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Burri por Burri


Por Norma Domínguez, Buenos Aires


René Burri y Norma Domínguez, en la inauguración de la muestra. (swissinfo.ch)

René Burri y Norma Domínguez, en la inauguración de la muestra.

(swissinfo.ch)

René Burri, uno de los fotorreporteros más famosos del mundo, inauguró esta semana en Buenos Aires la retrospectiva 'Un Mundo'.

swissinfo conversó con el artista suizo sobre su obra, sus anécdotas, sus proyectos y su mirada sobre la forma en que hoy se hace fotoperiodismo.

A René Burri le gusta contar que su primera formación como fotógrafo fue tratando de cazar las moscas que abundaban en la granja de su abuelo, en su Suiza natal, y que aunque parezca que no tiene nada que ver con su arte, explica que entre las vacas, los cerdos y las gallinas, aprendió a "atrapar el momento preciso".

Trayectoria de René Burri

René Burri nació en 1933 en Zúrich, donde estudió composición, color y diseño en la Escuela de Artes y Oficios.
En cumplimiento de misiones asignadas por Magnum, Burri viajó por Europa y Medio Oriente y alcanzó reconocimiento internacional con su primer libro: 'Los Alemanes'.
Durante los años 60 recorrió Latinoamérica y en 1963 retrató en Cuba a los jóvenes revolucionarios Fidel Castro y 'Che' Guevara, dos imágenes que se convirtieron en íconos del siglo XX.
En las décadas de 1960 y 1970 realizó reportajes desde zonas de guerra en Vietnam y, en los años 80, en Beirut.
Como documentalista dirigió numerosos filmes, entre ellos 'Las Dos Caras de China' (para la BBC) sobre las consecuencias religiosas de la Guerra de los Seis Días en Israel y otro sobre el artista suizo Jean Tinguely.
En 1984 fue elegido presidente europeo de Magnum. En los años 90 publicó varios libros, entre ellos '77 Extrañas Sensaciones', 'Werner Bischof 1916-1954', 'Cuba y Cuba' y el 'Che Guevara'.
En 2004/2005 realizó una importante retrospectiva de su obra que viajó por París, Berlín, Lausana, Milán y Zúrich; en esa ocasión se imprimió una colección Photo Poch de su obra.
Actualmente vive y trabaja entre Zúrich y París.

Así, con este tipo de ejemplos originales, el fotorreportero helvético se comunica con el mundo, haciendo gala de un humor inteligente y sin perder la mirada positiva.
Durante su paso por Buenos Aires, swissinfo pudo conversar y descubrir –si eso es posible- al hombre que inmortalizó con su arte un trozo del convulsionado siglo XX.

Mucho estilo, mucho foco...

Si uno se cruza en cualquier esquina del mundo con Burri, podría imaginar que es un reportero europeo, con un estilo entre corresponsal de guerra y enviado del 'National Geographic'.
Nadie se atreve a dudar del ojo agudo y la vocación del artista, y menos aún cuando se cae en la cuenta de que este hombre, de 75 años, tomó su primera foto con apenas 13 primaveras, nada menos que al político inglés Winston Churchill.
Sencillo, poco frívolo y con una sonrisa que se repite con frecuencia, el fotógrafo oriundo de Zúrich fuma –como si fuera un sello propio- enormes habanos y aclara: "Es un vicio heredado de mi padre y anterior a mi encuentro con el 'Che' Guevara".
Y es que una de sus fotografías más conocidas –e imagen de promoción de la muestra porteña- es la del revolucionario argentino fumando un puro tomada en el Ministerio de la Industria cubana, en 1963.
A la hora de autodefinirse, con enorme singularidad y sin vueltas, Burri destaca que su principal característica es la curiosidad y que
Henri Cartier Bresson fue su gran influencia.

Una historia para contar...

Para el fotógrafo helvético, todas las personas tienen una historia que contar. Lo distintivo es si la cuentan o no:
"La diferencia entre tomar una foto y no tomarla es lo que te define como fotógrafo. Por eso digo que una buena foto es como un taxi: todos quieren tomarlo, y si no reaccionas a tiempo y lo tomas, lo toma otro", dice.
"Gracias a los periodistas yo no necesito ir a terapia, porque les cuento todas mis historias y no me tengo que psicoanalizar. Me ahorro mucha plata y encima no sólo puedo hablar de cosas, sino que también, gracias a ustedes, puedo recordarlas", ironiza entre risas.

...muchas Callas, muchos Giacometti...

Aún cuando René Burri puede contar una historia de cada fotografía que tomó y hacer del relato un momento fascinante, a la hora de pedirle que elija entre los personajes que inmortalizó, no se arriesga:
"Las fotos son momentos... Creo que siempre hay que pensar que la vida continúa y que hay otras Callas, otros Giacometti, otros Picasso...", responde.
"Lo que necesitamos son jóvenes que puedan seguir testimoniando el mundo. Si tuviera que enseñar cuál es el truco a las nuevas generaciones, no lo sé. Sólo puedo decirles que hacen falta curiosidad, cabeza, ojo, corazón y buenos zapatos, además de un compromiso moral y político muy fuerte".
Y agrega: "...Y deben tener siempre la cámara encima".

... y las fotos que no fueron

"La tecnología moderna es muy buena, pero yo me pregunto qué va a pasar dentro de unos años con toda esa información digital. ¿Se preservarán esos archivos digitalizados? No sé. Es una pregunta que yo me hago, pero son ustedes los que tienen que encontrar la respuesta", dice el artista a modo de reflexión, mientras acaricia la cámara que cuelga de su cuello.
Sobre los fotorreporteros de hoy, se muestra algo escéptico:
"Repito, es bueno tener tecnología, pero eso no es todo. Creo que los fotoperiodistas de ahora no tienen la idea central. Tienen demasiada información y deben concentrarse más. Diría que hacen más arte que fotorreportajes".
"¡Por supuesto que hubo fotos que me perdí!", asegura René Burri con resignada risotada. De inmediato, y con mirada positiva, cuenta:
"Por eso estoy trabajando en un libro que habla de todas las fotos que no tomé, de las que me perdí. Por ejemplo, Greta Garbo, que me la crucé estando en Nueva York. La tuve en la mira, paso delante de mí y fueron 20 segundos de desesperación ¡porque yo no llevaba la cámara!"

'René Burri, un mundo'

La retrospectiva 'René Burri, un mundo' está compuesta por una selección de más de 350 obras que el artista suizo realizó en los últimos sesenta años. Se trata de imágenes emblemáticas de acontecimientos y personalidades que marcaron la historia del siglo XX.
Es el resultado de un minucioso trabajo realizado por Burri y el curador de la muestra, el alemán Hans-Michael Koetzle, en el monumental archivo del fotógrafo, y presenta obras inéditas de la colección personal del artista.
Abierta al público desde el 12 de febrero, permanecerá en Buenos aires hasta abril próximo, antes de partir rumbo a Venezuela y Colombia.



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