Navigation

El Papa celebra solemne misa en Berna

Juan Pablo II saluda desde el papamóvil traído para su desplazamiento. Keystone

Un llamado la unidad a través del testimonio de la fe y la imperiosa preocupación ecuménica a partir del misterio de la Trinidad, recalca Juan Pablo II ante 70.000 fieles.

Este contenido fue publicado el 06 junio 2004 - 10:00

Tras ser aclamado el sábado por unos 12.000 jóvenes, el Papa preside la misa al aire libre en medio de estrictas medidas de seguridad.

Decenas de miles de adultos y niños se reúnen en torno a la celebración eucarística que encabeza el Papa Juan Pablo II en la pradera bernesa de Allmend y que arrancó a las 10:30 horas de este domingo.

Más de un centenar de sacerdotes concelebran e imparten la comunión a los millares de fieles que debieron sortear diversos controles de seguridad para allegarse al encuentro con el máximo jerarca de la Iglesia Católica Romana.

Seguridad

El recorrido del Papa Juan Pablo II desde la residencia de ancianos Viktoriaheim, donde se aloja en su visita de dos días a Berna, fue minuciosamente vigilado por más de 1.000 policías de la ciudad, el cantón y la federación.

A ese contingente se han sumado también muchos ex miembros de la Guardia papal, integrada desde hace casi 500 años sólo por soldados suizos.

El tránsito ha sido cerrado en los barrios próximos a la pradera de Allmend, sitio accesible sólo en autobús o tranvía.

Opiniones divergentes

La visita del Papa a Berna, invitado por la juventud católica suiza, desató en la opinión pública helvética un debate sobre temas centrales como son el celibato y la ordenación de la mujer.

Cabe recordar que un grupo de teólogos y de miembros del clero católico publicaron a mediados de mayo una carta abierta exigiendo la dimisión del Papa porque- a su juicio -, su quebrantada salud y su avanzada edad impedirían el cumplimiento pleno de su función.

Según una encuesta, cuatro de cinco suizos comparten esa opinión. De ahí que la asistencia a la misa de este domingo podría ser un indicador de cuánto han calado las opiniones divergentes en torno a la vista del jefe de la Iglesia Católica.

Fiesta juvenil

El recibimiento apoteósico de 12.000 jóvenes al Papa, este sábado en el coliseo BernArena, permitió a Juan Pablo II compartir inquietudes, aspiraciones y retos.

La reiteración del lema del primer Encuentro nacional de la juventud suiza 'Levántate' en la alocución del Papa fue vitoreada con entusiasmo. El mensaje de no temer al compromiso en la búsqueda de un mundo con paz, sin injusticia social ni dominio del poder del dinero, parece haber llegado al destinatario.

La fiesta juvenil se prolongó con música, danza, teatro y talleres.

Horas antes, en el aeródromo de Payerne, Juan Pablo II había sido recibido por el presidente y ministro de Economía, Joseph Deiss, y los ministros de Relaciones Exteriores, Micheline Calmy-Rey y de Defensa, Samuel Schmid.

En la ocasión resaltaron la coincidencia de la Confederación y el Vaticano en la defensa de los valores fundamentales y la promoción de la paz en el plano internacional.

El presidente Deiss anunció la reanudación oficial de relaciones diplomáticas de Suiza con la Santa Sede y acto seguido presentó al primer embajador helvético, Hansrudolph Hoffmann, diplomático de confesión protestante.

Juan Pablo II concluye esta tarde su visita de dos días a Berna. Lo hará tras conversar con los miembros de la Conferencia Episcopal de Suiza y, luego, con ex integrantes de la Guardia Suiza del Vaticano.

Juan Espinoza y agencias

Datos clave

La pradera de Allmend ofrece unos 800 metros cuadrados para la ceremonia religiosa.

Los controles de seguridad son estrictos.

El acontecimiento reúne a unas 70.000 personas. Se cuenta con las instalaciones necesarias para acogerlas (200 WC móviles, por ejemplo) amén de personal médico y 1.000 policías.

Muchos de los asistentes llevan consigo una silla pleagable o un saco de dormir.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo