Navigation

Mapuches luchan por sus territorios ancestrales

Los mapuches, en lucha por sus tierras. Keystone Archive

En Argentina, los mapuches siguen marginados. En el pasado, parte de sus tierras se destinaron a colonos europeos, entre ellos suizos. Hoy, más tierras se dan en concesión a grandes empresarios, entre los que figura más de un suizo.

Este contenido fue publicado el 10 octubre 2006 - 19:53

Organizaciones suizas como Incomindios se suman a la causa de ese pueblo: recuperación de sus tierras y su cultura ancestral.

En la quinta de la serie de conferencias organizada por la Asociación Latinoamérica-Suiza (ALAS) en Berna, Arne Baurecker, colaborador de Incomindios Suiza, trató el tema 'El pueblo mapuche y la interculturalidad', y denunció la condición marginal de esa población.

"Hay empresas suizas insertas en territorio mapuche", advirtió Baurecker. Incomindios Suiza sigue el caso del suizo-italiano Domenico Panciotto, quien "por la concesión durante 99 años de dos mil hectáreas de tierras paradisíacas pagó únicamente 20.000 dólares".

"Alrededor de su hotel de cinco estrellas, Panciotto ha construido una cerca para que los ciervos, que los turistas puedan cazar, no escapen. De paso, impide a los mapuches entrar a la zona, les ha prohibido recolectar leña o frutos silvestres en toda el área", informó Baurecker.

En diálogo con swissinfo, ratificó que Panciotto ha instalado su proyecto turístico dentro de Pulmarí, la región de mayor biodiversidad de la provincia de Neuquén, hábitat mapuche.

"Pulmarí es administrada por el estado nacional y provincial, y supuestamente por los mapuches. Pese a que el estatuto de esa corporación prevé el desarrollo socioeconómico de esas comunidades, se entregaron concesiones arbitrarias a inversores de mucho poder económico como Panciotto".

Los mapuches, a su vez, exigen al gobierno la supervisión de las concesiones y la restitución de tierras que consideran suyas, tierras donde han vivido durante siglos, donde están sus cementerios y otros lugares que consideran sagrados.

Propiedad privada sobre derechos históricos

El primer intento de Panciotto para desalojar a los mapuches fracasó por la intervención de la justicia argentina, después el empresario acudió a la Embajada Suiza, que intervino para que se cumpliera el acuerdo suizo-argentino sobre protección y promoción recíproca de inversiones.

Con ello, sostuvo Baurecker, Suiza desconoció acuerdos internacionales que amparan los derechos indígenas. "Nuestro gobierno está comprometido, más aún como miembro del Consejo de Derechos Humanos. Debería actuar con más cuidado en este caso".

Baurecker lanzó una mirada retrospectiva a la Argentina de la dictadura militar y al gobierno de Menen, quien "destruyó los bienes construidos por los argentinos durante décadas, dio carta libre a las multinacionales para saquear los recursos, liberó a militares torturadores...".

Era una Argentina altamente politizada, la prensa denunciaba la corrupción, había protestas... hoy ha recobrado la calma, consume, exporta, sobre todo soja transgénica, paga la deuda externa y Kirchner, con medidas simbólicas, se asegura su puesto de trabajo, criticó.

En su opinión, nunca antes la brecha entre pobres y ricos fue tan grande. Pese a sus grandes recursos naturales, todavía mueren niños argentinos por desnutrición. Ni la oposición ni el gobierno asumen responsabilidades por los pobres. La administración sigue siendo corrupta.

Un millón de argentinos, mapuches

"Cuando hablo de interculturalidad me refiero a la relación entre la cultura de los pueblos originarios- como se autodenominan los mapuches- y la cultura dominante", dijo Baurecker, no sin antes explicar las causas y consecuencias de la exclusión de la población indígena.

Compuesta por 25 etnias, ha sido olvidada hasta por las estadísticas, de un estado mono cultural. "Pero un millón de argentinos se reconocen hoy descendientes o parte de esas poblaciones que tienen otra cultura social y ecológica".

El pueblo mapuche, el único que no fue sometido por la corona española, fue después diezmado – un 90% de su población fue masacrada- por militares en una campaña de exterminio apoyada también desde Europa, recordó el suizo.

Otra parte fue obligada a desplazarse hacia el norte, donde sus integrantes trabajaron en condiciones de semiesclavitud en plantaciones o como trabajadores domésticos. Pocas comunidades pudieron soportar estas catástrofes y recién ahora se recuperan.

Piden respeto por las diferencias

El Pueblo Nación Mapuche, como se autodefine, tiene normas jurídicas, educación, medicina, forma de gobierno, autoridades propias y quieren construir una interculturalidad basada en el respeto mutuo, precisó.

Si el gobierno de Kirchner se interesa por los indígenas es sólo como decoración folclórica o potenciales electores. Como el presidente, muchos ignoran que los mapuches pueden aportar mucho en la búsqueda de identidad de los argentinos, agregó este suizo que desarrolla proyectos de comercio equitativo con comunidades mapuches.

El derecho indígena argentino está muy avanzado a escala continental, pero no se aplica. Todavía se desalojan comunidades para obtener campos productivos para la soja o para empresas como United Colors of Benetton, que adquirió un millón de hectáreas y sigue expandiéndose, dijo a swissinfo.

También empresas mineras y petroleras invaden territorio mapuche y causan daños irreversibles, hay comunidades tan contaminadas que ya perdieron la capacidad de regeneración, agregó este miembro de misiones de observación en conflictos territoriales.

Muchos padres mapuches no envían a sus hijos a los colegios donde son discriminados y los cursos tienen contenidos racistas. Piden respeto por las diferencias culturales.

La deuda suiza con los mapuches

Lo positivo es que el último cambio de la Constitución provincial, en febrero 2006, reconoce la educación intercultural, además otros derechos mapuches como el control de los recursos naturales y de su territorio.

La recuperación de sus territorios es fundamental y en este sentido hubo logros en Argentina, señaló Baurecker, quien precisó que mapuche significa 'gente de la tierra'. "Ellos se conciben como parte de la tierra, no la ven sólo como medio de producción o especulación".

Baurecker indicó que Incomindios en Argentina apoya la elaboración de fundamentos para la educación intercultural a nivel secundario. "Los conocimientos tradicionales se van a plasmar en materiales didácticos y en un curriculum".

Este es un instrumento importante para lo que se va a construir a partir de la reforma constitucional neoquina, finalizó este suizo, para quien Argentina está lejos sólo geográficamente. "Muchos suizos que no pudieron subsistir aquí fueron para allá y desarrollaron su vida en territorio mapuche, les debemos mucho".

swissinfo, Rosa Amelia Fierro

Datos clave

Los mapuches en Argentina se concentran en Santa Cruz, Neuquén, Río Negro, en la provincia de Buenos Aires, en Mendoza y en la Pampa.

Tienen un intercambio fluido y nexos fuertes con los mapuches chilenos.

Para los mapuches, la división en dos estados es artificial. Hay familias y comunidades divididas por la frontera.

End of insertion

Incomindios Suiza

El Comité Internacional Incomindios fue fundado por indígenas y suizos, con el objetivo de apoyar a los primeros en su lucha por la autodeterminación política, económica y cultural.

Esta organización de derechos humanos asiste a los indígenas de América del Norte, Central y del Sur en forma material y moral.

A comienzos de los años 70, nativos de América del Norte y del Sur llegaron a Ginebra para presentar sus demandas a la comunidad internacional representada por la ONU.

Al mismo tiempo, buscaron personas interesadas en Europa para formar una alianza de apoyo a sus causas.

En 1974 se fundó Incomindios Suiza. Hoy existen organizaciones - bajo diferentes nombres- trabajando para apoyar a las comunidades nativas.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.