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¿Qué se necesita para escalar como en los años 60?

Museo de Grindelwald, Foto: Takio Kato

Cuando hoy hace exactamente 50 años un grupo de japoneses completó una nueva vía directa en la cara norte del Eiger, cada escalador requirió de algo más que una pequeña mochila, crampones y piolet para llegar a la cima.

Este contenido fue publicado el 15 agosto 2019 - 13:37
Mari Eto, editado por Dale Bechtel

Los cinco hombres y la mujer que aquel día llegaron al Eiger también necesitaron más que las pocas horas que les lleva hoy en día a los mejores escaladores. Ascender por la imponente cara norte del Eiger les llevó todo un mes y alrededor de una tonelada de equipo. Era como un asedio a la montaña.    

Grindelwald Museum, Photo: Takio Kato

El equipo incluía cientos de pernos de expansión y pitones de anclaje para asegurarse en la roca y el hielo, y casi un kilómetro y medio (8 000 pies) de cuerda. También llevaban consigo comida y material para asegurarse en los rincones de la pared vertical de la roca para dormir.

Museo de Grindelwald, Foto: Takio Kato

Los escaladores japoneses emplearon un “estilo de expedición”, según Marco Bomio, quien dirige el museo del pueblo en la estación de Grindelwald, en la base de la montaña. El museo le dedica, este verano, una exposición especial al histórico ascenso. “Instalaron el campamento base y subieron y bajaron por la cara norte para extender su vía paso a paso y ganar altura”, añade.

“Pensé que la mejor y única manera de intentar la célebre cara norte del Eiger era ir con un grupo de personas atadas con una cuerda de confianza, es decir, personas que, desde lo más profundo de sus corazones, confiaban las unas en las otras”, ha declarado a swissinfo.ch el alpinista Takio Kato.

Museo de Grindelwald, Foto: Takio Kato

“Estaba absolutamente seguro de que podríamos hacerlo. En aquella época, muchas expediciones japonesas de alpinismo iban al Himalaya. Sin embargo, los montañeros japoneses estaban menos familiarizados con la escalada en roca, que era lo que aquí en los Alpes se requería”, cuenta Kato, que ahora tiene 75 años.

Michiko Imai fue la única mujer del grupo, convirtiéndose en la primera fémina en escalar el Eiger a través de una vía directa o “directísima”. Museo Grindelwald, Foto: Takio Kato

El 15 de agosto de 1969, el equipo completó una línea casi recta desde la base hasta la cima. Desde entonces la vía se conoce como la “Directísima japonesa”.

En este material de archivo de la televisión pública suiza, los escaladores muestran su vía hacia la cima. Una vía que ha hecho historia.

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