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Una noche de cuentos en toda Suiza

Los niños son los más interesados si se trata de cuentos. Keystone

Bajo el lema "¿Amigos? !Amigos!", más de 450 organizadores en todo el país participaron en la 16ª Noche de Cuentos de Suiza realizada el pasado 10 de noviembre.

Este contenido fue publicado el 13 noviembre 2006 - 15:05

En Berna, la Biblioteca de Länggasse fue una de las que permitió a niños y adultos sumergirse en el mundo de fantasía narrado por Jürg Steigmeier. Una experiencia singular.

Como se esperaba, fueron cuentos suizos sobre osos, fantasmas y montañas, cuentos divertidos y de suspenso. Sólo el más pequeño de los asistentes, un niño de tres años, abandonó la sala para buscar libros en la biblioteca.

Los demás, niños y adultos, escucharon las narraciones absortos, durante hora y media. "Me gustó mucho la forma en que Steigmeier presentó los cuentos, hubo momentos de tensión, pero también nos reímos", dijo Sandra, quien estaba acompañada de su hermano y su madre.

Esta adolescente de 14 años lee "todo lo que llegue a mis manos", sobre todo novelas e historias policiales y prefiere leer a ver televisión.

En cambio Julián, de 10 años, no se define precisamente como buen lector, pero su apertura por lo novedoso lo llevó a la Noche de Cuentos. "En un afiche vi que el año pasado hubo una actividad similar y pensé que podría ser algo interesante. Así fue. El cuentista ha narrado historias de manera muy viva".

Cuentos suizos en dialecto 'suizo alemán'

Steigmeier está comprometido cada año con la Noche de Cuentos Suiza. "Soy un cuentista profesional y me interesan las costumbres suizas, las superticiones. Mis narraciones vienen de las diferentes etnias y grupos que habitan este país", declaró a swissinfo.

Maestro de jardín de infancia, Steigmeier tiene una colección de cerca de 1.000 libros de cuentos suizos y va a los lugares de donde vienen las historias para investigar. Una de sus principales actividades es traducir a 'un buen suizo alemán' textos escritos en alemán estándar.

"No soy autor de cuentos, pero cuando encuentro diferentes variaciones de cuentos suizos hago un 'Patchwork', una combinación de cuentos, los que más me gustan, y reproduzco una nueva historia que, sin embargo, no considero como propia, apunta este narrador que al año tiene cerca de 80 presentaciones.

Nuestra sociedad es más visual que auditiva

Steigmeier considera que la televisión es la causa de que hoy se lea menos y se escuchen menos cuentos.

"Los niños y los adultos, la sociedad entera es más visual, funciona más por los ojos, ya no tanto por los oídos. Uno puede leer, pero escuchar una historia narrada está un nivel más allá, es mucho más que leer uno mismo la historia".

Este criterio es plenamente compartido por una asistente a la noche de cuentos que no quiso dar su nombre. "Esta actividad me ha gustado mucho porque contar historias es algo que se da muy poco en nuestro tiempo, escuchar lo que otro cuenta, lo que sale de sí mismo, tiene una cualidad especial".

Por eso realizar una noche de cuentos es una gran idea, agregó. "No creo que actualmente, con Internet, con tantos diarios, se lea menos, pero no se trata de la cantidad, sino de la calidad de lo que uno recibe. Para mí es fascinante que el camino para llegar a una historia lo haga otra persona y no la técnica".

Justamente estas personas hacen posible que la Noche de Cuentos haya llegado a su 16ª edición y que se mantenga vivo un oficio como el de Steigmeier. "Todavía hay gente, niños que gustan escuchar historias contadas por otros", dice el narrador, que nada contra la corriente impuesta por la sociedad visual.

Lo importante es la interacción con quien escucha

Para mantener vivo el interés de su público, Steimeier narra en suizo alemán, de manera sencilla y directa, sin dar muchas vueltas, se vale de juegos, habla con los presentes, si es necesario, les saca los zapatos. "El sentido del oído todavía está allí, uno sólo tiene que volver a sensibilizarlo contando buenas historias", precisa.

Steigmeier estaba satisfecho con la respuesta del público, que no vino en masa. "Creo que en Berna es un poco dificil congregar a más gente (ríe), no sé de qué depende eso, pero yo puedo contar con gusto historias delante de sólo 5 personas, dice este cuentista del cantón Argovia.

Preguntado por la tradición oral de los cuentos en Suiza, Steigmeier refirió que el último cuentista oral oficial que tuvimos murió a comienzos de 1900. "Se llamaba Barba Plasch y era de los Grisones. La industrialización llegó más tarde a las zonas suizas montañosas y ello permitió que allá se mantenga esta tradición por más tiempo".

Como cuentista debo aceptar que las historias cambian, también cuando se transmiten oralmente, y por ello uno tiene que reflexionar hacia dónde se dirigen hoy las historias. Allí aparece siempre algo nuevo, reflexiona este cuentista de 45 años.

Bibliotecas fomentan la integración

Agnes Simonin, directora de la biblioteca Länggasse, señaló que toman a parte de la Noche de Cuentos "porque éste es un proyecto nacional y porque a muchas familias usuarias les parece buena idea realizar una actividad para padres e hijos una vez al año".

Simonin estaba satisfecha por la forma en que transcurrió la actividad. "Creo que la gente se ha alegrado mucho", dijo.

En los 10 años al frente de la dirección de esta biblioteca, Simonin no ha notado que la gente lea menos. "Entre nosotros, en este barrio, hay muchas familias que vienen con sus niños. De acuerdo a las estadísticas, cada año tenemos el mismo número de lectores y lectoras".

La biblioteca ofrece lectura de entretenimiento, música, videos, filmes, literatura para niños y adultos, libros especializados. "En nuestra central tenemos libros en varios idiomas, entre ellos en español. Y nuestros clientes son suizos, alemanes, tamiles, croatas, inmigrantes de muchas nacionalidades".

"Nuestra biblioteca- concluyó- tiene un rol para la integración porque los niños inmigrantes vienen con sus maestras, con sus padres y muy pronto se prestan libros en alemán y aprenden rápido este idioma, lo que es muy importante para la integración".

swissinfo, Rosa Amelia Fierro

Contexto

En la Noche de Cuentos se cuenta sobre un mismo tema, se lee en voz alta, se recita o se hace teatro, en algunos lugares hasta que llegue la madrugada.

La concepción de la actividad corre por cuenta de clases, bibliotecas, jardines de infancia, librerías, grupos de jóvenes y otras organizaciones.

Los organizadores de esta actividad son el Instituto Suizo de Medios para Niños y Jóvenes (SIKJM) y la Bibliomedia de Unicef Suiza.

Es apoyada por el Patronato del Presidente Federal Moritz Leuenberger.

Una de las principales tareas del SIKJM es desarrollar proyectos para fomentar la lectura.

Independientemente del idioma oficial, de su procedencia o de su idioma materno, estos proyectos deben animar a niños y jóvenes el hábito de la lectura.

Bibliomedia Suiza es una fundación pública que trabaja por el desarrollo de bibliotecas y el fomento de la lectura.

La 'Biblioteca de bibliotecas' ofrece sus servicios a bibliotecas municipales y a bibliotecas escolares.

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Datos clave

La Noche de Cuentos Suiza se realiza desde hace 16 años.

En la 16ª edición participaron 450 organizaciones en toda Suiza.

Se realiza todos los años, el segundo viernes de noviembre.

Este año se realizó bajo el lema "¿Amigos? ¡Amigos!".

Los temas amistad y diálogo intercultural son temas centrales de UNICEF.

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