Sin avances de peso en la cumbre de seguridad nuclear

Los países con armas nucleares deben reducir sus arsenales. Reuters

En la cumbre de dos días sobre seguridad nuclear en la que participan casi 50 países no se observa la posibilidad de establecer nuevas y significativas estrategias para reducir la amenaza de terrorismo nuclear.

Es la aseveración del suizo Bruno Pellaud, ex director adjunto deL Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) quien duda que se logre el desarme nuclear esperado, pese a los esfuerzos actuales.

Este martes concluye la cumbre de Washington, en la que también participa la presidenta helvética Doris Leuthard, con la publicación de la Postura Nuclear de EE.UU. y la firma de un reinicio del acuerdo de Washington y Moscú para limitar las armas nucleares de cara a la revisión quinquenal del Acuerdo de no Proliferación de Armas Nucleares que se abordará el próximo mes en Nueva York.

swissinfo.ch conversa con Bruno Pellaud, al frente de la OIEA de 1993 a 1999 y experto del expediente nuclear de Corea del Norte e Irán, además de haber fungido de 2001 a 2009 como presidente del Foro Suizo Nuclear y escribir sobre asuntos nucleares en la destacada página estadounidense Huffington Post.

swissinfo.ch: ¿Emergerán de esta cumbre nuevas estrategias audaces en materia de seguridad nuclear?

Bruno Pellaud: No. Nada esencialmente significativo y nada especial sobre Israel o Irán. Se trata de organizar el sector nuclear de modo adecuado para que el material nuclear no pueda ser robado.

Se ha avanzado mucho en la última década en términos de organización de una estrategia de defensa contra el temor de abusos del material nuclear. Se trata de institucionalizar acuerdos interestatales.

swissinfo.ch: Obama habla de confinar el material nuclear en los próximos cuatro años. ¿Esfuerzo realista?

B.P.: Si lo creo así pues los 47 países que participan en el encuentro son mayoritariamente naciones “maduras” con actividades y material nuclear contabilizado de modo adecuado.

Permanecen los rumores en torno a Rusia. Los materiales de la otrora Unión Soviética tal vez no están registrados adecuadamente, pero Rusia ha hecho grandes progresos al respecto.

swissinfo.ch: ¿Qué tan urgente es el acuerdo para evitar el flujo nuclear en manos de terroristas?

B.P.: Me desconcierta que el terrorismo nuclear no haya sido noticia hasta ahora. Hay informes sobre material robado, pero sólo en cantidades diminutas, miligramos. Supuestamente habrían sido dirigidos al número dos de Al-Qaida.

Pero el terrorismo nuclear es probablemente más complicado, pues se requieren varios cientos de personas para desarrollar un arma nuclear. Las armas químicas son más fáciles de hacer, más aún las biológicas.

Los materiales nucleares que actualmente inquietan no están relacionados con el plutonio o el uranio, sino con materiales simples radiactivos que se pueden usar en todas partes y que pueden ser mezclados con explosivos y crear un estrago en cualquier capital, las denominadas "bombas sucias ". Otros escenarios son poco realistas.

swissinfo.ch: ¿Cuál es su evaluación de progreso sobre el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares?

B.P.: Es un tratado desequilibrado, pues el privilegiado grupo P5 mantiene de modo permanente a esos miembros en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y regulan ellos a todo el mundo. Ellos tienen armas nucleares por privilegio y otros 184 signatarios del NPT se han comprometido a no desarrollar armas nucleares. Con frecuencia son intimidados en la restricción del empleo de tecnología nuclear.

El NPT tolera a tres Estados- Israel, India y Paquistán - con armas nucleares más allá del tratado ¿Cuánto tiempo vivirá la comunidad internacional con un tratado que es básicamente discriminatorio? Algo deberá hacerse al respecto.

Las dos reuniones de revisión de este tratado que se realizaron en 2000 y 2005 fueron fracasos completos. Nada pasó: no hubo acuerdo ni nada concreto en agenda, excepto llamadas a futuras coacciones para el empleo de tecnología nuclear por parte de países que no tienen este tipo de armas.

Estos 184 Estados no estarán dispuestos a seguir el juego si los otros que si tienen armas nucleares no cambian sus posturas sobre ciertas cuestiones escritas en el tratado.

La próxima conferencia sobre el NPT será difícil si a los países desprovistos de lo nuclear se les sigue obligando a no emplear esta tecnología.

No creo que pase mucho esta vez en Nueva York.

swissinfo.ch: ¿Por qué asiste la presidenta suiza Doris Leuthard a la cumbre de Washington?

B.P.: El gobierno de los EE.UU la invitó, por lo que, obviamente, fue a Washington. Suiza no tiene un sector nuclear significativo - ningún enriquecimiento o industrias de retratamiento, pero cinco centrales nucleares y laboratorios.

Leuthard tendrá un encuentro privado con Obama para hablar de las cuestiones nucleares lo que será probablemente interesante. Ella viene del cantón suizo de Aargau donde hay cuatro centrales nucleares y ya Leuthard ha abordado estos asuntos nucleares en el pasado, por lo que no se trata de territorio extraño para ella.

Y Suiza, [que representa los intereses estadounidenses en Irán desde que los lazos diplomáticos directos entre Washington y Teherán terminaron], puede abordar esfuerzos pasados de la Embajada de Suiza en Teherán relativos al expediente nuclear.

Se trata de contribuciones muy útiles para reducir las diferencias existentes, pero el hueco ahora es demasiado grande como para esperar mucho a corto plazo.

Simon Bradley, swissinfo.ch
(Traducción: Patricia Islas Züttel)

Energía nuclear en Suiza

La energía atómica y nuclear es, después de la fuerza hidráulica, la productora más importante de electricidad en Suiza.

La energía nuclear siempre ha sido un asunto controvertido en Suiza. Pero las posiciones de rechazo hacia la fuerza nuclear no siempre han tenido el mismo vigor.

Las voces negativas no se potenciaron de inmediato después de la catástrofe de Chernóbil (26.04.1986), sino más tarde, solamente a finales de los años 80.

En 1990, el electorado de la Confederación aprobó la así llamada iniciativa 'moratoria' que reclamaba un alto de la construcción de centrales nucleares durante diez años.

Dos años más tarde, el rechazo ya no tenía tantos partidarios. Sólo el 45% de los suizos consideraba inadmisibles los riesgos inherentes a la fuerza atómica.

El panorama cambió otra vez en 2001: las negativas ascendieron a un 76%.

En el futuro, los elementos nucleares gastados serán depositados en un almacén provisional en un lugar a unos 50 kilómetros de Zúrich.

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