Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

El mal psíquico, un padecimiento silencioso

Los trastornos mentales siguen siendo un tema tabú en Suiza.

(swissinfo.ch)

Uno de cada dos suizos sufre, al menos una vez en su vida, un trastorno psíquico. Y uno de entre diez intenta suicidarse, señala el Observatorio suizo de la Salud.

Peor aún: no es sencillo descubrir el problema psíquico.

Una serie de análisis y de comparaciones entre los múltiples estudios existentes en la materia ha hecho que el Observatorio suizo de la Salud llegue a esta constatación.

Pero en este ámbito es difícil encontrar las verdaderas informaciones, clínicas y epidemiológicas, admite el director del Instituto con sede en Neuchâtel.

En Suiza, explica Peter Meyer, el estudio más completo al respecto ha sido realizado desde hace unos veinte años por el equipo zuriqués dirigido por el profesor Angst en una escala representativa de la población.

Sean leves o graves, las molestias psíquicas se manifiestan de diversas maneras. Las más conocidas son la depresión y la angustia, sin contar los problemas asociados con el consumo de drogas o alcohol.

O más incómodo aún: el famoso mal de espalda o de problemas digestivos.

Tabú e ignorancia

Es ahí donde surgen las dificultades. La primera es que sólo un reducido número de personas recurre a una asistencia profesional (psiquiatra, psicólogo).

Este tabú refleja la ignorancia que rodea a las enfermedades psíquicas, pero sobre todo sus síntomas y las posibilidades de tratamiento. En la actualidad no existe ningún otro sector de la salud tan marcado por prejuicios, precisa Peter Meyer.

La segunda dificultad es que el médico no siempre logra detectar el verdadero origen del mal.

"En primer lugar, comenta Peter Meyer, es importante que la persona defina por sí misma lo que tiene. Ahí es donde se constata un fenómeno de generación".

Es flagrante entre las personas de mayor edad. Sus inquietudes psíquicas son raras veces detectadas porque no hablan sobre ellas. Ellos piensas que se trata de algo vergonzoso y, en consecuencia, no reciben un tratamiento adecuado", añade.

Se suele creer efectivamente que la persona de mucha edad sufre de una demencia, mientras de lo que se trata es de una depresión.

Malestar impalpable

Eso quiere decir que la depresión tampoco es perceptible por las otras categorías de la población y, por tanto, nada sencillo.

El director del Observatorio suizo de la Salud halla una doble explicación. Por un lado, es más fácil para el paciente contar a su médico un dolor preciso: dolor de espalda, por ejemplo.

Por otro, la formación del médico generalista no suele ser suficiente para permitirle diagnosticar el verdadero problema del paciente. "Se sabe que la mitad de los inconvenientes psíquicos no son diagnosticados por el generalista", precisa.

Además, subraya Peter Meyer, para un médico podría ser a veces muy delicado decir de pronto a su paciente que su mal es psíquico y no somático.

A ello se añade el factor tiempo. El generalista ausculta, a menudo, "en cadena" y le haría falta más tiempo para conversar con su paciente.

Algunas particularidades

Existen igualmente algunas disparidades según se trate de un hombre o de una mujer.

"Las mujeres, explica Peter Meyer, tienen a menudo más conciencia de esos problemas que los hombres. Por eso se piensa generalmente que las mujeres están más sujetas a los problemas psíquicos".

"Cuando se hace análisis más exactos se constata que las mujeres tienen más depresiones, mientras que los hombres sufren más bien de problemas relacionados con la droga o el alcoholismo", añade.

Otra diferencia: las mujeres van sin mucho disgusto a la consulta médica. Un médico pensará entonces con más facilidad que las mujeres son más afectadas por la depresión. Pero le será más difícil dar este diagnóstico a un hombre.

"Eso es problemático para los hombres, anota Peter Meyer, porque no conocen los problemas psíquicos y los compensan de distinta manera; por ejemplo con el alcohol, la droga, la violencia o incluso el suicidio".

En cosecuencia, son más los hombres que las mujeres que "llegan" a suicidarse. En cambio, el número de tentativas es mayor entre las mujeres.

swissinfo, Chantal Nicolet
(Traducción: Juan Espinoza)

Contexto

- Uno de cada dos suizos sufre, al menos una vez en su vida, de trastornos psíquicos.

- Uno de entre diez intenta suicidarse.

- Las enfermedades psíquicas pasan, a pesar de su frecuencia, en silencio.

- Estas constataciones emanan del Observatorio suizo de la Salud.

- Esta institución fue creada en 2001 y funciona en Neuchâtel. Está instalada en los locales de la Oficina Federal de Estadística.

- El observatorio tiene la misión de organizar el acopio de informaciones sobre la salud. Aprovecha los datos existentes sin menciones estadísticas.

- Tiene asimismo la tarea de mejorar la percepción en materia de costos, prestaciones y prevención, ampliando el campo de las comparaciones entre los cantones, o entre Suiza y otros países.

- Su base de datos está concebida como un instrumento esencial para la elaboración de la política de salud de los cantones y de la Confederación.

Fin del recuadro


Enlaces

Neuer Inhalt

Horizontal Line


swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes