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EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE PANDEMIA Coronavirus: efectos a largo plazo del cierre de las escuelas

Aula vacía en una escuela

Aula vacía en una escuela de primaria, en Stans (cantón Nidwalden).

(Keystone / Urs Flueeler)

Existe la preocupación de que, debido al cierre de los centros escolares por COVID-19, los alumnos se retrasen en su aprendizaje. Y en especial quienes pertenecen a entornos más desfavorecidos. Los expertos dicen que la desigualdad podría aumentar.

Los colegios de Suiza permanecerán cerrados hasta el 26 de abril y en algunos cantones incluso hasta más tarde. El cierre, decidido por el Gobierno federal, ha sido un paso sin precedentes en Suiza, ya que las decisiones en materia de educación las toman los cantones.  

El Gobierno ya ha anunciado que a finales de mes algunas restricciones impuestas por el coronavirus podrían comenzar a flexibilizarse de manera gradual, pero no ha especificado más. En su reunión del próximo 16 de abril debatirá qué medidas relajar.  

EDUCACIÓN en tiempos de pandemia Cierre de escuelas: cómo lo afrontan alumnos y profesores

Han pasado casi tres semanas desde que en Suiza se cerraron las escuelas para así ayudar a detener la propagación del coronavirus. Profesorado, ...

El cierre de las escuelas afecta a casi un millón de chicos y chicas. Su objetivo es estudiar en casa utilizando hojas de trabajo, plataformas en línea y clases a través de videoconferencia, tal y como hemos contado en la primera crónica sobre cómo están afrontando los centros escolares su clausura por COVID-19.

Pero no todos los alumnos gozan del mismo nivel de apoyo en sus casas. La situación puede resultar difícil sobre todo para las familias inmigrantes, tal y como ha informado la televisión pública suiza SRFEnlace externo. Ha presentado el perfil de Ingrid, que llegó a Suiza desde Colombia hace cuatro años y vive con su familia en Langnau am Albis, cerca de Zúrich. Esta alumna aplicada estudia en casa durante cuatro horas diarias, pero tiene problemas cuando no comprende algo.     

“Mi padre, por ejemplo, no entiende mucho alemán, intento traducirle, pero si sigue sin entender, escribo a mi profesor”, explica Ingrid.  

Su madre (que sigue yendo a trabajar como limpiadora) añade que, aunque los profesores, su marido y ella hacen todo lo posible por ayudar a Ingrid, está preocupada por el futuro de su hija.

Desafíos del aprendizaje a distancia

Beat A. Schwendimann, miembro de la junta de la Federación de profesores suizos de habla alemana (LCH),Enlace externo aclara que los profesores de todo el país están haciendo todo lo posible por reducir al mínimo los efectos negativos de la pandemia, “pero la educación a distancia no puede proporcionar una sustitución completa de todos los aspectos de la educación escolar”.  

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“No todas las asignaturas pueden enseñarse a distancia con los mismos niveles de calidad. Según la situación laboral de sus padres, así como su nivel de educación e idioma, los estudiantes reciben distintas cantidades de apoyo en el hogar. Además, no todos ellos disponen de equipos tecnológicos actuales o de un lugar tranquilo para trabajar. Esto contribuye aún más a la desigualdad ya existente entre los alumnos”.

En Suiza esta cuestión de desigualdad es anterior a la pandemia de COVID-19. La OCDE lo ha señaladoEnlace externo, en repetidas ocasiones, en su evaluación global PISA del alumnado de 15 años.

Es un hecho bien conocido que en Suiza los hijos de padres universitarios tienen más probabilidades de entrar en centros que preparan a los estudiantes para la universidad que aquellos cuyos padres tienen un nivel de educación más bajo (el 50,6% frente al 12,2% respectivamente, según las cifras citadas por la televisión SRFEnlace externo).

El cierre de escuelas también afecta al alumnado con necesidades especiales que ya no recibe apoyo, como logopedia, por ejemplo, que sí recibiría en el sistema de escolarización inclusiva.

“Los profesores intentan apoyar de manera individual a los estudiantes a distancia. Los trabajadores sociales de la escuela están en contacto con las familias para darles ayuda. Sin embargo, proporcionar un apoyo remoto adecuado a los estudiantes de origen inmigrante o con necesidades especiales es difícil. Los políticos se encargan de desarrollar soluciones justas que tengan en cuenta estas circunstancias extraordinarias”, dice Schwendimann a través del correo electrónico.   

Incertidumbre

El problema es que todavía nadie sabe hasta cuándo se prolongará el cierre nacional. Una cuestión que podría estar más clara tras la reunión del Gobierno el 16 de abril.

+ Las últimas cifras del coronavirus en Suiza 

Algunos expertos ya habían previsto que las escuelas podrían permanecer cerradas hasta el verano. Un profesor del cantón de Zúrich sugirió en una entrevista en un periódico que, si así fuera, los alumnos podrían tener que repetir el curso. Pero no todos los expertos en educación coinciden en esto. Y argumentan que con la ayuda del profesorado debería ser posible recuperar su pérdida de aprendizaje.   

Lo que ya está claro es que el año escolar 2019/2020 se contará como tal y no se prolongará de ninguna manera, tal y como declaró el 2 de abril la Conferencia Suiza de Directores Cantonales de Educación (EDK, en alemán). En los expedientes escolares figurará “enseñanza no presencial, pandemia de coronavirus” y los estudiantes de secundaria recibirán sus diplomas.

Asuntos sociales

Los representantes de protección al menor se muestran preocupados por los efectos físicos y mentales que la pandemia origina en los niños. “Los niños son las víctimas ocultas de la pandemia”, dijo en SRF la directora de Unicef Suiza, Bettina JunkerEnlace externo. Sus derechos a la educación, a reunirse con otros niños, a la libertad y al juego se están viendo afectados.  

La organización de Protección a la Infancia Suiza ha expresado su preocupación por el aumento de la violencia doméstica dirigida a los niños, ya que durante el confinamiento las tensiones aumentan. Esta y otras organizaciones que trabajan en este campo han pedido que las escuelas se reabran cuanto antes, argumentando que los centros escolares tienen un “papel de control” para detectar a los niños vulnerables. Se ha sugerido que la apertura gradual de los centros (comenzando con pequeños grupos de primaria) podría ser una solución. Aunque los expertos en educación creen que ponerlo en práctica resultaría difícil.

Comparación internacional

Según la OCDE, la pandemia de COVID-19 ha cerrado las escuelas en más de 150 países. Sin embargo, dice que los datos de su evaluación global PISA de 2018Enlace externo muestran que la mayoría de los sistemas educativos allí representados “no están preparados para el mundo de las oportunidades del aprendizaje digital”.

En Suiza, más del 95% de los estudiantes tienen en casa un ordenador para trabajar, aunque solo el 34% en Indonesia lo tienen.

Andreas Schleicher, de la OCDE, en una entrevista con la televisión pública suiza SRFEnlace externo, añadió que, si se compara con otros países de la OCDE, las escuelas suizas están relativamente bien equipadas en términos tecnológicos, pero que hay “más que hacer entre los profesores” en términos de integración de la tecnología en conceptos de lecciones innovadoras, según lo que los directores de las escuelas declaran en la encuesta PISA.

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¿Cuáles son sus experiencias respecto al aprendizaje a distancia de los niños en su país? Déjenos su comentario. Podemos usar una selección en un artículo de seguimiento.


Traducción del inglés: Lupe Calvo

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