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Vuelo perfecto del avión solar de Piccard




Solar Impulse en su exitoso vuelo de prueba por los cielos de Suiza. (Keystone)

Solar Impulse en su exitoso vuelo de prueba por los cielos de Suiza.

(Keystone)

Con éxito Solar Impulse efectuó este miércoles su primer vuelo de altitud a 1.200 metros en el cielo sobre Payerne, en el cantón suizo de Vaud.

El avión solar hecho a base de fibra de carbón es obra del aventurero suizo Bertrand Piccard, quien tiene por meta en 2013 dar la vuelta al mundo en cinco etapas.

En este vuelo de prueba, la nave sobrevoló durante una hora y media el aeropuerto militar de Payerne, observado por una multitud. “Una etapa absolutamente increíble”, se felicitó Bertrand Piccard.

Este hombre de excepción -quien en 1999 ya dejó huella en la historia mundial al conseguir dar la primera vuelta al mundo sin escalas en globo aerostático, en compañía de su copiloto Brian Jones-, mostró este miércoles que los sueños -con esmero y confianza, y el respaldo de buenos aliados- pueden realmente hacerse realidad.

No escondió la gran satisfacción de su equipo al afirmar ahora que “estábamos en lo correcto”, haciendo referencia a sus apreciaciones para lograr el primer vuelo con su nave movida por energía solar.

Solar Impulse

El proyecto tiene un presupuesto de 100 millones de francos suizos ($94 millones).

El 80% del monto ha sido obtenido con base en patrocinios.

Los principales mecenas del proyecto son la compañía belga Solvay, la empresa relojera Omega, parte del Grupo Swatch, y el banco germano Deutsche Bank.

La Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) funge como asesor científico.

Histórico

El avión impulsado sólo con celdas solares despegó a las 10:28 am, y descendió a las 11:54 am, sin hacer ruido alguno.

“Un logro tras siete años de esfuerzo”, indicó una joven que participa en la aventura de Solar Impulse, este avión único por su envergadura.

Se trata del trabajo de un equipo de 70 personas, precisó André Borschberg, director general de Solar Impulse, sin contar los 80 socios que han creído en este desafío.

Por su parte, el piloto de este vuelo histórico, el alemán Markus Scherdel, señaló que el avión se comportó como durante las simulaciones de vuelo. “Fue un momento realmente muy especial”.

“Se trata de un gran éxito. Es un gran privilegio encontrarse inmerso en esta aventura”, dijo emocionado otro de los precursores del proyecto, el astronauta suizo Claude Nicollier.

Vuelos durante el verano

Este verano se han planificado vuelos nocturnos en Payerne con la especial nave solar para demostrar la eficacia del sistema de propulsión y de conservación de la energía de esta invención.

Entre los retos se encuentra el de efectuar u periplo de 36 horas sin escalas para verificar la capacidad del aparato para volar en condiciones diurnas y nocturnas.

Con Solar Impulse, Bertrand Piccard busca demostrar la importancia de las energías renovables. La nave, con una dimensión de 64 metros, pesa 1,6 toneladas. Gracias a este primer vuelo bien logrado, la construcción de un segundo aparato podrá incluir mejorías, según indicó André Borschberg.

Acariciando una segunda proeza

El psiquiatra Bertrand Piccard mantiene sus sueños de Ícaro con el reto de dar la vuelta al mundo en la nave solar denominada Solar Impulse.

Ya el 22 de marzo de 1999, ante la admiración del mundo, el suizo concluía en las rojizas arenas del desierto occidental de Egipto la primera vuelta al mundo en globo y sin escalas.

La hazaña, realizada en compañía del piloto británico, Brian Jonnes, tiene ya su sitio en la historia universal de las grandes aventuras.

Bertrand es descendiente de una dinastía de científicos suizos que combinaron ciencia y aventura, (Lea en Más sobre el tema: 'Familia Piccard: la saga continúa')

Piccard se mantiene en los cielos

Hablar del proyecto de Solar Impulse es hacer referencia obligada de Bertrand Piccard, quien desde pequeño volaba con ala delta y planeadores ultraligeros. En 1983 realizó cruzó los Alpes, otra primicia en su bitácora.

La nave que hoy emprendió el vuelo por primera vez tiene la estructura tan ligera como la de un auto y flota en los aires sin uso de ningún tipo de combustible derivado del petróleo, sólo la energía del astro rey es utilizada.

Bertrand Piccard y su socio André Borschberg son los responsables del proyecto Solar Impulse, pero será Bertrand quien sea el piloto en la vuelta al mundo que prevé para el 2013, una travesía que se realizará de día y de noche, y que prevé alrededor de cinco etapas.

Para Piccard, “ la más grande aventura de nuestro siglo no está en regresar a la luna, sino en dejar de depender de las energías fósiles", dijo justamente en junio pasado al presentar por primera vez al público su aeronave con 12.000 células fotovoltaicas distribuidas a lo largo y ancho de sus finas alas, con las que se da propulsión a cuatro motores eléctricos.

Estas singulares células, pese a condiciones de frío, humedad, viento o tormenta, logran transformar en electricidad al menos el 22% de la luz que reciben del sol. Lo que significa el doble de lo esperado para una célula solar estándar.

Patricia Islas Züttel, swissinfo.ch




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