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Suiza no concederá asilo a los desertores

"En este tema soy intransigente", afirma el ministro Blocher respecto a la integración de los extranjeros. Keystone

El Gobierno suizo prevé endurecer aún más la ley en materia de asilo: los desertores y objetores de conciencia ya no podrán obtener el estatuto de refugiado.

Este contenido fue publicado el 25 octubre 2007 - 11:07

Así lo anunció este miércoles (23.10.) el ministro de Justicia Christoph Blocher, al trazar un balance de las medidas adoptadas en materia de asilo y extranjería.

En los últimos cinco años, el número de solicitudes de asilo diminuyó a 10.000, y el número de personas cuyas peticiones se están tramitando, a 18'000, según declaró el ministro suizo de Justicia y Policía, Christoph Blocher, este miércoles a la prensa.

A su vez, las solicitudes de asilo sin fundamento han bajado del 90% al 80%. Por el contrario, se ha duplicado del 10% al 20% la cuota de solicitudes aceptadas.

Lo ideal sería una cuota de 100%, pues entonces vendrían a Suiza únicamente verdaderos refugiados: "Hay que fijarse también metas, aunque sean inalcanzables", agregó Blocher.

Desertores de Eritrea

La proporción de solicitudes de asilo denegadas se redujo en un tercio: 5.800 personas tuvieron que abandonar Suiza. La medida de negar la entrada al país a quienes carecen de documentación por motivos injustificables ha dado frutos, según el ministro. Se registró un 10% menos de 'sin papeles'.

Un caso especial son los 2.500 eritreos, desertores del servicio militar u objetores de conciencia. De acuerdo a un veredicto judicial, deben ser reconocidos como refugiados.

"En el año 2005 su número oscilaba quizás entre unos 10 y 20 por mes", señaló Blocher. "Pero al final llegaron hasta 300 desertores eritreos. Hoy tenemos en Suiza a 2.500 eritreos. Casi todos son hombres jóvenes que presentan una prueba de que fueron llamados al servicio militar".

Esto representa un gran problema, opinió el ministro de Justicia.
Por ello Blocher prevé adoptar un decreto gubernamental para cambiar la nueva ley de asilo, según la cual la negativa al servicio militar por sí sola no es una condición para ser reconocido como refugiado.

Eritreos: OSAR critica la decisión

La Organización Suiza de Ayuda a los Refugiados (OSAR) critica la decisión del Consejero Federal: "La visión del gobierno suizo es miope".

La negativa a cumplir el servicio militar y la deserción jamás fueron por si solas una razón para conceder el asilo o una admisión provisoria en el país.

Si la Comisión de Recurso en materia de Asilo adoptó hace dos años una decisión favorable, fue porque los objetores de conciencia y desertores corrían el riesgo de ser torturados en su patria.

Integración: idioma, trabajo, escuela

El titular de Justicia también se refirió a la nueva Ley de Extranjería que pretende fomentar la integración de los extranjeros en la sociedad helvética bajo el lema: 'exigir e incentivar'.

La solución se resume a una fórmula muy sencilla, recalcó Blocher: "Idioma, trabajo, escuela". En comparación con el resto de Europa, los problemas generados por la inmigración son "muy escasos", y los principales residen en el desempleo y la delincuencia, especialmente la delincuencia juvenil.

Según el ministro de Justicia, en la mitad de los casos la delincuencia juvenil concierne a la población extranjera de origen balcánico.

Reunificación familiar

La nueva Ley de Extranjería otorga a los cantones la opción de adoptar convenios de integración en casos problemáticos. Estos convenidos contienen normas claras sobre los derechos y las obligaciones de los extranjeros.

De una buena integración dependerán la prolongación del permiso de estancia o la concesión de la residencia a partir de cinco años en el país. Los cantones reciben de la Confederación 6.000 francos suizos por cada refugiado reconocido como tal o aceptado provisoriamente mientras se tramita su solicitud de asilo.

Christoph Blocher subrayó también que la reunión familiar estará garantizada en el plazo de máximo cinco años para los hijos menores de 12 años, y en el plazo de uno para los mayores de 12 años. Esta "medida humanitaria" facilitará su escolarización a una temprana edad y, por ende, un mejor acceso al mercado laboral.

swissinfo y agencias

Contexto

En septiembre de 2006, el 68% de los ciudadanos suizos aprobaron un endurecimiento de la Ley de asilo (novena revisión desde 1984) y la nueva Ley de extranjería.

Las nuevas disposiciones prevén un periodo más largo de detención para los solicitantes de asilo a la espera de repatriación; a aquellos que se les niegue tramitar sus peticiones tendrán derecho a recibir asistencia social; quienes carezcan de documentos de identidad serán excluidos de oficio del procedimiento.

Parte de las disposiciones que contiene la nueva Ley entraron en vigor el 1 de enero de 2007. A partir del 1 de enero de 2008 serán vigentes el resto de disposiciones, entre ellas la negativa de otorgar ayuda social a toda personas cuya petición de asilo haya sido rechazada.

La nueva Ley de extranjería da un trato privilegiado a los ciudadanos provenientes de la Unión Europea, y limita la inmigración extracomunitaria a los trabajadores cualificados. También se han endurecido las normas para la concesión de los permisos de trabajo y la reunificación familiar.

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