Sangría sanitaria en países en desarrollo

Los expertos afirman que son necesarios mayores incentivos para mantener a los trabajadores sanitarios en sus países. Medicus Mundi Switzerland

Suiza sufre una verdadera penuria de profesionales de la salud, pero nada que pueda compararse con las carencias a las que se enfrentan los países en desarrollo. Cada vez más médicos y enfermeras abandonan el Sur en busca de mejores oportunidades.

Este contenido fue publicado el 20 enero 2012 - 16:35
Susan Vogel-Misicka, swissinfo.ch

A fin de combatir este grave problema, una coalición de organizaciones humanitarias suizas ha escrito un manifiesto que recuerda la necesidad global de profesionales sanitarios correctamente formados.

Medicus Mundi Suiza, con sede en Basilea, publicó el lunes pasado el manifiesto de diez puntos. En el texto se invita a la acción para mejorar las condiciones laborales de los profesionales de la salud, tanto en Suiza como en el extranjero. Muy en particular, el manifiesto hace énfasis en que Suiza no contrate profesionales de países necesitados y en desarrollo.

“Cuando un país desarrollado como Suiza contrata, de forma directa o indirecta, trabajadores sanitarios de países del Sur para paliar sus propias carencias de personal médico, demuestra pensar a muy corto plazo”, afirman las 26 organizaciones que firman el manifiesto.

Igualmente citan el código ético de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que condena dicha práctica. Un acuerdo que Suiza suscribió en mayo de 2010.

Graves carencias

Se calcula que cada año Suiza forma unos 5.000 trabajadores sanitarios menos de los que necesita. A pesar de ello, la estadística demuestra que en este país hay 30 médicos por cada 1.000 habitantes, lo que es muy diferente en otras latitudes.

Según la OMS, hay 57 países que tienen menos de tres doctores o enfermeras por cada 1.000 habitantes. Para empeorar aún más el panorama, son justamente muchos de esos profesionales quienes emigran regularmente hacia países del Norte donde son mejor pagados.

“Suiza debería intentar no buscar el reclutamiento activo de profesionales sanitarios originarios de países que sufren graves carencias”, afirmó Martin Leschhorn, miembro del consejo directivo de Medicus Mundi, en una conferencia de prensa que tuvo lugar el lunes en Berna. Pero a pesar de estas buenas intenciones, lo cierto es que los trabajadores sanitarios seguirán llegando a Suiza, sean o no activamente reclutados.

“Sería una buena idea disponer de un registro de profesionales extranjeros que vienen a Suiza a ofrecer sus servicios, tanto en los hospitales públicos como en la medicina privada. Si supiéramos cuántos son y dónde están, podríamos incluso hablar directamente con ellos”, explica a swissinfo.ch Christine Rutschmann, de la Cruz Roja. “Algunos vuelven a sus países de origen, y puede que tengan interés en colaborar con proyectos llevados por sus Ministerios de salud”.

Rutschmann explica las estadísticas de Bulgaria, donde se formaron 600 médicos en 2011. Pero al mismo tiempo, 600 médicos y 1.000 enfermeras se van cada año a trabajar a Europa Occidental, muy a menudo para dedicarse al cuidado de personas mayores. En Bulgaria sus sueldos medios oscilan entre 200 y 500 euros (240 a 600 francos suizos) mensuales. Una cifra que es muy inferior a la que podrían ganar en el extranjero.

Mantener a los trabajadores felices

Roswitha Koch, de la Asociación de Enfermeras de Suiza, sostiene que, al menos en teoría, la solución es simple. Cada país, sea cual fuera su nivel de riqueza, debería formar suficientes trabajadores de la salud y ser capaz de mantenerlos dentro de su sistema sanitario. Una teoría que no es tan sencilla de llevar a la práctica.

En lo que respecta a Suiza, pide más plazas de aprendizaje y más recursos para la formación. Al mismo tiempo, considera que las condiciones de trabajo deben mejorar. Koch afirma que aunque la profesión de enfermera sea un buen oficio en general, las condiciones insatisfactorias son la razón principal que hace que la trabajadora sanitaria promedio deje su puesto tras diez años.

Al mismo tiempo Koch destaca la importancia de mejorar las condiciones de los profesionales de la salud en todo el mundo. “Si tienes que ir a trabajar a un área donde no hay escuela para tus hijos, ni agua corriente ni alojamientos dignos de ese nombre, es muy difícil que te sientas motivado a quedarte. En ese tipo de campos, la ayuda suiza al desarrollo podría hacer mucho”, señala Koch a swissinfo.ch.

Compensación suiza

Svend Capol, presidente de la Organización Suiza para la Salud en África, trabajó en Lesoto durante dos años y medio. Este profesional dice comprender que los trabajadores sanitarios de países pobres quieran vivir la experiencia de trabajar en países extranjeros que disponen de medios tecnológicos punteros.

“Todos deberían tener la libertad de elegir”, comenta Capol a swissinfo.ch. “Nosotros podemos igualmente ofrecer algo a los trabajadores que se quedan en sus países. Por ejemplo, aumentar sus salarios o proponer escuelas para niños y mejores alojamientos. Hay diversos beneficios que podemos considerar y que podríamos apoyar”.

Según Koch, la cooperación suiza al desarrollo podría ser una buena manera para compensar la sangría de profesionales que se produce cuando el personal sanitario del mundo en desarrollo viene a trabajar a Suiza”.

Carencia de recursos humanos

Existen unos 60 millones de trabajadores sanitarios en el mundo. Dos tercios son médicos, enfermeras, farmacéuticos y técnicos de laboratorio. El otro tercio es personal de gerencia, asistentes financieros, cocineros, chóferes, etc.

En los últimos 30 años, el número de trabajadores sanitarios migrantes ha aumentado en más de un 5% anual en muchos países europeos. En los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) cerca del 20% de médicos son extranjeros. En algunos países del Golfo, como Kuwait o Emiratos Árabes Unidos, más del 50% del personal sanitario viene de fuera.

Las enfermeras de Filipinas (110.000) y los doctores de India (56.000) se cuentan entre los mayores colectivos migratorios de la salud en los países de la OCDE.

Un 50% de los profesionales altamente cualificados de países de bajos ingresos buscan mejores oportunidades en el extranjero. Los 10 países con el más alto índice de expatriación de médicos y enfermeras son Haití, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, Tanzania, Sierra Leona, Fiyi, Angola, Mozambique, Guyana, Granada y Antigua.

Fuente: OMS 2010

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Medicus Mundi

Es una organización internacional relacionada con la OMS que se ocupa del desarrollo de los sistemas sanitarios. Medicus Mundi Suiza es la red de organizaciones helvéticas que trabajan en el terreno de la salud internacional.

Medicus Mundi Suiza promueve compartir los conocimientos y experiencias entre sus miembros y asociados.

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