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Siempre viva la Semana Santa en Suiza

La procesión en Mendrisio. (Imagen: Mendrisio.ch)

Antiguas tradiciones de origen español siguen animando la vida religiosa de algunas comunidades del cantón del Tesino.

También este año se llevan a cabo las procesiones de la Pasión de Cristo en Mendrisio, localidad del mediodía helvético.

El antiguo núcleo medieval de la ciudad se transforma en el marco ideal para la puesta en escena, tanto del Via Crucis o sacra representación del ascenso de Jesús al Calvario, el Jueves Santo, como del enterro (entierro) del cuerpo del Salvador, la noche del viernes.

Antiguas tradiciones

El origen de las sacras representaciones en esta ciudad, situada al extremo sur de la Confederación, es muy antiguo. Se sabe que fueron introducidas por la orden de los Siervos de María, provenientes de España y establecidos en el Tesino desde 1451.

Años más tarde, el Concilio de Trento confió a esta misma orden la tarea de velar por la ortodoxia católica en esta región, considerada la frontera que los separaba del mundo protestante.

Lo cierto es que desde fines del siglo XVII existe testimonio escrito de esta tradición tan enraiza y que fascina con su mezcla de religiosidad popular, misticismo, arte y representación.

Los habitantes de Mendrisio participan en las dos sacras representaciones interpretando todos los roles necesarios para el desenvolvimiento de la acción: soldados romanos, santas mujeres compungidas, sumos sacerdotes del Senedrín, chusma enfurecida y ángeles consoladores.

O bien, personajes carismáticos como la Verónica, Pilatos, Judas el traidor, o los doce apóstoles, sin olvidar la figura de María y la del mismísimo Jesús, papel muy ambicionado y que se sortea entre los muchos candidatos que se presentan.

Los transparentes

El arte de los transparentes es único en el mundo. Estos lienzos de lino blanco, pintados en diferentes épocas por artistas de un cierto relieve, en general llevan motivos bíblicos, y muy especialmente, de la Pasión de Cristo.

Los más antiguos datan de fines del siglo XVII. La técnica original no se conoce pues los maestros pintores se llevaron este secreto a la tumba.

Sin embargo, los investigadores de historia del arte y los restauradores han logrado rescatar algunos de esos secretos:

Se sabe, por ejemplo, que los lienzos se trataban con una técnica a base de cera y trementina; que se pintaban con suma delicadeza y sucesivamente se extendían por los cuatro lados a cajón cuadrado o rectangular con marco de madera y se iluminaban por dentro con velas (más tarde con luz eléctrica).

Estos cuadros vivos de la devoción iluminan hoy de nuevo, sugestivamente, los paseos nocturnos de las callejas empedradas de esta antigua ciudad, donde ya se respira una atmósfera mediterránea, aunque no pierda del todo su aire alpino.

Jueves y Viernes Santos

La noche del Jueves Santo se pone en escena el Via Crucis. Se trata de una procesión en tono relajado y populachero más que religioso, que se conoce como función de judeos y que años atrás, solía terminar con intemperancias y desórdenes.

En cambio, la gran devoción que los Siervos de María reservaban en aquel tiempo a la Virgen, se observa todavía en las procesiones del Viernes Santo. En éstas se venera a la Virgen de los Siete Dolores, llevando en hombros su imagen de Dolorosa.

Aquí la influencia hispánica se puede casi tocar con la mano: el espectador siente el mismo recogimiento, la misma devoción que encontraría en Andalucía o en un santuario mexicano.

En cierto punto de la representación las luces se apagan, la ciudad de los fieles queda entre sombras. Sólo las tibias luces de los transparentes en los balcones, y de los faroles alumbrados por linternas que van desfilando con la procesión, iluminan los perfiles.

El pueblo creyente se dispone a dar sepultura a Jesús el Nazareno y, mientras los músicos entonan cantos fúnebres, el espectador, creyente o no creyente, se conmueve al paso de los simulacros del Cristo muerto y de la Madre inundada en lágrimas.

swissinfo, Lupita Avilés, Mendrisio

Datos clave

El entierro se denomina la sacra representación del Viernes Santo por la noche. Los transparentes que iluminan los balcones de las casas y los faroles encendidos dan una atmósfera única a esta escena.

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Contexto

Las procesiones del Jueves y Viernes Santos reviven en Mendrisio, ciudad meridional del cantón Tesino.

En el Jueves Santo tiene lugar el Via Crucis. Se recorre el centro histórico de la ciudad medieval escenificando los diferentes pasajes del camino al monte Calvario y la posterior crucifixión.

En el Viernes Santo escenifica El entierro.

Estas tradiciones fueron introducidas por la Orden de los Siervos de María, quienes provenían de España y se establecieron en el cantón Tesino en 1541.

Para la ocasión, la ciudad luce sus transparentes: antiguos lienzos de lino blanco pintados con motivos de la Pasión y colocados como lámparas iluminadas que adornan a derecha e izquierda el paseo de las calles del centro.

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