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Resultados manipulables en el Mundial, dice perito

Declan Hill es autor de 'Fútbol y Crimen Organizado', publicado en 2008. Reuters

Contrariamente a lo que dice la FIFA, hay grandes posibilidades de manipulación de algunos partidos del Mundial en Sudáfrica, dice el periodista canadiense Declan Hill.

Este contenido fue publicado el 15 junio 2010 - 09:10

“No estoy seguro al 100%, pero las redes de apostadores estarán allí, con millones para invertir, e intentar manipular los encuentros”, afirma Hill, el mejor especialista del asunto, en entrevista a swissinfo.ch.

La propia Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), por primera vez, se dice preocupada por la posibilidad de manipulación de los resultados en el Mundial, aunque un poco tardíamente.

Recientemente (07.06), la entidad firmó un acuerdo con la Asociación Europea para la Seguridad y la Integridad en el Deporte (ESSA), que, según la misma FIFA, reúne a grandes operadoras europeas del deporte en línea (on-line).

Incluso, la máxima asociación del balompié mundial afirma que ya había realizado un acuerdo anterior similar con ESSA para vigilar el Mundial de Alemania 2006, sin detectar irregularidades.

De acuerdo a Declan Hill, esto no servirá de nada porque la mayoría de las apuestas actualmente no se producen en Europa, sino en Asia, donde la mafia invierten 450 billones de dólares en el fútbol. Hill investigó las mafias de las apuestas ilegales y publicó en 2008 el libro ‘Soccer & Organized Crimen’ (Fútbol & Crimen Organizado).

En entrevista con swissinfo.ch, durante una visita en Ginebra, Declan Hill fue categórico: Hubo manipulación en la Copa del Mundo de Alemania en 2006, inclusive en el partido de Brasil y, muy probablemente, la habrá también en Sudáfrica.

swissinfo.ch: ¿La manipulación de resultados es reciente?

Declan Hill: No, tiene una larga historia. Comenzó en el siglo XIX, en Inglaterra, cuando el remo era un deporte profesional. Los apostadores y la corrupción mataron al remo profesional y ahora pueden matar al fútbol. Ya existía también en el balompié, pero en los últimos años cambio de escala.

swissinfo.ch:¿De qué modo?

D.H.: Incluso las apuestas legales influenciaban al fútbol. En Inglaterra, las apuestas son legales y vi gente rica apostando 10 millones de libras en un choque de la Liga de Campeones entre el Manchester United y el AC Milan. Lo que cambió completamente la dimensión fue la entrada en el mercado, de modo ilegal, de los apostadores asiáticos que mueven, según estimaciones de fuentes policiales de los EE.UU, un monto de alrededor de 450 billones de dólares anuales.

swissinfo.ch: Eso es un volumen enorme, ¿No es exagerado? ¿y cómo funciona?

D.H.: Es la realidad. Para tener una idea, la FIFA va a ganar en derechos de transmisión aproximadamente 3 billones de francos suizos en esta Copa. Solamente para tres países asiáticos –Singapur, Malasia e Indonesia- la suma de las apuestas se estima en 8 billones. Funciona como una telaraña. Tiene a los apostadores por un lado, y una red enorme de contactos por el otro, que envuelve a empresarios de los jugadores, jueces, técnicos, administradores, federaciones, etc. No hace mucho tiempo fueron detenidas dos personas en Alemania que trabajaban para apostadores asiáticos por manipular partidos en Turquía.

swissinfo.ch: En el Mundial, ¿quién puede ser corrompido para vender un partido?

D.H.: Las selecciones que tienen buenos jugadores que ganan poco y tienen escasas posibilidades de ganar el Mundial. Es el caso de algunas selecciones africanas y de países de Europa del Este. No puedo afirmar con certeza qué es lo que puede acontecer, pero las posibilidades son grandes. Entrevisté a mucha gente de las mafias y realiza contratos. En el Mundial de Alemania me avisaron anticipadamente de dos resultados de cuatro encuentros. Lloré cuando vi que Brasil ganó a Ghana por tres goles a cero. También me avisaron antes. Tengo la certeza de que los jugadores ghaneses recibieron dinero para perder el partido. En esto no tenían nada que ver los brasileños o la Federación de de Fútbol de Brasil, pero sí los jugadores y dirigentes de Ghana.

swissinfo.ch:¿Cuándo y quién paga para manipular el resultado de un choque?

D.H.: Depende, pero como mínimo 50.000 dólares por cada jugador. Como mucho se puede llegar a los 100 o 150.000 con dos o tres jugadores envueltos en el asunto. Puede haber corrupción de técnicos, jueces y miembros de federaciones nacionales. En más del 90% de los casos, imagino que el favorito va a ganar, pero eso impide el efecto sorpresa que provoca la belleza del deporte.

swissinfo.ch: En el grupo de Suiza, ¿hay algún adversario sospechoso?

D.H.: Tiene a Honduras. No tengo ninguna sospecha sobre ese país, pero los jugadores ganan 100 dólares al mes y la federación aún no ha pagado la prima por la clasificación. Blancas y sanas ideas para los apostadores. El riesgo es mayor en el tercer enfrentamiento de la primera fase, donde "pequeñas" selecciones se encuentran en competición. Con el ejemplo de Honduras, imaginemos que ella pierde contra España o contra Chile. El último encuentro es contra Suiza, y Honduras no tendría más posibilidades de clasificarse. Quién apostase millones por Suiza, le gustaría de tener la certeza de la derrota de Honduras.

swissinfo.ch:¿Y en octavos de final?

D.H.: Es imaginable, si hay un partido entre un equipo grande y uno pequeño, pero no entre dos grandes como Brasil, Italia, Alemania, Francia.

swissinfo.ch:¿Y qué hace FIFA ante todo este panorama de las apuestas?

D.H.: Prácticamente nada. Firmó un contrato para detectar anomalías de apostadores en línea y abrió una línea para que los jugadores denuncien casos de modo anónimo. Sus medidas no sirven de nada. Sinceramente no sé porque no toman medidas más eficaces.

swissinfo.ch:¿Qué medidas?

D.H.: Primero, crear una especie de policía, como lo hace la Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA). En segundo lugar, la FIFA debería pagar directamente a los jugadores de las selecciones “menores” para no entregar dinero a las federaciones.

Claudinê Gonçalves, swissinfo.ch
(Traducción: Patricia Islas)

Declan Hill

Es canadiense y periodista de investigación, especialista en mafias de apostadores que manipulan resultados deportivos.

Publicó en 2008 el libro ‘Soccer & Organized Crimen’ (Fútbol & Crimen Organizado).

Después de escribir el libro, mantiene aún contactos con redes de apostadores ilegales.

Afirma que cuatro partidos resultaron manipulados en el Mundial de 2006 en Alemania: Con Ghana (contra Brasil e Italia), Ecuador (contra Inglaterra) y Ucrania (contra Italia).

Él dice que supo de los resultados antes de los partidos, pero no apostó.

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