"Suiza cuenta con una generación de caricaturistas"

Will Eisner / Fumetto 2013

El mundo del Cómic (historieta o tebeo) ha dado una gran señal de vida en el Festival Fumetto de Lucerna. Aunque el prejuicio de “juvenil” sigue asociado a este género, la labor de esclarecimiento de los organizadores del evento, editoriales y conocedores de este ámbito cultural tuvo un efecto favorable.

Este contenido fue publicado el 28 marzo 2013 - 11:00
swissinfo.ch

Lucerna acoge durante nueve días de marzo a la historieta independiente, alternativa y vanguardista, con expresión artística propia. “Fumetto no es una feria con stands de venta y personas disfrazadas, sino un festival explícito para expositores y artistas”, recalca Marta Nawrocka, codirectora del Festival Internacional del Cómic.

Fumetto tiene un significado extraordinario porque muestra el mundo de la historieta con luces de gran proyección. El programa de alto nivel recibe una favorable atención mediática, y eso es fantástico”, dice entusiasmado David Basler, cofundador de la Edición Moderna en 1981 y de la revista del mundo del Cómic Strapazin, en 1984. A semejanza de Fumettto, es la única editorial que en la Suiza de habla alemana se comprometió con el Cómic Underground (historieta subterránea) y vanguardista.

Nawrocka y Basler son para los festivales, editoriales y revistas del género el nexo principal de los artistas con el público.

“Fumetto hace milagros”

La consecuente adhesión al Cómic artístico implica para Nawrocka el hacer también una labor de cabildeo (lobbying) al servicio del esclarecimiento. Es precisamente en la búsqueda de patrocinadores cuando resulta necesario poner fin a los prejuicios anticuados. “La historieta en la zona de habla alemana sigue teniendo la fama de ser juvenil, de “dibujitos” que se los desecha después de la adolescencia”.

Cada vez que un escéptico visita Fumetto ocurre un milagro, apunta Nawrocka con una sonrisa, porque “gradualmente quedan convencidos del contenido artístico del Cómic”.

En la región de habla alemana persiste el prejuicio obstinado, confirma Christian Gasser, quien desde hace años sigue la evolución de ese ambiente como periodista y coeditor de Strapazins.

La evolución en los últimos 20 años, dice, demuestra que el Cómic es un género artístico amplio que llega a un público numeroso. “En el sector de los medios de comunicación –que conozco bastante bien-,  se han superado los prejuicios y en la actualidad se respeta el Cómic como una expresión literaria seria”.

El propio Gasser ha contribuido en gran medida a este logro. Sus artículos publicados regularmente en los cotidianos Neuen Zürcher Zeitung, de Zúrich, y el bernés Der Bund lo convierten  hasta cierto punto en promotor artístico, y al serlo constituye el tercer nexo en la red de la historieta.

Reportajes gráficos

Marta Nawrocka rebate la idea preconcebida de que los Cómics deben ser divertidos al referirse a Art Spiegelman, incluido en el programa del festival 2013.

El pionero estadounidense de la historieta subterránea (Underground Cómics) fue premiado en 1992 con el Premio Pulitzer por su trabajo “Maus”, cuyo contenido procesa la historia de sus padres sobrevivientes del Holocausto con dibujos de gatos que personifican a los nazis y de ratones, a las víctimas.

Joe Sacco fue otra de las leyendas presentes en Lucerna. El dibujante de historietas y periodista maltés-estadounidense es visto como el inventor de la novela gráfica por sus reportajes dibujados de las regiones en crisis, entre ellas Gaza, Irak,  Bosnia, Ingusetia, India y Palestina.

“Son historietas documentales, autobiográficas o reportajes de 100 páginas o más. Según el contenido pueden llegar también a un público distinto del acostumbrado al mundo del Cómic, bajo el pretexto de: ‘Compro una novela gráfica, a pesar de que es una historieta’”, señala el editor David Basler.

Las historietas clásicas eran definidas por sus héroes, “nadie conocía al dibujante de Micky Mouse (el ratón Mickey)”. Las novelas gráficas son definidas más bien por el autor y el artista, como es el caso del suizo Thomas Ott”, explica el editor.

Fumetto 2013

El 22° Comix Festival se realizó en Lucerna del 16 al 24 de marzo y atrajo a unos 50.000 visitantes.

Los organizadores del festival se dijeron contentos por “el alto y estable nivel de visitantes”,  especialmente por el aumento de personas venidas de la Suiza occidental (de habla francesa).

El Premio del Público fue para Martin Viot. El belga de 24 años logró asimismo el 2° puesto en el concurso principal de Fumetto.

El ganador del concurso principal es el taiwanés de 28 años Tse-Wei Tu por “The Gift” (El regalo). La obra aborda el tema del concurso: La Justicia, de manera lúdica y diversa, elogia el jurado.

El dibujante de 13 años Max Kamber obtuvo el premio a la nueva generación (13 a 17 años). El joven talento bernés logró en el 2012 el primer puesto en la categoría infantil (hasta 12 años de edad).

El tema central de la reciente edición de Fumetto ha sido la exposición “Robert Crumb & Underground” sobre el nacimiento de la historieta alternativa en los años 1960 y 1970.

Otro de los enfoques estuvo en la exposición conjunta Al-Comix al-Arabi acerca de la Primavera árabe.

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Mucho entusiasmo, poco dinero

 La edición moderna desempeña un papel importante, porque el ámbito y el número de editoriales son reducidos.  “En los primeros 10 años fuimos aficionados, en los segundos, semi-profesionales, y desde la tercera década, profesionales”,  resume Basler la historia de la pequeña empresa que anualmente edita 12 volúmenes.

El romper con el formato clásico del volumen de historietas con aproximadamente 40 páginas es, a juicio de Christian Gasser, otra razón interesante. “En la novela gráfica se unen las culturas del Cómic de las Suizas francófona y alemana”.

Antes de la aparición de Strapazin no había un ámbito ni una corriente principal en la Suiza de habla alemana, por lo que fue el mundo creativo hasta mediados de los años 1990”.

En cambio la historieta en la Suiza occidental ya contaba con un campo tradicional que gracias a  las editoriales francesas y al mercado regional ofrecía mejores posibilidades comerciales.

“Zep, Cosey y Derib tenían y tienen un público de millones de personas y pueden vivir bastante bien de sus trabajos”, confirma David Basler. Pero la situación de los artistas que su editorial publica están lejos de poder hacerlo. Por ejemplo Thomas Ott, internacionalmente reconocido por ser uno de los grandes del Cómic Subterráneo y catedrático en la Escuela Superior del Arte de Zúrich.

Ott no es el único con esta biografía. Prácticamente todos los catedráticos  que imparten lecciones en las facultades de Ilustración de las Escuelas Superiores del Arte en Suiza, han surgido del entorno de Strapazin, señala Christian Gasser. “Las Escuelas Superiores dejan pues toda una generación cercana al Cómic. Suiza cuenta con una generación de caricaturistas", afirma satisfecho.

El Cómic de fantasía

Uno de los representantes de esta generación nueva es Bastien Gachet. Fumetto ha permitido al ginebrino de 26 años su primera exposición principal y la presentación de su primer libro. El ilustrador profesional aprovechó la “gran oportunidad” como terreno de experimentación para sondear los límites de este género.

Gachet diseñó su exposición como una actuación visual expresamente concebida para el Festival en el espacio de una capilla antigua. El volumen “Julien2” contiene un retrato tallado en cobre de la misma persona.

Aparte de su carácter serial,  el libro tiene -a primera vista-, muy poco que ver con un Cómic. Lo narrativo se deduce observando poco a poco, imaginando las historias de uno o de ambos protagonistas. “Es fascinante cómo Fumetto dedica una mirada abierta y amplia a este género”, resalta Gachet.

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