Campaña de Berna contra restricciones migratorias

La ministra de Justicia Karin Keller-Sutter (centro) flanqueado por representantes de los sindicatos y las organizaciones de empleadores que defienden el acuerdo de libre circulación con la UE. Keystone / Peter Schneider

La ministra de Justicia, Karin Keller-Sutter, advirtió sobre el daño de una iniciativa para eliminar un acuerdo de libre circulación de personas con la Unión Europea.

Este contenido fue publicado el 23 junio 2020 - 09:35

Al relanzar la campaña del Gobierno antes de una votación nacional el 27 de septiembre, Keller-Sutter dijo que la aprobación de la iniciativa de derecha socavaría seriamente las relaciones con el principal socio comercial de Suiza.

“No es el momento para experimentos políticos, ciertamente no ahora. Nuestra economía necesita una perspectiva clara para poder recuperarse de la crisis del coronavirus”, dijo Keller-Sutter en conferencia de prensa el lunes.

La Unión Democrática de Centro (UDC/derecha conservadora), promotora de la iniciativa, argumenta que el acuerdo de libre circulación, que permite a los trabajadores de la UE acceder al mercado laboral suizo, conduce a salarios más bajos y desempleo.

La votación, inicialmente prevista para mayo, tuvo que reprogramarse debido a las restricciones obligadas por la pandemia de COVID-19.

Empleadores y sindicatos

Keller-Sutter presentó la posición del Gobierno federal junto con representantes de las principales organizaciones sindicales y asociaciones de empleadores.

En repetidas ocasiones hizo hincapié en la cooperación de los empleadores y los sindicatos con el Gobierno y los esfuerzos conjuntos para proteger a la fuerza laboral nacional, en particular a los mayores de 60 años, contra la competencia desleal.

“Necesitamos ciertas medidas sociales en una democracia directa para mantener el sistema de libre comercio”, subrayó.

Hans-Ulrich Bigler, director de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas, advirtió sobre el riesgo de que falten suficientes trabajadores calificados si los votantes aceptan la iniciativa.  Esa medida “destruiría empleos y amenazaría los cimientos de la economía suiza”, sentenció.

Pierre-Yves Maillard, presidente de la Federación Sindical, acusó a la UDC poner en la mira una serie de medidas que buscan proteger los derechos de los trabajadores y los niveles salariales.

Adrian Wüthrich de Travail Suisse agregó que la aprobación de la iniciativa empeoraría la crisis económica. Pidió una base legal clara para evitar la incertidumbre.

Por su parte, Valentin Vogt, de la Federación Suiza de Empleadores, argumentó que las restricciones de inmigración conducirían al “peor escenario para el país”.

Ir por libre

La vicepresidenta de la UDC, Céline Amaudruz, rechazó los argumentos.

“Durante más de 20 o 30 años, nuestros oponentes siguen repitiendo la misma historia de que Suiza no podría existir sin la ayuda de la UE”, dijo a la televisión pública suiza RTS. Aseguró que Suiza estaba mucho mejor por sí sola y que la balanza comercial con el bloque de 27 naciones se estaba volviendo más negativa.

La UDC y el Grupo conservador para una Suiza independiente y neutral entregaron suficientes firmas hace casi dos años para una votación nacional sobre las restricciones a la inmigración.

Para la UDC, Suiza debería ser capaz de regular la inmigración por sí sola y enfrentar los riesgos de que la UE cancele una serie de tratados bilaterales negociados hace 20 años sobre trabajo, transporte, comercio, ciencia y agricultura.

La mayoría de los partidos políticos, los 26 cantones y el Parlamento han recomendado que la iniciativa sea rechazada en septiembre, en lo que se ha calificado como uno de los votos clave para Suiza en el futuro cercano.

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