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La desnudez femenina en la lente de Balthasar Burkhard

Balthasar Burkhard, en una imagen de 2004. Keystone

Bajo el título 'Songlines', el Museo Franz Gertsch, de Burgdorf, dedica una exposición al fotógrafo suizo. Las obras muestran a féminas desnudas, ni excepcionalmente hermosas, ni tampoco desprovistas de este don.

Este contenido fue publicado el 03 diciembre 2007 - 15:57

Sin embargo, en la lente de Balthasar Burkhard, estas mujeres 'completamente normales' adquieren una belleza mística e intemporal.

La muestra fotográfica, que se exhibe en el Museo Franz Gertsch de Burgdorf hasta el 16 de marzo de 2008, se complementa con imágenes que aluden a la femineidad y con un video sobre la Ciudad de México.

Convencido de que una foto vale por mil palabras o fiel a su extrema parquedad, Balthasar Burkhard responde con monosílabos a las preguntas sobre su obra más reciente. Por él habla Jean-Christophe Amman, el curador de 'Songlines' (sendas de sueño) y amigo del fotógrafo.

Amman afirmó que no había nada comparable a esta exposición. "En la historia de la fotografía no encuentro nada parecido. Son mujeres sin nombre, sin historia, con un cuerpo, un rostro, una expresión, delante de una lona, como se fotografiaba hace 100 años", explicó.

Estas mujeres, que fueron fotografiadas en Sevilla, no se dejan encasillar, según Amman. "No son modelos, de ningún modo extraordinariamente bellas, pero por Dios, tampoco son feas, son mujeres jóvenes que miran al mundo con una fantástica naturalidad, y sobre todo, proyectan una infinita tranquilidad".

Los artistas las prefieren anónimas

Este año Balthasar Burkhard viajó a España con la idea de fotografiar a mujeres desnudas. Aunque 'comunes y corrientes', no fue fácil encontrarlas. La búsqueda la hizo una persona conocida del fotógrafo.

Burkhard, un artista que según su amigo Amman elude el mercado, que no participa de la tendencia moderna de comercializar el arte en grandes subastas, logró con esas mujeres una imagen femenina como aquellas de los grandes maestros de la historia de la fotografía.

Estas mujeres, con maravillosa naturalidad, como señala Amman, cuentan el drama del modelo anónimo, tan usado por los artistas, especialmente por los fotógrafos. Son seres que proyectan intemporalidad en un espacio indefinido, como si aparecieran en un sueño o en una foto de recuerdo. "Su aparición es al mismo tiempo una desaparición".

Junto a las fotos de desnudos en gran formato y en formato pequeño, Burkhard muestra, siempre en blanco y negro, elementos de la naturaleza que para él están asociados a la feminidad, y por ende, al erotismo.

Es el caso de la serie de fotos de caracoles que incita al espectador a jugar con asociaciones. Los pequeños animalitos se abren ante el lente fotográfico en una cercanía de gran formato.

"En esta forma de acercamiento, las aperturas y los repliegues de la carne se convierten en imágenes vulnerables e intangibles", apuntó Amman.

El mar, elemento erótico por excelencia

Otra serie muestra al agua. Y una vez más, el curador explicó en palabras lo que el fotógrafo quiso decir con imágenes: "Por un lado, el agua representa el comienzo, la fuente de vida en forma de cascada cayendo entre las rocas. Por otro, la violencia primigenia a través de la fuerza de una ola".

Burkhard capta fotográficamente el momento exacto en que revienta la ola con gran fuerza, para inmediatamente después retirarse y así, una y otra vez. "La ola es sólo un ejemplo de la infinita y constante marcha de la naturaleza", según el curador.

Amman habla de la feminidad, de los cuerpos desnudos, del mar, que en alemán no es masculino sino neutral, del espectador... como si la exposición fuera sólo para un público masculino.

Ante esta observación, replicó a swissinfo: "No estoy de acuerdo con esa idea, sólo que las fotos han sido hechas por un hombre. El erotismo está ahí, pero impronunciable, y una mujer también lo puede encontrar".

Justamente, agregó, esto es lo sorprendente de estas fotos: no reflejan una visión masculina o voyerista. Es como si las mujeres retratadas dijeran 'aquí estoy, ésta soy yo''. Y cada espectadora puede verse reflejada en las fotos".

El blanco y negro de una megalópolis

El gran atractivo de 'Songlines' - las fotos de desnudos femeninos- se complementa con una gran proyección que llena una amplia sala del Museo Franz Gertsch: 'Ciudad', rodada en 1999, es una obra documental y al mismo tiempo una moderna sinfonía sobre la capital mexicana.

Burkhard alterna las secuencias en blanco y negro con pasajes en color, las tomas aéreas con vistas discretas de la ciudad y de la vida de sus habitantes. El crecimiento incontrolado de la megalópolis mexicana se hace visible, y sobre todo, la lucha diaria por la subsistencia.

La exposición de Burkhard es una de las muestras temporales que el museo de Burgdorf presenta para mantener latente el interés por la obra de Franz Gerstch. Como concluye Amman, "este museo es resultado del esfuerzo individual de Willy Michel, un industrial amante del arte que se decidió a mostrar permanentemente el trabajo de Gertsch".

swissinfo, Rosa Amelia Fierro

Biografía

Balthasar Burkhard nació en Berna, el 24 de diciembre de 1944.
Desde muy temprano se sintió atraído por la fotografía, arte que pudo cultivar con la cámara fotográfica regalada por su padre.

Después de su aprendizaje, trabajó para Kurt Blum, de quien aprendió a hacer líneas minuciosas con tonos grises sutiles.
Fotografió a muchos artistas en la rica vida multicultural de los años 60.

En 1970 sus fotos fueron mostradas por primera vez en una exposición colectiva en el Museo de Arte de Lucerna.

En 1974 se estableció en Chicago, enseñó fotografía y presentó su primera muestra individual. Seis años después regresó a Suiza,

trabajó junto a otros artistas y exhibió su arte en renombrados museos de Ginebra, Tokio, París y Milán.

En 1977 se realizó la primera retrospectiva de su obra en el Museo Rath de Ginebra.

Burkhard muestra en sus fotografías los pequeños detalles o amplios paisajes.

En sus fotos en blanco y negro de gran formato se ve aquello que de lo contrario pasa inadvertido.
A través de la forma en que coloca sus cuadros en un ambiente, influye en la percepción.

Actualmente una parte de su obra está integrada a la gran retrospectiva de Gustave Courbert en el Grand Palais, en París.

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