder político ha cambiado drásticamente en los últimos cuarenta años, se hace eco Gordon Brown. “Las presiones son mayores en virtud del hecho mismo de vivir en un mundo globalizado. Antiguamente, un primer ministro británico podría permitirse el lujo de escribir poesía o de dormir en lugar de recibir al presidente Kennedy ... Hoy en día, eso sería considerado al menos inapropiado”.

La audiencia sonríe y ex primer ministro continúa: “Un líder político debe tener la valentía de presentar propuestas nunca antes vistas. Se necesita sabiduría y humildad, características no muy comunes en el mundo político ... Vivimos en una tensión permanente entre la necesidad de pensar estrategias a largo plazo y la necesidad de respuestas inmediatas dictadas por la política interior. Y eso  hace aún más difícil encontrar soluciones audaces”.  

Cuando la democracia deviene un obstáculo

El tema es de actualidad. Baste pensar en la insatisfacción en Italia por las medidas de austeridad del gobierno de Monti o en las acusaciones de obstrucción contra Angela Merkel en las negociaciones sobre el futuro del euro.

Y mientras las voces más críticas denuncian la erosión de la democracia frente a las finanzas, Jean-Claude Trichet habla por su parte del sistema democrático como de un obstáculo para quienes deben manejar la crisis. “A veces el alcance del drama no es visible para la población y entonces no es fácil justificar la necesidad de adoptar medidas impopulares. Se necesitan coraje y lucidez”.

“¿Podríamos por lo tanto, sacrificar un poco de la democracia para resolver la crisis?”, inquiere el moderador del debate, Lee Bollinger, de la Universidad de Columbia. Jean-Claude Trichet rechaza la idea, pero subraya “la dificultad de hacer comprender la urgencia de actuar para evitar consecuencias aún peores. Si no hubiéramos actuado en el año 2008, la crisis habría sido mucho peor”.

Valentía y convicción

Una voz joven se escucha de entre el público. El participante quiere saber lo que caracteriza específicamente a un buen líder. Jean-Claude Biver, presidente del Consejo de Administración de Hublot y personalidad de la industria relojera suiza, responde: “Un líder requiere una visión clara, mucha valentía y convicción”, dice. “Eso es lo que ha  permitido a los suizos ser los primeros en el mundo en la producción de relojes de manera totalmente mecánica. En las narices de los japoneses”.  

Para el ex primer ministro israelí, Ehud Barak, es precisamente en tiempos de crisis profunda, cuando se requiere actuar por instinto y sin hacerse demasiadas preguntas, cuando la personalidad de un líder se expresa mejor. Pero, ¿cómo evitar posibles abusos?, le pregunta otro participante. Ehud Barak se limita a señalar que la Historia siempre ha contado con “malos” dirigentes y que es menester mantenerse atentos para evitar una crisis.

¿Un ejemplo concreto? “La primavera árabe”, ilustra el ex primer ministro israelí. “Se trata de un movimiento de una importancia excepcional. Pero ahora, con la llegada de las fuerzas islamistas al poder, podría conducir a una pérdida de democracia”. 

Unir fuerzas

Hombres fuertes, líderes valientes, empresarios innovadores, políticos visionarios… Los adjetivos no faltan a los participantes, pero más allá de los eslóganes, el público parece exigir garantías frente a ese cambio global del que el Foro Económico Mundial de Davos ha sido chantre durante años. Gordon Brown adelanta una respuesta.

“Creo que el gran desafío de 2012 es un retorno a un sistema político y económico basado en valores sólidos. Pero para tener éxito, es necesario un amplio debate sobre los valores que queremos defender. Debemos unir fuerzas - políticos, economistas, empresarios, representantes de la sociedad civil - y hacer frente a cada problema por separado, uno tras otro, para lograr al menos uno de los Objetivos del Milenio que nos fijamos para el año 2015”.

El ex primer ministro británico concluye: “También estoy convencido de que en los próximos años, las mujeres asumirán un papel aún más fundamental en la promoción de un cambio global.  Incluso si ahora, en esta tribuna, no veo ni  siquiera una…”

Foro Abierto

En el marco de Open Forum (Foro Abierto), el público es invitado a discutir con representantes de la política y de la economía sobre diferentes temáticas, esencialmente vinculadas a la globalización. La edición 2012 del Open Forum es dedicada al multiculturalismo, las tensiones religiosas y el futuro del capitalismo.

El Open Forum divide a las ONG. Algunas participan. Otras, más críticas, lo boicotean al considerar que solamente se trata de un simulacro de apertura por parte del WEF.

Diversas ONG, hostiles a la globalización, crearon el Ojo Público en Davos, una manifestación alternativa al WEF.  

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WEF

La edición 2012 del WEF tiene como tema central: “El gran cambio: configurando nuevos modelos” y se celebra del 25 al 29 de enero.

El foro convoca a  2.600 líderes

políticos, empresariales, académicos, sociales y artistas.

La inauguración estuvo a cargo de la canciller alemana

Angela Merkel, y entre los invitados están también el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; la directora gerente del FMI, Christine Lagarde; el presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick; y el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner.

Entre las personalidades iberoamericanas: Joaquín Almunia, vicepresidente de la UE y comisario de Competencia; Felipe Calderón, presidente de México; Ollanta Humala, presidente del Perú; y Ricardo Martinelli, presidente de Panamá.

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