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Un último intento por salvar a Ingrid Betancourt, en el caso de estar aún con vida.

(Keystone)

La misión humanitaria integrada por los países facilitadores -España, Francia y Suiza-, intenta asistir a los prisioneros enfermos de las FARC, pero los guerrilleros reclaman el canje de los cautivos por sus miembros presos.

La operación es un intento desesperado para no dejar morir en la selva a la ciudadana franco-colombiana Ingrid Betancourt, la rehén 'más cotizada' de las FARC.

El silencio es total en Berna. El Ministerio suizo de Asuntos Exteriores ha subrayado en más de una ocasión el valor de la mesura en cuestiones tan delicadas como la mediación entre las partes enfrentadas en Colombia.

Lo único que se sabe es que la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt -en cautiverio desde hace seis años-, estaba en un muy mal estado de salud y dejó de alimentarse a finales de febrero.

El hecho de que Betancourt se haya convertido en la más destacada de los 700 secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se debe a que la mujer, de 46 años, tiene pasaporte francés.

Luego de utilizar todos los caminos viables para conseguir su liberación, el Gobierno francés ha lanzado su última carta: enviar una misión humanitaria con destino incierto y a la espera de que las FARC les escuche.

Esta vez no existe intervención alguna del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien durante dos sendos rescates informaba a toda voz a los medios de sus contactos con los guerrilleros colombianos y de cómo transcurrían las operaciones.

El tono de Chávez no gustó a Álvaro Uribe y el presidente colombiano le cerró la puerta a la mediación, terminando con los intentos del dirigente venezolano por sumar el nombre de Betancourt a la lista de los 6 políticos liberados.

Por la solución humanitaria

Uribe tomó una decisión que bloqueó toda posibilidad de continuar las liberaciones. Envió una misión militar a la frontera ecuatoriana para terminar con la vida de más de una decena de personas, entre ellas, el número dos de las FARC, Raúl Reyes, uno de los principales contactos de los países mediadores: Suiza, España y Francia.

El conflicto político que se desató entonces entre Colombia, Ecuador y Venezuela acaparó los medios y quitó la mirada del apremio por rescatar a más de 30 personas en manos de las FARC -entre ellas, Betancourt y tres ciudadanos estadounidenses-, a cambio de la liberación de 500 guerrilleros.

Un compromiso largamente trabajado por el grupo de países mediadores, y en especial, por el representante helvético que ha mantenido los contactos pese a las circunstancias de un truncado proceso de paz.

"Suiza recuerda a las FARC la urgencia de liberar a todos los rehenes, en primer lugar, a los enfermos. Considera que esto constituye un imperativo y continuará con su compromiso de forma discreta para contribuir a una solución humanitaria a ese drama", indicó a swissinfo Carine Carey, portavoz del Ministerio helvético de Asuntos Exteriores.

Y en ese camino, Suiza forma parte de la misión humanitaria que hoy llegó a Colombia con representantes de España y Francia. Berna se concreta a inscribir en un comunicado: "Debido a las circunstancias, el Ministerio de Asuntos Exteriores no está en la posibilidad de proporcionar otras informaciones".

El presidente Uribe ha prometido que "una vez nuestras autoridades competentes sean informadas por la misión humanitaria sobre las coordenadas del sitio donde deben ingresar para proteger la salud que se deteriora de los secuestrados, de la doctora Ingrid Betancourt y de los otros secuestrados, nosotros, para facilitar el trabajo de esa misión humanitaria, suspenderemos allí las acciones militares."

Pero para eso aún falta camino por recorrer: "Todavía tienen que celebrarse conversaciones y negociaciones entre todas las partes interesadas (los tres países amigos, las autoridades colombianas y las FARC-EP), para definir la posibilidad de realizar una acción humanitaria a favor de los rehenes", advierte Maria Dos Anjos Gussing, jefa de actividades operacionales en Latinoamérica del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

swissinfo, Patricia Islas Züttel

Ingrid Betancourt

Nació en Bogotá en 1961 y posee las nacionalidades colombiana y francesa. Fue senadora y candidata a la presidencia colombiana.

Fue secuestrada por las FARC el 23 de febrero de 2002. Su retención generó una ola de protestas a escala internacional.

Se encuentra en cautiverio en la selva colombiana en condiciones precarias y, de acuerdo con su familia, su estado de salud es alarmante.

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CICR: guerra interna

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) afirma que en Colombia se dan los elementos suficientes que justifican hablar de una guerra interna.

El CICR ha repetido que el derecho internacional no permite la toma de rehenes. De no liberar a los detenidos, el Comité -en contacto regular con las FARC y otros grupos armados-, reclama desde hace tiempo que se permita el acceso de una misión médica.

El CICR está a disposición de la actual misión humanitaria y desde su sede central en Ginebra reitera que no debe olvidarse el drama de los entre dos y tres millones de desplazados que provoca el conflicto.

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Suiza, país facilitador

Desde la década pasada, Suiza participa en los esfuerzos para encontrar una salida pacífica al conflicto en Colombia.

Ha formado parte del 'Grupo de Amigos del Proceso de Paz' (junto con España, Francia, Suecia y Cuba) entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el gobierno.

Desde 2001, Suiza integra la Comisión Facilitadora Internacional' en las negociaciones entre el gobierno y las Fuerzas Revolucionarias Armadas Colombianas (FARC). Berna también participó en encuentros en la Zona de Despeje de ese grupo insurgente.

Actualmente Suiza es, junto con Francia y España, país facilitador del truncado proceso de paz colombiano.

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