Inicia la Exposición Internacional 2005

El emperador Akihito y la emperatriz Michiko dentro del pabellón japonés. Keystone

En Aichi, fue inaugurada la Exposición Internacional en presencia del emperador japonés Akihito. A la ceremonia asistieron representantes de más de 120 países.

Este contenido fue publicado el 24 marzo 2005 - 15:11

Suiza ha consagrado 15 millones de francos ($12,7 millones) a su pabellón.

Más de 15 millones de visitantes se esperan en el espacio de 173 hectáreas de la Exposición Internacional, situada a las afueras de la ciudad de Nagoya, en Aichi.

Durante la ceremonia de apertura de este jueves (24.03.) se instaló un gran operativo de seguridad que permanecerá activo durante los seis meses que dure la primera muestra mundial del siglo XXI.

Medidas de seguridad suplementarias han sido puestas en marcha en ciertos puntos de la manifestación, como en el pabellón de Estados Unidos, uno de los más amplios de la muestra.

De aquí al 25 de septiembre del 2005 se espera la presencia en Japón de los jefes de Estado y de Gobierno de más de 60 países participantes.

Por parte de Suiza, está prevista para el mes próximo la visita de Samuel Schmid, a la cabeza este año de la presidencia rotativa helvética.

Está programado que Schmid encabece la celebración del día dedicado a la Confederación Helvética en la Exposición Internacional, el 15 de abril próximo.

El presidente suizo también se dirigirá a Tokio para entablar conversaciones con miembros del gobierno nipón.

El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, ha advertido que aprovechará las visitas de los mandatarios mundiales para obtener el apoyo internacional a la demanda nipona de convertirse en miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Desarrollo sostenible

La Exposición Internacional se consagra esta vez al desarrollo sostenible a través del lema La sabiduría de la naturaleza. "Espero que esta exposición marque el punto de partida de una reflexión sobre la coexistencia del hombre y la naturaleza", indicó el primer ministro nipón durante la ceremonia de apertura.

"Las tecnologías son la clave para que el desarrollo económico sea compatible con la protección ambiental", subrayó ante más de 2.000 invitados.

Pabellón suizo

El gobierno suizo espera que más de 1,5 millones de visitantes se interesen por el pabellón helvético, construido en forma de montaña alpina. Los cuatro espacios en los que se divide se encuentran en túneles creados en el interior de la montaña.

En una de estas salas se reúnen los clichés helvéticos que lo destacan como país alpino, mientras que en los otros tres espacios de la muestra se presenta un retrato de una Suiza moderna y visionaria.

Más que sólo cliqués

"Queremos transmitir al visitante como mensaje principal que Suiza es mucho más que sólo naturaleza", comentó a swissinfo Manuel Salchli, director del pabellón helvético.

"Naturalmente queremos vender a Suiza como destino turístico, pero queremos mostrar también que este es un país de aventureros y de científicos."

Una parte de la muestra helvética esta consagrada a las investigaciones científicas realizadas en las Escuelas Politécnicas Federales de Zúrich y Lausana. Y algunos espacios están dedicados a suizos célebres, como Claude Nicollier, el único astronauta del país.

"Somos conscientes de que es imposible cambiar la imagen de un país con la simple participación en una Exposición Internacional, pero se puede hacer algo en esta dirección", concluyó Salchli.

Inicio prometedor

Al principio se temió que la presentación de Suiza en la exposición pudiese desorientar o alejar a los visitantes japoneses. Pero tales temores no tenían fundamento.

Una guía de la exposición, publicada antes de la apertura al público de la muestra este viernes, le otorga cuatro estrellas al pabellón suizo, sobre un total de cinco. Esa guía inoficial confiere sólo a Estados Unidos y a Corea del Sur la calificación máxima.

"Esto nos indica que tomamos el buen camino", dijo Philippe Neeser, comisario general adjunto del pabellón helvético. "Confío que en 6 meses la contribución suiza a la Exposición Internacional sea calificada como un éxito."

Pero antes de que esto ocurra, tanto Suiza como los otros países participantes, deberán ceder espacio e interés al que parece ser el máximo atractivo en la exposición: una cabeza congelada e intacta de un mamut, recientemente liberada del hielo siberiano.

Los científicos esperan que estos restos congelados puedan proporcionar indicios sobre la misteriosa desaparición de este animal, hace 10.000 años.

swissinfo, Ramsey Zarifeh, Aichi
(Traducido por Patricia Islas Züttel)

Datos clave

Abierta al público del 25 de marzo al 25 de septiembre.

El pabellón suizo La montaña costó 15 millones de francos y espera la visita de 1,5 millones de interesados.

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