Estrellas y lluvia en inauguración de Locarno

Miles de espectadores acudieron al banderazo de salida. Keystone

De todo hubo la noche del jueves en la 'Piazza Grande' de Locarno, que es la sala de estar de los aficionados al cine y a las noches tibias del sur de Suiza. Cielo estrellado y luego nubarrones amenazadores no desanimaron a nadie. Una nueva directiva, elegante y acogedora, saludó al público entusiasta.

Este contenido fue publicado el 05 agosto 2001 - 11:01

Un aplauso largo y tendido para la nueva brigada encargada de organizar el festival internacional de cine número 54 de Locarno: El presidente Marco Solari, la directora artística Irene Bignardi, colaboradores y jurados.

También en esta jornada inaugural, los organizadores de la reseña cinematográfica entregaron a la revista francesa 'Les Cahiers du Cinéma' un Leopardo de Honor en su medio siglo de vida.

Mucha expectación había por la película escogida para abrir las noches mágicas de Locarno.

'Final Fantasy', del programador de videojuegos japonés Hironobu Sakaguchi, autor de programas que han vendido en el mundo más de 40 millones de copias. Entre sus muchos éxitos se encuentra el video interactivo homónimo en nueve versiones. El filme, de 35 mm., ha sido adaptado para un público más amplio.

'Final Fantasy' hace ver por primera vez, en modo realista, actores sintéticos, realizados digitalmente con la 'computer graphics'. Los personajes tienen gestos y movimientos humanos tan verosímiles, que llega a inquietar el ojo del espectador.

El contenido, sin embargo, no está a la altura del aspecto formal. Hacía el final el filme resulta incluso largo y repetitivo. Lástima por el tiempo (4 años) requerido para su realización y por los recursos que fueron empleados (entre otros, un estudio digital en Hawai). Sugestivas, las voces de los protagonistas, prestadas por actores famosos como Donald Suttherland.

Para este viernes los interesados en las propuestas latinoamericanas podrán ver la película brasileña, 'Bicho de siete cabezas', por cierto, la única venida de esa región para colocarse dentro de la competición para el Leopardo de Oro, la máxima presea en el Festival de Locarno.

Lupita Avilés, Locarno

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