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Ciudades relojeras, patrimonio de la UNESCO

Júbilo en las calles de La Chaux-de-Fonds este fin de semana.

(Keystone)

En Sevilla, el comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO decidió incluir a La Chaux-de-Fonds y Le Locle en su lista. Ambas ciudades se encuentran en el cantón de Neuchâtel, al oeste de Suiza.

Suiza ahora suma diez sitios inscritos en la lista considerada de valor mundial para la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), con cerca de 900 sitios ubicados en unas 145 naciones.

Para Didier Berberat, al frente del gobierno de La Chuax-de-Fonds, "se trata de un gran día. De un reconocimiento por parte de la comunidad internacional", indicó desde Sevilla, España.

"Debido a su integridad, originalidad y autenticidad, la Chaux-de-Fonds y Le Locle constituyen un testimonio excepcional de toda una época industrial de finales del siglo XVIII hasta nuestros días", anotó Jean-Daniel Jeanneret, responsable del expendiente de la candidatura.

En la ciudad suiza, la alegría no se hizo esperar tras el anuncio hecho en la noche del sábado (27.06). Una fiesta en el casco viejo de la villa ha sido organizada como parte de las manifestaciones de celebración.

Una semana a la espera

El pasado lunes (22.06) empezaron en Sevilla (España) las deliberaciones del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO -integrado por 21 países elegidos por los 186 estados que forman la Convención de la UNESCO para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural.

La entidad examinó los 30 lugares propuestos para la inscripción este año: cuatro naturales, 23 culturales y tres mixtos (culturales y naturales a la vez).

El Comité también se dedicó a la tarea de examinar el estado de conservación de los treinta sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en peligro.

Suiza presentó en diciembre de 2007 el dossier de la candidatura conjunta de las ciudades de La Chaux-de-Fonds y de Le Locle, localidades consideradas como ejemplo de simbiosis entre el urbanismo y la industria relojera.

Los defensores de las ciudades helvéticas presentaron sus argumentos en Sevilla, donde ya en mayo pasado el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios valoró de forma positiva las dos propuestas, abriendo la esperanza para incluirlas en la codiciada lista.

Simbiosis entre industria y urbanización

Localizadas a mil metros de altitud, La Chaux-de-Fonds, con 40.000 habitantes, y Le Locle, con 11.000, son ciudades marcadas por la industria relojera.

A pesar de su clima extremo y de encontrarse distantes de las principales vías de comunicación y de las materias primas, supieron aprovechar los progresos de la industrialización.

Después de sufrir dos incendios a finales del siglo XVII y del siglo XVIII, ambas villas se recuperaron e impulsaron el desarrollo arquitectónico local.

A priori, La Chaux-de-Fonds y Le Locle pueden parecer monótonas e insignificantes. A pesar de ello, las dos poseen un valor histórico y urbanístico excepcional. Las calles, los edificios y las fábricas fueron construidos para atender las necesidades de una industria incipiente, que se transformó posteriormente en símbolo de la región.

Sin atender a los cambios del siglo XIX, las dos ciudades se convirtieron en "fabricantes relojeras únicas", como las describió Karl Marx. Comparables a otras ciudades de los Estados Unidos en razón de su desarrollo urbano y del multiculturalismo, las dos ciudades suizas acogieron un gran número de emigrantes, en su mayoría italianos.

Un hecho notable fue que el progreso económico se vio acompañado de una verdadera voluntad política de justicia social. La industrialización relojera permitió desarrollar paralelamente la educación y la cultura, lo que situó a estas dos ciudades al frente del resto del país en esas dos áreas.

Rechazo a la obra de Le Corbusier

Además de las candidaturas de La Chaux-de-Fonds y de Le Locle, Suiza también mostró mucho interés en el dossier que engloba a la obra del arquitecto Le Corbusier, nacido precisamente en La Chaux-de-Fonds.

Presentada conjuntamente por Argentina, Alemania, Bélgica, Japón, Francia y Suiza, esta candidatura fue rechazada por el Comité de la UNESCO.

La propuesta incluía un repertorio de 22 edificios que, en contextos muy diferentes, testimonian la creatividad y la versatilidad incomparables del arquitecto franco-suizo.

Cuatro de estas creaciones están en la Confederación: dos en La Chaux-de-Fonds, una en Ginebra y otra en las orillas del Lago Lemán.

De acuerdo a informaciones de la Oficina de Cultura de Suiza, esta candidatura podrá ser complementada y presentada de nuevo en 2010.

Stefania Summermatter, swissinfo.ch
(Adaptación: Iván Turmo y Paticia Islas)

PATRIMONIO MUNDIAL DE LA UNESCO

Suiza tiene diez monumentos inscritos en la lista del Patrimonio Mundial:

- el Convento benedictino de San Juan de Müstair (1983)
- el distrito capitular y la biblioteca de la Abadía de San Gall (1983)
- el casco antiguo de Berna (1983)
- los Tres Castillos y las murallas defensivas de la villa de Bellinzona (2000)
- la región Jungfrau-Aletsch-Bietschhorn (2001)
- el Monte San Giorgio (2003)
- los bancales de viñedo de Lavaux a orillas del Lago Lemán (2007)
- el área tectónica de Sardona (2008)
- los Ferrocarriles Réticos en el paisaje cultural Albula-Bernina (2008)
- las ciudades relojeras de La Chaux-de-Fonds y Le Locle (2009)

Fin del recuadro


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