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Encuentros entre familias suizas y artistas del mundo

La familia suizo-española Majo-Spicher y sus huéspedes españoles y argentinos. swissinfo.ch

El último día del Festival Internacional de Folclore, artistas de diferentes puntos del planeta pudieron conocer a Suiza por dentro, en la intimidad de los hogares helvéticos.

Este contenido fue publicado el 29 agosto 2006 - 18:02

En el 'Domingo familiar', como se ha bautizado a esta actividad que se realiza hace 20 años en el marco del festival, músicos y bailarines extranjeros son invitados por familias friburguesas para compartir el almuerzo y experiencias de vida.

Las familias extranjeras residentes en Suiza también abren sus puertas para recibir a huéspedes, generalmente de sus países de origen.

Los Majo-Spicher, una familia española-suiza, invita a su mesa a artistas extranjeros desde 1999. En siete años han pasado por su casa artistas de España, Perú, Ecuador, Portugal, Cuba, República Dominicana, México, y este año, Argentina y, de nuevo, España.

"Lo hacemos porque nos gusta relacionarnos con gente de otros países y otras culturas", dice la suiza Irene Spicher, cuya familia la integran su esposo Vicente, español, su hija Andrea Lucia de 13 años y su hijo Benjamín Manuel, de 6.

"Invitamos a artistas de habla hispana para intercambiar ideas sin tener que expresarnos por señas. El tiempo que están en casa es muy poco, ya que antes van a misa y de ahí salen a las 11.30 o más tarde, y nosotros vivimos en las afueras de Friburgo", indica Vicente.

Además, continúa, el sábado, después de las presentaciones, tienen fiesta y algunos artistas están muy cansados, por lo que debemos ser cuidadosos y no molestarlos con nuestra charla. "Ha ocurrido que se nos han dormido en el coche o después de la comida en casa."

Una experiencia positiva

"Para nosotros, hasta ahora ha sido una experiencia positiva", dice Irene de su encuentro con los artistas. "Vienen personas agradables y con algunas aún mantenemos contacto, lo cual nos alegra muchísimo".

Andrea Lucia dice que le gusta tener invitados desconocidos en casa "aunque después me pongo triste cuando llega la hora de despedirse". A Benjamín Manuel, lo que más le gusta son los vistosos vestidos; sus favoritos son los del flamenco de las bailarinas.

La comida que presentan los Majo-Spicher a sus huéspedes es variada. "Especialidades suizas como el "Bärnerplatte" con carne ahumada y col agria pueden no agradar, entonces buscamos otras opciones", dice Irene.

Este año también tuvieron "gente muy agradable y abierta", a decir de la dueña de casa. Entre asados, verduras, gratinado de papas ("y arroz, por si acaso, nunca se sabe lo que les gusta"), una tarta de queso, una 'Selva Negra' y un buen café, hablaron "de todo".

Eli Castro, de la compañía flamenca 'Carmen Guerrero' fue una de las invitadas de los Majo-Spicher. "El almuerzo fue estupendo, muy ameno, hemos compartido temas del festival, de la cultura, el idioma", dice.

Volver, pese al clima suizo

Esta bailarina andaluza estuvo por primera vez en Suiza, donde sintió "mucho cambio de aire, porque aquí todo es diferente, es muy verde, hay muchos lagos". Le gustaría volver otra vez para ver todo más de cerca, con más tiempo. ¿A pesar del clima gris? "Da igual", responde.

Jesús Macías, de la misma compañía, opina que el festival "estuvo muy bien organizado, con muchas actuaciones. Nos sorprendió la reacción de los suizos, no esperábamos tanta expectativa, creo que hemos causado buena impresión".

"La familia nos dio un trato fenomenal", refiere. "En otros países hemos encontrado una barrera - comidas muy diferentes a la nuestra - aquí no. Hemos comido a la mar de bien, regreso con unos kilitos demás. También me gustaría volver para conocer más de Suiza", declara el "bailaor".

Argentinos cosecharon muchos aplausos

Para Daniel Álvarez, del grupo 'Nuestras Raíces' de Argentina, "es una gran emoción participar de este festival y haber conocido a tanta gente de otras nacionalidades, de habernos integrado y relacionado con otra culturas e idiomas".

El público suizo, muy exigente y poco expresivo, pero muy respetuoso, ha respondido más de lo que esperábamos. En particular, nos han aplaudido mucho, declara.

Álvarez califica de maravillosa su experiencia con los Majo-Spicher. "No sabíamos con quiénes nos íbamos a encontrar, qué vida llevaban, cuáles eran sus comidas y la verdad es que nos sorprendieron. Me gustó la calidez con que nos recibió esta familia, su amabilidad con nosotros, estamos muy agradecidos."

Felipe Zúñiga, argentino, aprecia el intercambio cultural con otros artistas y el encuentro con la familia. "Conocen bastante de Argentina. Vicente tiene un primo en Buenos Aires. La comida fue rica, nos dieron regalos, nos hubiera gustado estar más tiempo con ellos."

La adolescente Andrea Lucía, que gustó del vestido de flamenco de Eli y de las botas de los argentinos, dice convencida que en el próximo festival, ella y su familia seguirán abriendo las puertas de su casa a artistas de otros países.

"La verdad es más fácil que familias de las comunidades extranjeras abran sus puertas a los artistas", reconoció Jacques Peiry, presidente del festival. Al final, los 250 artistas pudieron compartir con una familia suiza o extranjera.

Una de las comunidades más activas fue la colombiana. Para ellos, el festival fue una ocasión para demostrar cuán vivos siguen sus valores, su música. Portando banderas de su país acompañaron a 'Carmen López' a cuanta presentación tuvo en Friburgo.

Este gesto conmovió a Francisco Castañeda, director de este grupo colombiano que se presenta en este festival por tercera vez. "Ver a muchos colombianos con nuestra bandera fue emocionante, me llenó de orgullo".

Niños suizos bailando cumbia

Pero Castañeda también sintió el calor humano de los suizos. "Friburgo siempre nos recibe muy bien. Sobre todo los niños, que muestran su alegría espontáneamente, me alegraron y motivaron mucho, ellos no tienen reparos en bailar nuestra cumbia".

¿Y los adultos? "Son amables, nos ofrecieron buena comida y alojamiento, son bien organizados. Los horarios son precisos, creo que ésta es una característica suiza, la disciplina es buena", responde.

La reticencia suiza para recibir a huéspedes extraños en casa tampoco llegó a oídos de Juan Bautista Barbato, presidente de la delegación ‚Nuestras raíces' de Argentina, que se presentó por primera vez en Suiza.

"Suiza nos ha recibido muy bien, estamos maravillados de la forma en que nos han atendido, sobre todo el lado humano. Los latinos tenemos la idea del suizo estructurado, pero no. En el desarrollo de este festival hay corazón".

swissinfo, Rosa Amelia Fierro

Contexto

El folclore colombiano combina influencias africanas, españolas e indígenas.
- Entre los ritmos caribeños de la costa atlántica no falta la cumbia, el congo, el mapalé y la puya.
- En la costa pacífica destaca la jota y la polca mazurca que son ritmos de origen europeo, pero transformados y adaptados por los descendientes de africanos.
- En el interior, donde se encuentran las principales ciudades colombianas, se ha desarrollado la danza del bambuco, el torbellino, el pasillo, el sanjuanero, san pedro, san juanito... .
- El tango es el baile más conocido de Argentina. Hay un tango antiguo, de principios del siglo XX; el tango moderno o de Gardel, de las décadas del treinta y cuarenta. Y finalmente está el tango estilizado que apareció en la última década del siglo pasado.
- 'Nuestras raíces' trajo a Suiza cuadros de cinco regiones del país. En total, el folclore argentino se compone de 78 tipos de música distinta.
- Allí se mezclan influencias españolas, italianas, alemanas, polacas, africanas y naturalmente la influencia indígena, que no es una sola: guaraníes, mapuches, incas...
- La compañía 'Carmen Guerrero', fundada en 1986, está formada por 30 'bailaoras' y 'bailaores', músicos y cantantes. Joven e innovadora, desarrolla constantemente sus programas y coreografía de acuerdo a las nuevas tendencias, sin por ello dejar de lado la autenticidad del folclore de Andalucía y del legendario flamenco.

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