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Rey por un día

Melchor, Gaspar y Baltasar, una tradición centenaria. Keystone

El 6 de enero, fiesta religiosa de la Epifanía, los agraciados que descubren una figurita escondida en el roscón de reyes tienen derecho a una corona dorada de cartón y gozan de un poder simbólico durante este día.

Este contenido fue publicado el 05 enero 2001 - 16:55

Esta costumbre, resucitada en Suiza a partir del año 1952, recuerda la adoración de Cristo por los Reyes Magos, que marca el fin de las "doce noches" más largas del año.

En el cantón del Tesino, la Epifanía, que es un día feriado, da pie para desfiles de carrozas, cortejos y distribución de trozos de los famosos "panettoni".

En algunas aldeas, como en Bigorio, cerca de Lugano, la tradición de la cabalgata de los reyes sigue siendo una tradición que se mantiene viva. Los magos aparecen en caballos, acompañados por cortejos de músicos y acompañantes.

Los Tres Reyes en Friburgo

En la Edad Media, se organizan celebraciones típicas en el cantón de Friburgo. Para la celebración de los Tres Reyes, la catedral de San Nicolás, patrono de la ciudad, acoge a tres coros de hombres que cantan el Evangelio según San Mateo.

Los intérpretes suelen llevar mantos de colores que simbolizan a los tres reyes: rojo para Melchor, blanco (más tarde azul) para Baltasar y negro para Gaspar.

En el siglo XV se añadió una procesión a esa ceremonia, en la que participaban igualmente soldados con uniformes antiguos de gran colorido. Pero la tradición de los Reyes Magos bajo esa forma desapareció con la llegada de las ideas liberales de la Revolución Francesa.

Los magos paganos

Epifanía es una palabra griega que significa "manifestación". Para las iglesias cristianas, la Epifanía equivale a la revelación de Dios a través de su Hijo en la adoración de los magos, en el bautismo de Jesús e incluso en las bodas de Caná.

Pero la liturgia romana ha querido privilegiar la visita de los magos, para dar un alcance universal al nacimiento de Cristo, ya que los magos eran paganos.

La fiesta de la Reyes Magos es considerada a veces como una réplica oriental frente a la Navidad: Egipto fija en el 6 de enero la fiesta pagana del solsticio de invierno. En los primeros tiempos del cristianismo, la Iglesia utilizaba esta fecha para celebrar el nacimiento de Cristo.

Virtudes mágicas

En el Nuevo Testamento, sólo el evangelio de Mateo evoca a los magos que llegan a Belén guiados por una estrella y ofrecen sus regalos de oro, incienso y mirra a Jesús recién nacido. Pero en ningún lado se precisa que sean reyes ni que sean tres.

Una tradición posterior al III siglo habla ya de que eran reyes venidos de Arabia. Seis siglos después reciben los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar.

En la Edad Media existía tal fervor por los tres soberanos que se convirtieron en patronos de los viajeros y del hogar. Sus iniciales, inscritas en el umbral de las puertas, tenían virtudes mágicas.

Corona de cartón por un día

El famoso roscón es anterior a los magos, ya que los romanos lo producían en las saturnales, antes de la era cristina. Durante un día, los esclavos eran considerados iguales a sus dueños y se echaba a suertes la atribución de un rey del día.

La tradición del roscón llamado "de los Reyes" existe desde el siglo XIV. En el roscón se esconde una figurita. El que la encuentra es designado rey por un día, el cual puede entonces coronar a una reina y beneficiarse de un poder simbólico.

Esta tradición se ha adaptado a los diferentes pueblos, culturas y regiones del mundo cristiano a través de los siglos. En Suiza, la antigua costumbre del roscón de Reyes se fue perdiendo hasta que reapareció en el año 1952. Anualmente se fabrican por esta época más de un millón de roscas.

En Europa, la introducción de figuritas de porcelana en el roscón data de los años 1870. Actualmente, en plástico, en cerámica o en metal dorado, esas figuritas toman las formas más diversas, tanto religiosas como profanas.

En fin, como dice el refrán, "la epifanía cuando llega, todas las fiestas se lleva". Con el 6 de enero termina efectivamente el bullicioso periodo de las fiestas navideñas.

Juan Carlos Moreno

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