Noche Latina con alma africana

Parte de los integrantes de Mercadonegro posan para swissinfo. swissinfo.ch

Eliades Ochoa, la leyenda viva de la música cubana, fue la gran atracción de la Noche Latina del Festival 'Afro-Pfingsten' de Winterthur.

Este contenido fue publicado el 30 mayo 2007 - 19:33

Antes se presentó Mercadonegro, grupo de salsa 'made in Switzerland'. Después tocó Africando, orquesta formada en Nueva York en 1992.

La noche del 26 de mayo demostró que Suiza gusta de los ritmos latinos - el City Halle se llenó – y que la música del subcontinente no sería lo que es sin la influencia africana.

La gran expectativa que despertaron estos grupos, sobre todo Eliades Ochoa, hizo más difícil el acceso de la prensa a los artistas. Pero la estrella cubana de 60 años accedió sin preámbulos a una entrevista con swissinfo.

Antes quiso saber de dónde provenía quien lo entrevistaba. "Aahh, Perú", comentó con simpatía por el país sudamericano. Dejando de lado el cansancio del viaje, Ochoa dijo sentirse realmente "como nunca", ('Estoy como nunca' es el título de uno de sus solo-álbumes).

"Sí (ríe), eso dice la canción y la verdad es que me siento muy bien. Hemos venido como seis veces a Suiza, a este festival por primera vez. Me encanta venir aquí", dice el sonero y trovador que alcanzó fama mundial como guitarrista de Buena Vista Social Club.

"Con los suizos nos entendemos de lo mejor"

¿El público suizo? "El trato, el cariño de la gente es ejemplar, a pesar de que no tenemos el mismo idioma. Como andamos con el idioma universal de la música, bueno pues, nos entendemos de lo mejor".

¿Qué es lo que más extraña de Cuba? "Si la gira es un poquito extendida, me hace falta volver, aunque sólo sea por 15 días, para coger el sol caliente de Santiago de Cuba, llegar a la Casa de la Trova, tomarme algo y recibir esa inyección de juventud. A pesar de ser una casa visitada por todos los viejos trovadores, allí se encuentra una fuente de juventud".

¿Se siente satisfecho de que la música sea uno de los mayores productos de exportación cubanos? "Me alegro de ello. El son cubano es el plato fuerte del restaurante mío. No creas que es mentira, te lo digo en serio".

Antes, tocaba para vivir; hoy vive para tocar

¿Qué siente de ser uno de los sobrevivientes de Buena Vista? (Con voz entrecortada) "Hay cosas que me lo recuerdan y hay que conformarse. Veo con nostalgia que han muerto mis compañeros Ibrahim Ferrer, Compay Segundo, 'Puntillita' (Manuel Licea), Pío Leiva, Rubén González. Quedamos muy pocos".

Pero algo que impresiona a los suizos es cómo los músicos cubanos conservan la alegría de vivir hasta el final del camino..."Mira, algunos están al final, yo estoy aquí, vivo y entero".

"El artista siempre se siente con el alma joven. A mí se me olvida la edad que tengo. Quisiera poder invitar a mis compañeros de Buena Vista que duraron 92, 96 años para seguir haciendo música. Porque hace muchos años - te hablo de mi juventud - tocaba guitarra en los bares de Santiago de Cuba para poder vivir. Ahora quiero mucha vida para poder tocar".

Para Osnel Odit, guitarrista de la banda, tocar al lado de una leyenda como Ochoa es "un honor, una alegría, un privilegio. Es la posibilidad de aprender todos los días, porque él es como una escuela y porque nos llevamos como padre e hijo, tenemos una relación cercana".

Nació en Suiza, con músicos latinos

Mercadonegro es una orquesta de salsa cuyos integrantes son casi todos latinoamericanos. Al principio tenía un trompetista suizo. Hoy, de los tres trompetistas, uno es cubano y dos italianos. Los demás vienen de Argentina, Brasil, Colombia, Perú y Cuba.

¿Tantas vertientes no se vuelve problemático? "Al principio cada uno tenía un estilo de tocar diferente y encontrar un hilo conductor nos ha tomado algunos años. Ahora nuestros sonidos no se identifican con un país específico, sino que son el resultado de diversas influencias".

Lo dice César Correa, pianista, compositor y director musical de Mercadonegro. "Tampoco yo tocaba salsa al principio. En Perú hice música clásica y criolla; en Suiza continué mi formación en jazz. Descubrí la salsa y fui aprendiendo con mis compañeros".

Los años en Suiza han influido probablemente en su música. "Es difícil responder. Al principio hubo dos suizos en el grupo, pero ellos debieron adaptarse a nuestro estilo. En la organización sí nos hemos dejado influir.

"Hemos emigrado para buscar un mejor futuro. Pero como la música es sobre todo arte, tratamos de dejar lo económico en segundo plano. Estamos contentos, hacemos lo que nos gusta y obtenemos una remuneración justa", finaliza.

"El público suizo es muy caliente"

Lenia Díaz, cantante cubana y única mujer en Mercadonegro, refiere: "Vengo de Pinar del Río, la tierra de Willy Chirinos, y vivo en Milán hace 14 años. Hoy es mi tercera presentación con Mercadonegro".

Díaz forma parte de otro proyecto- Rodrigo y la Black Market Band- con el que difunde la música latinoamericana por Europa. "Ya me presenté en Zúrich y Berna, y puedo decir que el público suizo es caliente, muy caliente. Es bien bailador y bien chévere".

Rodrigo Rodríguez es percusionista y autor. "El público suizo valora las culturas extranjeras, sabe escuchar, está pendiente de lo nuevo y reacciona bien", dice este colombiano que llegó a este país "por la música. Tocaba con Latin Brothers, hicimos una gira y decidí quedarme".

Al principio la adaptación fue muy difícil, continúa, pero con el tiempo pudo hacerse a esta cultura y la ubicación geográfica de Suiza, en el centro de Europa, es estratégica para su trabajo.

Para él, compaginar las diferentes vertientes musicales de Latinoamérica es "sacar lo mejor del folclore del país de cada uno de los integrantes y proyectarlo en una sola cadencia".

"Una suiza me trajo a este país"

José Armando Miranda es cubano, compositor y cantante principal de Mercadonegro. Le preguntamos cómo hacen para que no se sienta musicalmente el predominio de Cuba (cuatro integrantes son de esa nacionalidad) en el grupo. "Las diferentes nacionalidades dan el color a esta orquesta. La salsa no es de un sólo país, es de Latinoamérica".

Miranda, que acaparó las miradas femeninas en el City Halle, es hijo único y vive desde hace 12 años en Suiza. "No vine, sino que me trajeron. Me casé con una suiza y tengo un niñito, Marco, al que adoro con todo mi corazón", dice.

"Tuvimos que trabajar mucho hasta que Dios nos puso en el camino a Al Gabriel (el productor), que no dudó en apostar por nosotros", indica este cubano que define al público suizo como consumidor de salsa. "En las escuelas son suizos los que imparten las lecciones. Nuestra cultura les ha llegado con fuerza tremenda, la respetan y la quieren tanto como nosotros".

¿Y cuanto quiere usted a Suiza? "Mucho", responde. "Tengo mucha nostalgia de Cuba, pero cuando estoy en el escenario, me siento casi en mi propia casa".

En MAS SOBRE EL TEMA lea: 'Afro-Pfingsten, la fiesta de un continente en Wintherthur'.

swissinfo, Rosa Amelia Fierro.

Orquesta Mercadonegro

Se formó cuando tres músicos latinoamericanos emigrados a Europa encontraron a Al Gabriel, el productor de Bibomusic.

El grupo está integrado por el cubano José Armando Miranda, el peruano César Correa y el colombiano Rodrigo Rodríguez.

Estos músicos conocían los problemas y sentimientos de los emigrantes y mantenían su cultura latinoamericana. Decidieron difundir la música latina teniendo como sede a Suiza.

El nombre Mercadonegro alude a las raíces y herencia de la música africana, también a las difíciles condiciones de formación del grupo.
Invitados por el violinista salsero Alfredo de la Fé, los tres músicos participaron en diferentes giras, entre ellas las dos últimas de Celia Cruz por Europa.

Hoy Mercadonegro se presenta con 14 músicos en grandes conciertos en vivo.

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Eliades Ochoa

Nació en 1946 en Songo La Maya y comenzó a tocar la guitarra a los 6 años. A los 11, debutó en las calles de Santiago.

En 1962 entró en la radio, con su propio programa, 'Trinchera agraria', especializado en música guajira campesina.
En 1971 comenzó a tocar en la Casa de la Trova de Santiago y después fue director musical, voz y guitarra del Cuarteto Patria.

Con Ochoa, este cuarteto comenzó su trayectoria internacional y amplió su repertorio. Al bolero y la criolla, se incorporaron el son montuno, la guaracha y la guajira.

En 1997 Ochoa participó en el proyecto Buena Vista Social de Club, que reunió a Ry Cooder con grandes figuras del son cubano, y que ganó el último Grammy de la world music.

En 1999 el nuevo álbum 'Sublime Ilusión' fue nominado a los premios Grammys en la categoría de 'Best Traditional Tropical and Latin Album'.

Sin Eliades Ochoa, la música cubana tendría menos resonancia.

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