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Pamela Méndez, voz suiza con sangre mexicana

Pamela Méndez en la portada de su disco. Cortesía

‘I Will Be Loved’ (Seré amada) es el primer álbum de Pamela Méndez, voz y guitarra de 23 años de edad. Su estreno discográfico en Berna no ha dejado indiferente a la crítica. ¿Qué tiene de singular esta artista?

Este contenido fue publicado el 06 mayo 2011 - 14:03
swissinfo.ch

La prensa helvética la califica de brillante en un momento en que la presencia femenina en el folk-pop es más que bien recibida. Lo que pocos saben es que su padre, mexicano, ha sido determinante en su inclinación musical.

'Bubble-bubble' es el solo que ya se escucha en la radio en voz de Pamela Méndez, cuyo nombre descubre sus orígenes, de madre suiza, y padre mexicano.

La cantautora y guitarrista, nacida en el cantón de Argovia, vive desde los 16 años en Berna, donde recién ha terminado el primer año de Jazz en la Escuela Superior de Arte. Las semillas de Pamela, -lo reconozca o no- se introdujeron desde hace muchos años en sus rebeldes células. Y es que ella creció en el seno de una familia singular para la media suiza.

Su padre dejó Guadalajara, Jalisco, a los 26 años, a causa del amor. Al fundar su hogar en Argovia, lo espolvoreó de espontaneidad musical, cuando en el salón de casa sacaba la guitarra y, entre comidas y buena compañía, entonaba melodías, ya sea de los Beatles -sus preferidos- o de otros compositores, incluidos también algunos de lengua hispana.

“Mi padre toca la guitarra. me regaló una cuando cumplí 12 años, pero la ignoré. Dos años después resultó un modo de escape en el internado al que había ingresado. No había otro entretenimiento, nada de televisión. Así que comencé a tocar algunos acordes, dos o tres horas. ¡Me dio tan fuerte, que no dejé de tocarla!

Elogios

Así surgieron melodías de su creación, siete años de creatividad de una púber que han dado origen a su CD, cuya presentación fue a finales de febrero, acompañada por una gira en varios puntos del mapa helvético.

Los elogios para Pamela no cesan. El diario 'Tages Anzeiger' escribe: “En sus mejores momentos su música alcanza una calidad de la belleza que no deja dudas. Una belleza nada rebuscada, que pareciera seguir un determinismo natural”. Determinismo claro en voz de Pamela Méndez:

Atrapar un momento

“Busco atrapar el momento de algo que he sentido de modo profundo, como yo realmente lo he percibo y de un modo lo más sincero posible. Cada vez que canto una canción y la vuelvo a cantar intento hacerlo como si nunca antes lo hubiese hecho... como si fuera mi realidad hoy y ahora. Es lo que busco transportar con mis canciones, intento imitar eso que he sentido en determinado momento: recrearlo como si fuese una actriz para conservar ese sentimiento profundo y compartirlo con otras personas”.

Es el caso de ‘home’, una de las piezas estrellas del acetato de esta joven, cuyas canciones flotan por su ligereza, y pese a ello, duelen, haciendo eco de las impresiones sobre el CD de Méndez que publicó el 'SonntagsZeitung'. Este dominical zuriqués considera a Pamela como "una nueva maravilla suiza en el terreno musical del pop".

Nostálgica, rebelde

El timbre de su voz y esa unión intrínseca con su guitarra hacen que la joven no pase desapercibida, pero sobre todo es la sinceridad que ella transmite la que atrapa al que la escucha.

La madre de Pamela es suiza y con ella la joven ha conocido la rigidez que esta sociedad impone.  En ‘home’ también se asoma una figura materna que denota ese choque entre el “debe ser” y el intento de simplemente “ser” de una joven vida: “Tu madre te ha dicho ayer cuánto ha pagado por ti todos estos años… el dinero le preocupa, pero ¿también tus lágrimas?”…

 

Sus canciones–todas en inglés- surgieron en la intimidad de su habitación en un internado situado en las montañas bernesas. El adiós a la vida en familia, la mirada a la reproducción entre los jóvenes de los estereotipos, la sociedad de consumo, el amor… sabor a nostalgia y rebeldía se combinan en frases claras de Pamela, que se sabe suiza, pero no del todo…

"La gente piensa que soy suiza"

“Deja huella el hecho de crecer en dos culturas, pues se adquiere una mirada desde un ángulo exterior, pues no perteneces ni a una, ni a la otra. Tal vez por eso soy artista, porque observo desde afuera, porque no me puedo identificar realmente con Suiza y ante esa distancia puedo narrar mis historias. Es muy interesante: uno está y no está, lo veo todo desde afuera, como un observador”.

Pamela canta en español, pero no lo habla… En la presentación de su disco la acompañó su padre en el escenario con ‘Porque te quiero a ti’, de Joan Manuel Serrat. Fue una decisión espontánea, como su progenitor… y ella sabe que algo de ese otro modo de ver la vida lo lleva en su sangre:

“Veo que funcionó de modo distinto a los otros, pero no tengo problema alguno de integración. Primeramente, no soy ‘una morena’ y hablo el dialecto local. La gente piensa que soy suiza y así, solo se concentra en mi persona. Pero debido a que tengo un padre mexicano y esa mirada externa que antes comentaba, veo realmente qué tan racistas pueden ser las personas, más de lo que uno pudiera pensar”, concluye la joven promesa de ojos verdes, frescos y bien abiertos. 

Pamela Méndez

Hija de madre suiza y padre mexicano,  nació en Argovia hace 23 años. A la edad de doce años y tras un sinuoso inicio escolar ingresó al internado Ecole d’Humanité.

En esa institución, que se encuentra en las montañas bernesas, en plena naturaleza y separada de toda influencia mediática, permaneció 4 años.

A los 16 se mudó a Berna donde continúo sus estudios de bachillerato y concluyó el primer años de Jazz en la Escuela Superior de Música de la capital.

Pamela presento su disco ‘I Will Be Loved’: a finales de febrero con el apoyo del músico y productor Luk Zimmermann (LUNIK)  y el alquimista del sonido Julian Sartorius,

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