Festival de Solothurn El 'blues' del humanitario

El limpiado humanitario de campos de minas en zonas de conflicto es el objetivo de la fundación Digger.

El limpiado humanitario de campos de minas en zonas de conflicto es el objetivo de la fundación Digger.

(Les Productions JMH)

El documental ‘Nettoyeurs de guerre’ explora el trabajo y las dificultades cotidianas que afronta ‘Digger’, una organización humanitaria dedicada a limpiar los campos minados en zonas de guerra.

La realizadora suiza Orane BurriEnlace externo ha presentado su documental el pasado sábado en el Festival de Solothurn y ha charlado con swissinfo.ch.

Orane Burri, realizadora de ‘Nettoyeurs de Guerre’, documental proyectado por el Festival de Solothurn.

(Rodrigo Carrizo Couto / swissinfo.ch )

El Festival de SolothurnEnlace externo, consagrado en exclusiva al cine suizo, proyectó el 23.01 el documental ‘Nettoyeurs de Guerra’ (limpiadores de guerra) de la realizadora Orane Burri. La cinta observa el trabajo de Frédéric Guerne, un hombre carismático que ha creado y dirige la fundación DiggerEnlace externo, con base en Tavannes.

Digger limpia de campos minados zonas de guerra, desde Serbia hasta países en África y Asia. Viendo esta película descubrimos curiosidades como que en ciertos lugares del mundo (por ejemplo, Mozambique) se usan ratas entrenadas para tareas de desminado, o que “las minas actúan a partir de los dos kilos, por lo que es tan habitual que afecten a los niños”, según explica Guerne en el filme. También que existen dos tipos de desminado. El militar, en el que solo liberan una zona específica para permitir un ataque. Y el civil o humanitario, que limpia toda una región.

Pero ‘Nettoyeurs de Guerra’ no pone el foco tanto en las tareas en el terreno, sino en el ‘backstage’ de las organizaciones humanitarias: las dificultades para conseguir apoyos políticos, y sobre todo las complejidades de conseguir fondos en un mercado en el que existe enorme competencia, cada vez más profesionalizada.

¿Pero qué es Digger? Se trata de una máquina, que recuerda a un pequeño tanque, con sus orugas y blindaje, el todo coronado por la bandera suiza. El ingenio atraviesa los campos minados y gracias a rodillos metálicos presiona las minas hasta hacerlas explotar, acelerando así las tareas de desminado y salvando vidas. “Cuando logramos eliminar una mina, sabemos que le hemos salvado la vida a una persona. Y solo por eso, todo nuestro esfuerzo ya vale la pena”, valora Frédéric Guerne.

Digger:

Digger es una fundación sin ánimo de lucro basada en Tavannes, Suiza. Tiene por objetivo el limpiado humanitario de campos de minas en zonas de conflicto. Dado su carácter de fundación no lucrativa, no puede invitar a participar a inversores y la totalidad de sus beneficios se revierten en proyectos humanitarios.

Digger DTR consiste en la construcción de una máquina de desminado que usa lo mejor de la tecnología y el saber hacer suizo. A ello se suman proyectos que se venden a los países para realizar la limpieza. Los fondos necesarios son gestionados por Digger, tanto en Suiza como en otros países, para que el desminado esté al alcance incluso de los países más pobres.

Digger fue fundado en 1998 por Frédéric Guerne, ingeniero en electrónica de la EPFL, en colaboración con Michel Diot. Una máquina Digger cuesta hoy unos 500 000 francos, lo que equivale al precio de un camión de basura en Ginebra.

Una película nacida de un encuentro

Antes del estreno, swissinfo.ch se encuentra con la joven realizadora de ‘Nettoyeurs de Guerre’ para una extensa charla. “La película tomó unos tres años de trabajo, entre rodaje y producción. Y Digger me abrió sus puertas totalmente una vez que supe ganarme su confianza”, explica Orane Burri. Interrogada sobre los orígenes del proyecto, comenta: “La película nace de un encuentro. Como siempre. Un amigo me contó que se dedicaba a desminar zonas de guerra, lo que despertó mi curiosidad”.

Aunque Burri comenta que, “el verdadero tema central de ‘Nettoyeurs de Guerre’ es el de cómo sobrevivir en el cada vez más complejo medio humanitario, sobre todo cuando solo tienes una pequeña estructura, como es el caso de Digger”. De hecho, el documental muestra claramente que hoy en el sector humanitario es muy necesario conocer a fondo las reglas del marketing para lograr vender proyectos.

“No entender el mundo del marketing y las relaciones públicas puede ser un error fatal para un proyecto humanitario. No tener buenos contactos con la prensa…o no pensar en invitar a los políticos a las presentaciones son errores de principiante que se pagan caro”, analiza la joven cineasta de Neuchâtel.

Pero en el campo de lo humanitario parece que fuera pecado hablar de ventas o marketing. A menudo Frédéric Guerne se pregunta en la película si a veces no sería mejor pagar los sobornos necesarios que permitirían avanzar a sus proyectos y cubrir salarios, antes que mantener “una moral de boy-scout”. Pero el ingeniero opta siempre por la recta vía al final.

“Por ejemplo, los diplomáticos tienen que entender que Digger es una organización que les otorga una ventaja y les deja en buena posición ante sus gobiernos. No es solo una operación de venta”, comenta tras una situación en la que descubrimos que un país africano se gasta 43 millones de francos en construir una escuela rural, mientras dice a Digger que carece de fondos para proyectos de desminado.

“Pero la gran paradoja es este círculo vicioso: Digger limpia de minas las zonas de guerra, pero al mismo tiempo necesita que siga habiendo zonas de guerra y campos minados para que el proyecto sea viable y durable. Es una situación curiosa”, comenta a su vez Burri.

Orane Burri

Nace en Neuchâtel (Suiza) en 1982. Realiza estudios de cine en París.

Se da a conocer gracias al documental ‘Tabou’ donde analiza el suicidio de un amigo de infancia. La película tuvo un gran impacto mediático y recorrió festivales de diversos países.

Comienza una carrera como directora de publicidad, en particular realizando spots para marcas como Nintendo y Orange.

En 2015 estrena ‘Nettoyeurs de Guerre’ en el Festival de Soleure. En la actualidad prepara su primer largometraje de ficción.

¿Cuánto cuesta contratar los servicios de Digger? “La máquina Digger es lo más barata posible. En realidad lo que se vende a los países es el proyecto global de desminado. Digger busca los fondos que hagan posible el trabajo, incluso para países sin recursos. Pero es cada vez más difícil ver aprobados nuevos proyectos de desminado, cuando las minas son cada vez menos”.

Las dificultades de ser cineasta en Suiza

Al parecer las dificultades no se limitan al terreno del desminado. Ser cineasta en Suiza parece también una profesión de riesgo. De hecho, Orane Burri explica que cada vez es más difícil sacar adelante proyectos y que ganarse la vida, incluso con una carrera confirmada, es cada vez más difícil.

Aunque la joven realizadora se dedica también a la publicidad, una rama rentable. ¿Eso no le plantea problemas éticos como documentalista? “Aprendí mucho efectuando publicidades por encargo”, analiza. “Pero no se puede trabajar para Nintendo u Orange y luego hacer documentales de denuncia. Es una cuestión de coherencia. No puedo criticar el capitalismo y realizar al mismo tiempo publicidades para hacer más grande el capitalismo. Aparte, cuando haces filmes publicitarios tu disponibilidad tiene que ser absoluta. No puedes hacer otra cosa, lo que no me deja tiempo para mi trabajo”

Y volviendo a ‘Nettoyeurs de Guerre’, al finalizar la película, recuerda que en 2011, 42 donantes dieron 467 millones de francos a 66 países. Pero aún quedan 56 países con campos minados. Orane Burri concluye diciendo: “es por eso que pienso que el documental no debería mostrar solo las cosas que van mal, sino también los elementos positivos y los progresos, aunque esta actitud sea inusual”.

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