Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

El miedo a la perfidia de la amenaza nuclear

En Japón, la gente tiene miedo sobre todo por sus hijos. En la imagen, medición de eventual contaminación nuclear.

En Japón, la gente tiene miedo sobre todo por sus hijos. En la imagen, medición de eventual contaminación nuclear.

(Keystone)

“Es difícil vivir con la amenaza nuclear, ese riesgo que no se ve, que no se siente y que solamente es accesible a través de las informaciones proporcionadas”, subraya Claudine Burton Jeangros. “Ese, efectivamente, es un factor de miedo”.

Empero, la sociólogía de la Salud, de la Universidad de Ginebra, advierte sobre la tendencia a inferir -tanto en la catástrofe que vive Japón, como en otras crisis a través del mundo-, que la población es presa del pánico.

“En los medios de comunicación se habla mucho de pánico y a mi sorprende que eso no es necesariamente lo que se ve en las escenas que muestra la televisión”, señala esta especialista en ‘representaciones sociales y cultura del riesgo’.

Agrega que diversas investigaciones han puesto de manifiesto que en casos de desastres o situaciones problemáticas, los medios de comunicación tienden a recurrir a la idea de pánico sin tener indicadores concretos. En tales condiciones,  “hay una suerte de imagen que emerge fácilmente: la gente se comportará de manera completamente irracional, correrá en todas direcciones, se mostrará egoísta…¡y no es el caso!  

swissinfo.ch: ¿De acuerdo con esos estudios, cuál es entonces la reacción de la gente?

Claudine Burton-Jeangros: Las investigaciones sobre las reacciones de la población muestran que en general no hay pánico, hay cambios de conducta,  hay ajustes que se despliegan raramente en forma de pánico.

Leí un estudio que comparaba diferentes situaciones: la bomba en el metro de Londres (2005), el ataque de septiembre de 2001 en Nueva York, el ataque de sarín en el metro de Tokio (1995). No se constató en ningún caso pánico. La gente permaneció relativamente en calma, relativamente solidaria, se detuvo para ayudar a los otros.

swissinfo.ch: A los japoneses se les atribuye una mayor tranquilidad, una mayor disciplina. ¿Esos factores intervienen también?

C.B-J.: En efecto, hay también una cuestión cultural. Creo que en la cultura japonesa hay una cierta reserva que va a restringir los ataques de pánico. Sin embargo, estudios realizados en Estados Unidos y Europa muestran que tampoco ahí hubo pánico. Entonces, no es solamente un rasgo cultural asiático, sino un fenómeno más amplio que hace que en situaciones catastróficas no haya necesariamente pánico entre la población, contrariamente a la idea que se ha creado.

swissinfo.ch: Las noticias dan cuenta, por ejemplo de las “compras de pánico”…

C.B-J.: Las gentes compran porque se protegen, toman precauciones. ¿Puede decirse por ello que la gente entra en pánico? Yo creo que hay una tendencia a recurrir a esta idea del pánico desde el momento en que se observa un cambio.

La gente se aprovisiona porque se le aconseja, algunos van a comprar pastillas de Iodo para evitar los efectos nefastos de eventuales radiaciones. Hacen lo que está a su alcance. Es un comportamiento de protección individual.

swissinfo.ch: ¿Qué significado tiene el hecho de que los riesgos de catástrofe nuclear proceden de uno de los países del mundo con la tecnología más sofistica?

C.B-J.: Estamos en un contexto particular: eventos naturales -un terremoto y un tsunami-, golpean a una sociedad rica y desarrollada como es Japón. E incluso si ésta se había preparado, no logra contener todos los efectos de la catástrofe. Es decir, finalmente, incluso los pueblos y las sociedades más ricas no son capaces de contener los desbordamientos de la naturaleza, que afectan instalaciones que se tenían por seguras.

swissinfo.ch: Lo cual, lo vemos, tienen un impacto en otros países…

C.B-J.: En efecto. Nos interrogamos sobre las centrales nucleares en Suiza. Con Chernóbil se marcaba una mayor distancia: “bueno, tal vez los recursos..”, pero con Japón, la cúspide de la tecnología, los países (Alemania y Suiza, por ejemplo) se preguntan: Si en Japón la tecnología no resiste…

swissinfo.ch: ¿Y tales actitudes son asimilables al miedo o a la prevención?

Pienso que ahí hay miedo, pero no necesariamente pánico. Mientras no hay accidentes, se olvida que las centrales nucleares existen. En Suiza tuvimos recientemente una votación en la que fue aceptada la central de Mühleberg.

Un artículo de prensa hablaba sobre la manera en que vive la población local, con normalidad y sin inquietud.

Sin embargo si se produce un accidente, aunque sea lejos, se recuerda de repente que se trata de una tecnología potencialmente peligrosa. El accidente actualiza los riesgos, aún cuando éstos son los mismos ahora que ayer.

swissinfo.ch: Y esos riesgos, latentes ahora en Japón, sí que producen miedo…

C.B-J.: En efecto. Es difícil vivir con esa amenaza, porque no se mide a nivel personal, y eso es un factor de miedo. Se nota en los reportajes transmitidos por la televisión: la gente tiene miedo, sobre todo por sus hijos porque es un riesgo invisible con consecuencias a medio y largo plazo, de cáncer.. Y uno no puede tocarlo… El temblor destruye la casa… Ahí están los escombros, pero el riesgo nuclear es una potencialidad  y genera más miedo.

swissinfo.ch: ¿Qué papel juega la memoria en estas situaciones?

C.B-J:  El miedo es asociado fuertemente a episodios anteriores. Por ejemplo, hay una referencia constante a Chernóbil. Se busca evaluar la situación con respecto a ese hecho concreto que conoció gran parte de la población. El accidente en Japón  lo evoca. Reaviva actitudes antinucleares. Se ve en las manifestaciones. Es el signo de la solidez del discurso anti nuclear:  la catástrofe muestra que hay límites en la capacidad de manejo de las centrales nucleares: ¡No hay pánico, pero sí miedo!

En Suiza:

Ante la crisis nuclear en Japón, la presidenta de Suiza, Micheline Calmy-Rey se dijo consternada por la situación en la isla.

Berna recomienda a los connacionales suizos en Japón abandonar la isla o, al menos, las zonas peligrosas.

Actualmente 1890 suizos se encuentran en Japón. a Embajada en Tokio se encarga de distribuirles pastillas de iodo.

La ministra suiza de Energía,Doris Leuthard, anunció (14.03) la suspensión de los trámites para la autorización de centrales nucleares de sustitución.
 
Asimismo, ordenó una nueva revisión de los sistemas de seguridad de las instalaciones existentes.

Suiza envió a Japón una misión de ayuda con expertos en tareas de rescate.

Fin del recuadro

Claudine Burton-Jeangros

Catedrática de la Universidad de Ginebra.

Campos de investigación: Representaciones sociales de riesgos; promoción de la salud, desigualdades sociales frente a la salud, familia y salud. 

Fin del recuadro

swissinfo.ch


Enlaces

×