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La colonia suiza en Misiones

La Casa Suiza de Oberá.

(swissinfo.ch)

Hablan dialecto suizo alemán. Regresan a su patria para trabajar y aumentar las cotizaciones al seguro de vejez.

Son miles los suizos que emigraron entre 1920 y 1940 a Misiones, provincia argentina fronteriza con Brasil y Paraguay.

Se consideran misioneros, como se denomina en Argentina a los habitantes de la provincia meridional de Misiones, donde se conservan las ruinas de la utopía jesuítica de una sociedad cristiana e igualitaria para los indígenas autóctonos.

Casi todos los cultivadores de hierba mate o de té se sienten orgullosos de sus raíces helvéticas presentes en la lengua, la cultura, el trabajo, así como en la manera de afrontar la vida y las dificultades socioeconómicas que atraviesa Argentina.

Son virtudes que destacan los mismos misioneros. Aníbal Vogel, descendiente de alemanes que emigraron a fines del siglo XIX, primero a Brasil y luego a Argentina, es el alcalde de Ruiz Montoya, una de las localidades símbolo de la emigración suizo alemana en el país sudamericano.

"Gracias a los suizos, nuestra comunidad es mucho más activa que otras de la provincia y del país", manifiesta a swissinfo.

Valor añadido, Suiza

Son cerca de 2.500 los suizos inscritos en el registro consular que viven en la provincia de Misiones. Pero se estima entre 10 y 15 mil los descendientes de suizos que han perdido la ciudadanía helvética y que hoy se consideran jurídicamente argentinos.

Schegg, Zimmermann, Muster, Bürki, Schweri, Moor, Weber, Glocker, Kluser, Flückiger, Meyer, Schäffer, Herzog. Trümpler, Kohli, Scherer son apellidos corrientes en la provincia de Misiones.

Sus padres y muchos de ellos se vieron obligados a abandonar sus localidades natales en los cantones de Lucerna, Turgovia, Argovia, Friburgo, porque en las décadas de 1920 a 1940 Suiza no era el país rico y próspero que conocemos hoy.

En Misiones encontraron campos cien o mil veces más extensos que las minúsculas parcelas de terreno en la patria, insuficientes para saciar el hambre. Terrenos arrancados a la selva subtropical a golpes de machete y de enormes sacrificios.

Educación y formación

En Misiones encuentran trabajo, campos que cultivar para dar de comer a sus familias. Pero faltan escuelas. Y para los suizos la enseñanza es fundamental.

A diferencia de otros grupos étnicos, los emigrantes suizos sabían leer, escribir, sumar y restar.

El sueño de ofrecer a sus hijos una formación no sólo básica, sino también profesional de calidad se concretizó en 1962, con la inauguración del Instituto Línea Cuchilla, una escuela agrícola y técnica, cuya fundación se debe a la capacidad visionaria del pastor evangélico Jorge Bäschlin y a Alberto Roth.

Hoy el Instituto Línea Cuchilla festeja el cuadragésimo aniversario de su fundación y representa un modelo en el caos que atraviesa la escuela pública argentina.

Un cuerpo docente y administrativo formado por una setentena de personas se encarga de formar a más de 400 alumnos y de transmitirles, con el ejemplo, valores como el del empeño, el respeto y la solidaridad.

La pesadilla del seguro de vejez

El sueño del oro verde se está transformando no obstante en una pesadilla. La crisis económica en Argentina tiene repercusiones dramáticas en los salarios.

Ursula Schegg, de 37 años, maestra en una escuela elemental pública y madre de cuatro hijos, resume la situación que viven muchos suizos de Argentina.

Unos ingresos mensuales de aproximadamente 180 pesos, equivalentes a 65 francos suizos, y una prima anual mínima que cotizar al seguro de vejez suizo (AVS) de 756 francos. "Para pagar las cotizaciones tendría que trabajar todo el año", afirma desconsolada.

Walter Glocker, de 46 años, agricultor y padre de dos hijos, tiene que trabajar 50 hectáreas de terreno de hierba mate, es decir, unos 500.000 metros cuadrados, sólo para pagar las contribuciones para él y su esposa.

En el caso de Miguel Kluster, de 45 años y padre de cinco hijos, es su madre jubilada (recibe una pensión mensual de 1.030 francos de Suiza) quien paga las contribuciones. "Esta no es una solución. Yo no puedo depender de mi madre para seguir pagando las contribuciones anuales mínimas", puntualiza.

Dignidad: eso es lo que distingue a los suizos de Argentina incluso en situaciones de extrema dificultad, como las que atraviesan en estos momentos nuestros 'hermanos emigrados'.

Sergio Regazzoni, enviado especial de swissinfo a Argentina

Datos clave

Misiones: más de 2.500 suizos
Descendientes de suizos: entre 10 y 15 mil
1920-1940: principal flujo migratorio
Originarios de Lucerna, Turgovia, Argovia, Basilea y Friburgo

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Contexto

La colonia suiza en Argentina vive una situación difícil.

Pagar las cotizaciones mínimas al seguro de vejez es el principal problema.

La contribución mínima de 756 francos por año equivale al sueldo anual de una maestra de enseñanza elemental.

Para pagar las cuotas mínimas un agricultor tiene que cultivar al menos 250.000 metros cuadrados de terreno.

Algunos tienen una vida digna con la ayuda de la pensión mínima del AVS (1.030 francos por mes) que perciben sus padres.

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