Un viaje por la Suiza solidaria

Germán Amba reparte hojas secas de stevia a los estudiantes. swissinfo.ch

Germán Amba ha renunciado a cultivar coca “por convicciones religiosas”. Invitado de la campaña ecuménica ‘Alto al comercio injusto’, este campesino boliviano sólo tiene palabras de elogio por la Suiza que se ocupa y preocupa de los problemas del Sur.

Este contenido fue publicado el 01 abril 2010 - 13:56

Amba, indígena aymara, visitó parroquias y organizaciones del comercio justo. En su periplo por tierras helvéticas también explicó la realidad boliviana a estudiantes que aprenden español.

swissinfo.ch presenció uno de esos encuentros entre dos culturas y dos generaciones en la Escuela Secundaria de Soleure. “¿Qué es la stevia?”, preguntó una alumna que, como sus compañeros, sabía que la cooperativa de Amba quiere exportar a Suiza este edulcorante natural 300 veces más dulce que el azúcar, pero sin sus efectos negativos.

La stevia llegó a la comunidad de Santa Fé, de donde viene Amba, cuando más la necesitaban. “En 2002 empezamos ‘Coca cero’, proyecto para no plantar coca por dignidad y por nuestros valores cristianos. La Agencia de Cooperación de los Estados Unidos (USAID) prometió apoyarnos, pero poco después cortó la ayuda”, relata Amba, de confesión adventista.

“Algunos campesinos no tuvieron otra alternativa que emigrar a Brasil y Argentina, con más suerte a España. Los que nos quedamos estábamos confrontados con la miseria. En 2004, un compañero nos propuso formar una cooperativa para producir stevia”.

“¿Cuánto ganan con esta planta?”, pregunta otra estudiante. “Los campesinos no conocemos sueldos ni horarios. Vivimos de lo que nos da la chacrita”, responde Amba. Ante la repregunta, saca cuentas: “Con la stevia convencional, 60 bolivianos por kilo (10 francos). Con la biológica y certificada, 80 bolivianos (13 Francos)”.

Las familias asociadas tienen ingresos de 4.000 francos por año si logran canalizar el producto en el comercio justo. “El consumo de stevia en Bolivia es pequeñito, exportamos a Perú y Chile y ahora queremos entrar al mercado europeo con el producto acabado, en polvo y líquido”, agrega.

La stevia ya está en el mercado suizo

Santa Fe se encuentra en la región de los Yungas, zona subtropical, montañosa, con alturas que van desde los 450 hasta los 850 msnm y con pendientes de hasta 45 grados. Allí los campesinos cultivan café, cítricos, mango, palta, plátano, arroz, legumbres. Casi toda la producción es de subsistencia. La stevia es una afortunada excepción en la que los campesinos han cifrado muchas esperanzas.

Otra alumna quiere saber dónde se puede comprar stevia en Suiza. “En Coop (una de las grandes cadenas de supermercados)”, dice la maestra de español Ursula Mathez y muestra un aviso publicitario a toda página que anuncia la venta de esta planta, clasificada por primera vez en 1887, en Paraguay, por el botánico tesinés Moisés Bertoni.

Igualdad de género a rajatabla

Si los niños ayudan en la producción de stevia interesa a Lukas Fingerle, de 17 años. “Sí, hasta los niños de 4 años ayudan en la postcosecha. El trabajo infantil, en familia, es parte de nuestra cultura”, responde el campesino aymara de 50 años, casado y padre de una hija.

Fingerle es el único estudiante de sexo masculino de la clase de Mathez, entre 10 alumnas. La presencia femenina también es abrumadora en la otra clase de español que se reunió con Amba: 17 contra 4.

Tal vez por ello Amba manifiesta sin ocultar su orgullo que “la Constitución boliviana prescribe la equidad de género. 50% de nuestros asociados son mujeres. Hemos acertado en delegarles el manejo de las finanzas. Ellos a veces se hacen escapaditas, ellas son más responsables”.

Son pocos alumnos, a cambio, son los que preguntan. Uno de ellos, Marco Sansoni, de 18 años, dice a swissinfo: “He comprendido que la coca tiene gran tradición en los países productores, el problema es el consumo de la cocaína en el Norte. Y he reforzado mi convicción de que comprar productos del comercio justo es apoyar al pequeño campesino”.

Con inconfundible acento argentino

Carola Bänziger (17 años), formuló preguntas con inconfundible acento argentino. ¿Sus padres vienen de ese país?. “Hace poco estuve tres meses en Buenos Aires. Fui a conocer a mis parientes. El hermano de mi abuelo emigró en los años 30 en busca de trabajo. Se casó, tuvo hijos y nietos”.

Con el español de Amba, lleno de diminutivos, los jóvenes se familiarizaron pronto. Sólo aquellos términos especializados - por ejemplo cuando explicaba cómo es el cultivo biológico de la stevia - fueron traducidos al suizo alemán por la maestra Mathez.

Lukas Fingerle refiere que del encuentro le sorprendió el hecho que Amba y su comunidad “hayan renunciado al cultivo de coca, pese a que con esta planta pueden ganar mucho más y comprarse una casa”.

La coca no es cocaína

Amba refiere a swissinfo lo que no todo el mundo comprende: la coca no es cocaína. “Esto es indiscutible. En su estado natural no es dañina. En Suiza no hago una campaña contra la coca. Nuestra cooperativa fabrica una infusión de stevia con coca. Defiendo su cultivo para consumo legal y sus usos medicinales y tradicionales, pero no acepto que la transformen en estupefaciente”.

En Bolivia, apunta, la sociedad se ha organizado para defenderse de este flagelo. “Nuestra comunidad castiga ejemplarmente al campesino que tiene contacto con el narcotráfico”, dice Amba, quien en Berna se reunió también con sus compatriotas. “Ellos se han integrado a esta sociedad, siguen de cerca los acontecimientos y son solidarios con su país”.

La pregunta que no podía faltar: “¿Le gusta Suiza?”. “Es una sociedad muy organizada. Aquí reina el orden, la disciplina, la limpieza. Estoy escribiendo mi diario de este viaje, se los voy a enviar por e-Mail”.

Finalmente, la profesora Mathez le pide despedirse en aymara. El mismo traduce su mensaje: “Gracias jóvenes, voy a contar esta experiencia en Bolivia. Que Dios los bendiga”.

Rosa Amelia Fierro, swissinfo.ch

Bolivia y el cultivo de coca

2008:

- 30.500 hectáreas se destinaron al cultivo de coca (20% más que en 2005).

- 12.000 hectáreas estaban autorizadas.

- 8.600 hectáreas ilegales.

- El área con el mayor incremento sigue siendo la Asunta, en los Yungas, donde no hay desarrollo alternativo.

- El cultivo también se ha incrementado en los parques nacionales.

- Para aumentar el rendimiento del cultivo se emplean fertilizantes, pesticidas y riego por aspersión.

- 2008: el precio promedio de un kilo de hojas de coca era de 5.3 dólares.

- Se estima que el valor de la producción total alcanzó los 293 millones de dólares.

- El presidente Evo Morales ha pedido mayor reconocimiento al consumo tradicional de hojas de coca.

- Su gobierno anuncia que ha incrementado en 45% las incautaciones de pasta base de cocaína y en 145% las de clorhidrato de cocaína.

- Hoy Bolivia es el tercer país productor de hoja de coca en el mundo, detrás de Colombia y Perú.

- Blolivia ha iniciado un estudio auspiciado por la Unión Europea para determinar la demanda legal de hoja de coca. Los resultados se esperan para mediados de 2010.

Fuente: Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, ONUDC.

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Comercio justo y consumidores suizos

2009: Según una encuesta internacional, los consumidores suizos son ’campeones mundiales del comercio justo’: tienen alta conciencia y conocimientos sobre el tema y están dispuestos a pagar más por productos producidos con criterios sociales.

En la lista de preferencia de estos productos están en primer lugar los alimentos, seguidos por materiales de construcción.

Los consumidores suizos confían en los productos del comercio justo.

Sin embargo, experiencias con la fabricación de textiles han demostrado que los controles independientes son indispensables.

Los consumidores desean que se establezcan directivas y normas más claras sobre el comercio justo.

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